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jueves, 31 de mayo de 2012
Aumenta participación exitosa de la mujer en espacios académicos y profesionales
“La participación de la mujer en ámbitos académicos y profesionales, se ha incrementado durante los últimos años de manera importante, destacándose no sólo por su presencia sino también por la calidad de sus aportes”. Esta fue la conclusión general del foro “Mujer venezolana: líder y gerente”, organizado por la Asociación de Egresados del IESA, AseMaster, el cual contó con la participación de destacadas figuras del mundo gerencial venezolano.
El foro inició con la intervención de Nina Toussaint, directora de IBM y líder del Grupo de Mujeres de IBM Venezuela, quien compartió su enfoque sobre la contribución de la mujer en la gerencia del mundo tecnológico, destacando que “las cifras de la participación de las mujeres en cargos gerenciales en IBM en Venezuela es superior al de Latinoamérica, demostrando que la mujer puede alcanzar los más altos niveles en una organización, el reto es desarrollar las habilidades adecuadamente”, comentó.
Por su parte, Claudia Valladares, vicepresidenta de la Banca Comunitaria de Banesco destacó el rol de la mujer como generadora de cambios en su entorno social y citó a la Madre Teresa de Calcuta como modelo en la atención al tema de la pobreza, reto personal para Valladares. Asimismo, reconoció que "aunque la participación femenina ha mejorado en trabajo y educación y Venezuela está por encima del promedio mundial, aún ningún país ha logrado la igualdad de género", aseguró.
María Ignacia Arcaya, directora de Responsabilidad Social de la Organización Cisneros, presentó una novedosa faceta del Miss Venezuela, al explicar cómo un concurso de belleza puede convertirse en un proyecto generador de compromisos con el país. En este sentido, mencionó la destacada labor de las misses, quienes se han integrado al programa de voluntariado de la organización y se proyectan fuertemente en el ámbito social.
Los medios de comunicación social tuvieron su representante en María Fernanda Flores, vicepresidenta de Globovisión. “En las aulas de las escuelas de comunicación social el 70% de los estudiantes son mujeres y la situación no es diferente en las empresas de este sector”, afirmó.
Para cerrar el foro, la directora de DataStrategia, Carmen Beatriz Fernández, habló sobre la trascendencia de la participación de la mujer venezolana en la actualidad política del país, afirmando que a pesar de que en el ámbito público la participación de las mujeres pareciera ser escasa, detrás de las figuras políticas el trabajo reposa sobre los hombros de las mujeres.
Al finalizar el evento, Noel Martínez, presidente de AseMaster agradeció la participación de las ponentes y la conducción de María Elena Lavaud, destacada periodista y escritora venezolana.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Davos, hybris y Brics
¿Pueden el poder y el éxito condenarnos al fracaso? Moisés Naím nos ofrece su visión en un artículo publicado en El País (España) y en El Nacional (Venezuela)
"Cuando los dioses quieren destruir a alguien, primero lo vuelven loco". Esto creían los antiguos griegos. Según ellos, una de las maneras en que los dioses aniquilan a una persona es llenándola de éxitos, poder, prosperidad y fama. El éxito les infunde una confianza en sí mismos tan desmesurada que, inevitablemente, les lleva a cometer errores y, eventualmente, al fracaso. A esta falta de autocontrol los griegos la llamaban hybris.
Siglos después, aparecieron los BRICS. Jim O'Neill, del banco Goldman Sachs, acuñó el término, formado por las iniciales de Brasil, Rusia, India, y China. Luego le añadió Sudáfrica, transformándolo en BRICS. Estos son países pobres de enorme tamaño y población cuya influencia económica y política crece a gran velocidad. Muchos analistas estiman que, en unas décadas, las economías de los BRICS podrían superar a algunas de las naciones más avanzadas del mundo.
Y no son solo los cinco BRICS; muchos otros países pobres están teniendo gran éxito económico. Según HSBC, otro banco, de seguir las tendencias actuales, en 2050 las 100 mayores economías del mundo incluirán, además de los BRICS y las potencias tradicionales (EE UU, Alemania o Japón), a países como Filipinas (¡la decimosexta más grande para entonces!), Perú, Bangladesh y Colombia, entre otros.
Claro está, la condición decisiva es "de seguir las tendencias actuales". Y es aquí donde cabe mencionar la reunión del Foro Económico Mundial que congrega anualmente en Davos a grandes empresarios, jefes de Estado, científicos, periodistas, activistas sociales, artistas, etcétera. Los años que llevo asistiendo a esta reunión me han hecho un gran creyente en la existencia de la hybris. Yo no sé si son los dioses o la naturaleza humana, pero sé que el éxito y el fracaso van, con demasiada frecuencia, muy unidos.
Una de las fiestas más recordadas de Davos la ofreció a mediados de los años noventa el Gobierno mexicano; el anfitrión y figura estelar fue el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Poco después, al país -y a su presidente- les fue muy mal. También vi a Kenneth Lay, el jefe de una importante empresa, explicar ante una audiencia embelesada por qué su modelo de negocio -que generó 100.000 millones de dólares de ingresos en el año 2000- era el futuro. La empresa era Enron y de, no haber fallecido, Lay seguramente estaría hoy en la cárcel acompañando a varios de sus colegas.
Presencié cómo Carlos Menem describía a la Argentina predebacle y escuché los triunfales relatos de quienes invertían sumas injustificables en la primera ola de empresas de Internet que no tenían ni ingresos ni ganancias. La aclamada fusión de la vieja y gigantesca TimeWarner con la nueva AOL fue un ejemplo paradigmático de todo esto. Los resultados fueron catastróficos.
Otra fulgurante estrella muy visible en Davos era el francés Jean-Marie Messier, quien trató de convertir una empresa de agua y recolección de basura, CGE (Compagnie Générale des Eaux), en un conglomerado mediático: Vivendi Universal. Messier tituló su autobiografía J6M.com. En francés, J6M es (Jean)-Marie Messier, Moi-Même, Maître du Monde (J. Marie Messier, yo mismo, amo del mundo).
Lo vi en 2002, presentando en la reunión del Foro Económico en Nueva York un exuberante espectáculo multimedia sobre su empresa. Pocos meses después, Vivendi anunció las mayores pérdidas en la historia de Francia y Messier fue despedido. No me lo he vuelto a encontrar en Davos.
Esto no quiere decir que todos los que asisten a estas reuniones sean personajes enloquecidos por el éxito. De Nelson Mandela a Elie Wiesel, de tímidos investigadores que trabajan en las fronteras del conocimiento sobre cáncer, el cerebro o la genética a activistas que se juegan la vida enfrentando a déspotas o protegiendo a inocentes, en las reuniones de Davos es fácil encontrar gente admirable e inmune a la arrogancia. Pero también es fácil tropezarse con personajes claramente poseídos por la hybris.
¿Y qué tiene todo esto que ver con los BRICS y los países pobres que se han puesto de moda? Pues ya se puede imaginar. En mis recientes conversaciones con líderes turcos, brasileños, rusos o chinos en Davos he detectado muchos de los síntomas de aquellos famosos que ya no aparecen por los pasillos de ese foro. ¿Qué estarán tramando los dioses a cargo de poner a los arrogantes en su lugar? ¿Será que está por llegar un crash en los países emergentes?
@moisesnaim
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