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viernes, 1 de marzo de 2013

Nativos digitales: ¿qué hacer con ellos?

Patricia Monteferrante, profesora del IESA, asegura que la "generación net" no teme discutir abiertamente con su jefe cuando consideran que está equivocado. Publicado en El Universal, el 19 de febrero de 2013

Los nativos digitales también conocidos como generación Y, millennials, o generación net, son jóvenes entre 20 y 30 años aproximadamente, que están finalizando sus estudios universitarios, ingresando al mercado laboral o apenas viviendo sus primeros años de experiencia profesional. La incorporación de estos jóvenes al mercado laboral implica la convivencia de, al menos, tres generaciones en el escenario organizacional: baby boomers (48 a 66 años), generación X (34 a 47 años) y generación Y (20 a 33 años). Esta mezcla de personas con experiencias y valores diferentes es una fuente natural de desavenencias entre los integrantes de los equipos de trabajo.


El estilo de liderazgo es una de las grandes diferencias entre las generaciones que conviven en las organizaciones. Para los baby boomers, que han desempeñado su labor profesional en organizaciones jerárquicas y piramidales, el estilo de liderazgo se aproxima más al heroico, autoritario o paternalista. Los integrantes de la generación Y, acostumbrados a un mercadeo "uno-por-uno", prefieren jefes accesibles, comprometidos y justos, por ello se sienten cómodos con un estilo de liderazgo cercano, pero no paternalista. El respeto a la autoridad también constituye un elemento de conflicto entre las generaciones mayores y los más jóvenes. Para los baby boomers, y en menor medida para la generación X, la autoridad está asociada con los niveles jerárquicos de la organización. Sin embargo, para los nativos digitales, la noción de autoridad no está relacionada con la autoridad formal. La autoridad la posee una persona que es reconocida por sus habilidades y cualidades, por su aporte a la organización y a sus colaboradores. Esta generación no teme discutir abiertamente con su jefe cuando consideran que está equivocado.

La necesidad de balance entre la vida laboral y la vida personal es otro aspecto que enfrenta a las distintas generaciones. Los baby boomers trabajan duro y muchas horas; para ellos esto es un valor personal y la manera de demostrar su capacidad productiva. Mientras que los nativos digitales son extremadamente celosos de su espacio personal y, por ello, no permiten que sus labores profesionales lo invadan. Para esta generación, la flexibilidad del horario laboral y el trabajo por objetivos, son elementos clave para permanecer en una organización. El uso de algunas herramientas de Internet, como Facebook, Twitter, es también causa frecuente de conflictos generacionales en las organizaciones. Los nativos digitales, acostumbrados a estar constantemente conectados y acceder rápidamente a todo tipo de información, consideran la mensajería instantánea y las redes sociales herramientas de trabajo y espacios para compartir y enriquecerse. Para las generaciones mayores, estas herramientas son distracciones que atentan contra la productividad y la eficiencia organizacional.

La respuesta a la pregunta qué hacer con estos jóvenes, es, simplemente, integrarlos. Su llegada al mercado laboral es un hecho irreversible. La clave reside en capitalizar la interacción de los distintos grupos generacionales, y ello requiere necesariamente aceptar la diversidad.

Profesora del IESA
@pmonteferrante

jueves, 31 de enero de 2013

Vacío de liderazgo

 “Cuando coinciden el vacío de liderazgo y el vacío de poder, cualquier grupo o persona puede emerger para llenarlo a como dé lugar”, comenta Ramón Piñango, profesor del IESA. Artículo de opinión, publicado en El Nacional, el 29 de enero de 2013




Por enésima vez en los últimos años, cunde en muchos la sensación de que, a pesar de que acontecen muchas cosas, no pasa nada. El “no pasa nada” se refiere a que, aun cuando ocurren eventos alarmantes en la vida del país, la sociedad venezolana permanece más o menos impávida, sin reaccionar como colectivo al menos para expresar con fuerza su angustia e impotencia.


Quienes se preocupan por el “no pasa nada” son personas descontentas con el actual estado de cosas, que forman, en su casi totalidad, parte de la oposición al régimen; constituyen la mitad de la población. Poco sabemos del grado de insatisfacción de la otra mitad, aunque debe estar en aumento, dado el comportamiento del electorado en los últimos años.

Lo que inicialmente despierta la preocupación de quienes desean y esperan que pase algo es la gravedad de lo que observan; por ejemplo, el bárbaro incremento de las muertes por homicidio, la implacable inflación, la obvia injerencia cubana en Venezuela y la flagrante violación de la Constitución. A esa preocupación inicial se agrega el hecho de que el revuelo que generan hechos preocupantes no dura más de pocos días en los medios de comunicación, se disuelven en la conversación cotidiana o se esfuman del discurso de los analistas y líderes políticos. Muy pocas veces generan acciones concretas para corregir lo indeseable, a no ser un reclamo ante un tribunal, reclamo que sabemos en qué parará.

A todas estas, la gente sigue exigiendo que se haga algo o esperando que pase algo. Como las cosas van empeorando –más homicidios, más inflación, más cubanización y más descaro anticonstitucional– y no pasa nada, la gente descontenta vuelve la cara hacia los líderes, y se encuentra con que estos no hablan, lo hacen tarde o sin la contundencia esperada. Así ha ido surgiendo la decepción con el liderazgo. Y las cosas siguen agravándose. Y esa decepción sigue aumentando. Para empeorar las cosas, el liderazgo opositor no puede mostrar un logro significativo para detener el avance destructivo del régimen. No es exageración afirmar que, hasta ahora, lo que el chavismo ha querido hacer lo ha hecho o ha avanzado significativamente para lograrlo.

En esta situación plagada de provocaciones y frustraciones, de reclamos y exigencias, surgen respuestas e iniciativas diversas. De parte del liderazgo opositor dominante: solicitud de calma, serenidad y confianza en el liderazgo, sin caer en trapos rojos o provocaciones, esperando pacientemente las próximas elecciones. De parte de los contestatarios de la oposición: exigencia de un reclamo recio mediante duras acciones en la lucha contra una dictadura. Los que defienden una u otra posición se atacan con creciente aspereza tratando de ganarse el favor de los opositores. ¿Quién lo logrará? Probablemente ninguno de los dos bandos. Lo que puede ocurrir es una mayor confusión y una mayor desconfianza. Es innegable la desconexión de la dirigencia opositora con las angustias de la gente, incurriendo en la impaciencia con quienes disienten de la manera de actuar aterciopelada a pesar de la gravedad de los acontecimientos. Pero también es innegable que quienes emergen como alternativa carecen de propuestas de acción convincentes, y hasta ahora no han trascendido las palabras.

Lo que se está creando en la oposición es un vacío de liderazgo, es decir, desorientación, ausencia de criterios útiles para entender dónde estamos parados y qué podemos hacer para avanzar. Ese vacío de liderazgo opositor es grave porque se suma a un vacío en el chavismo que se manifiesta en el vacío de poder que todos sufrimos. Cuando coinciden el vacío de liderazgo y el vacío de poder, cualquier grupo o persona puede emerger para llenarlo a como dé lugar. Mal andamos.

@rapinango

Si te interesa el tema del liderazgo, te invitamos a ver este video:
La prueba del ácido del liderazgo >>

lunes, 14 de enero de 2013

Sinceridad

(El Presidente del Consejo Directivo del IESA, Gustavo Roosen, afirma que deberíamos ya haber aprendido que nada se sostiene sobre la base inestable de la insinceridad. Publicado en El Nacional, el 7 de enero de 2013)

El comienzo del año suele ser el momento para emprender buenos propósitos. Si pensamos en el país, el mejor de ellos tendría que ser el de sinceridad. Estamos tan necesitados de ella, de la prevalencia de la verdad sobre la mentira, de la honestidad, del valor para nombrar las cosas por su nombre, para plantear los problemas con claridad, sin ambigüedades. Nos han hecho daño tanto el engaño, las medias verdades, la desfiguración, el ocultamiento, el disfraz, el acomodo, el discurso de la demagogia o el de la autocomplacencia como los silencios estudiados, las posturas acomodaticias o el fingimiento.

Necesaria siempre, la urgencia de sinceridad se impone hoy para el país de modo muy especial en este 2013 cargado desde ya, mucho más que años anteriores, por el peso de una incertidumbre de muy diverso origen. Reducir esta incertidumbre y generar en su lugar un clima de seguridad y confianza pasa necesariamente por una voluntad colectiva de sinceridad, incompatible con la mentira, la hipocresía, la ambigüedad o la falsedad.

Satisfacer esta necesidad y este clamor nacional debería ser hoy un compromiso prioritario de líderes e instituciones. El ciudadano común espera, por ejemplo, que los llamados a la unidad sean honestos, inclusivos, no simples tácticas de distracción o para ganar tiempo. No pueden ser sinceros si van acompañados simultáneamente del insulto o la descalificación del otro. No puede ser entendida como sincera una apelación al respeto y a la comprensión si la actitud que sigue a la palabra encierra precisamente irrespeto, desconocimiento o negación.

La recuperación de la confianza exige sinceridad en el abordaje de los temas capitales, los que competen a la política, a la economía, a lo social. Gobierno y oposición tienen el compromiso de decir la verdad al país, de no desfigurarla ni disfrazarla en virtud de sus cálculos políticos o electorales. Son esos cálculos los que han contribuido a mantener una situación de engaño, de indecisión, de incredulidad, de posposición de los problemas, de encubrimiento o subvaloración de las dificultades.

La falta de sinceridad ha llevado a muchos sectores a vivir una situación de temporalidad, a postergar la solución de los problemas, incluso a negarlos o a ignorar su verdadera dimensión. Las medias verdades, el silencio frente a los problemas, el manejo engañoso de índices y estadísticas han permitido crear una ilusión de crecimiento que terminará por explotar con el agravante de la sorpresa.

La percepción de un Estado de Derecho insincero ha hecho poco creíbles las políticas públicas, y restado efectividad a su aplicación. Nada de admirar, en consecuencia, la duda sistemática frente a la administración de justicia o los anuncios en materia de seguridad, salud o educación. Crece, al contrario, la conciencia de que, incluso los mejor intencionados, lejos de buscar las verdaderas soluciones se ocupan apenas de encontrar las que les permitan sobrevivir en condiciones de incertidumbre.

Deberíamos ya haber aprendido que nada se sostiene sobre la base inestable de la insinceridad. Ni las relaciones personales, ni la política, ni la economía. No, desde luego, una productividad afirmada en acuerdos laborales bajo amenaza, resultado de equilibrios frágiles o en salidas patronales orientadas más a la sobrevivencia y a la ganancia inmediata que a la inversión y al largo plazo.

Un gesto de sinceridad que el país espera del liderazgo sería el reconocimiento de la necesidad de crear el capital político que hace falta para hacer frente a las dificultades que vienen, para enderezar los entuertos y adoptar las medidas adecuadas, incluso las que puedan ser consideradas impopulares Se hace imprescindible superar la ficción, amarrarse a la verdad, aunque dura, apelar a la madurez de los ciudadanos y crear confianza sobre las bases de la honestidad y la sinceridad.

Los buenos deseos no siempre vienen acompañados de buenos propósitos. Es hora de hacerlo, de formular votos por un año de sinceridad, pero de comprometernos simultáneamente con vivirla y exigirla.

martes, 27 de noviembre de 2012

Sensatez y sensibilidad

(El profesor del IESA, Ricardo Villasmil, afirma que las preferencias políticas responden mucho más a la emoción que a la razón. Publicado en El Universal, el 17 de noviembre de 2012)


"Conócete a ti mismo", decían los sabios griegos, "y conocerás a los Dioses". Hoy sabemos que la complejidad del ser humano obedece a su proceso evolutivo, y más concretamente, a la superposición reciente de una estructura movida por la razón -la corteza cerebral- sobre una estructura antiquísima movida por el instinto y la emoción. Nuestras motivaciones y nuestras decisiones son, por ende, una compleja e inseparable mezcla de razones y emociones.


Los movimientos intelectuales se han diferenciado entre sí en buena medida en función de la primacía que le dan a los componentes de esta mezcla. Estas divisiones han marcado tendencias y movimientos en la literatura, en la música y en las artes en general, así como en ciencias políticas y sociales. La tendencia hasta hace unos años fue la de ver al hombre como un ser perfectamente racional, pero la incapacidad de sus modelos para explicar la realidad, unida a importantes hallazgos en el campo de la psicología cognitiva, están conduciendo a desechar esta premisa.

En retrospectiva, parece absurdo que hayamos llegado a modelarnos como seres racionales. Como decía Alexander Hamilton, "somos seres razonables más que racionales, movidos fundamentalmente por el impulso de la pasión". Y como lo han sabido por décadas los expertos en mercadeo, muchas si no todas nuestras decisiones las tomamos manipulados, consciente e inconscientemente, por nuestras emociones.

Somos como somos y no seríamos ni más exitosos ni más felices gobernados exclusivamente por la razón o por la emoción. Una de las personas a mi juicio supo comprender mejor nuestra inevitable y afortunada dualidad, fue Jane Austen. En Sense and Sensibility, Elinor y Marianne sufren como arquetipos de la sensatez y de la sensibilidad, respectivamente, pero un día se abren emocionalmente, desarrollan la empatía necesaria para aprender de la otra e inician su camino hacia la felicidad.

La conducción de campañas políticas es una de las disciplinas en donde estos hallazgos tienen mayor aplicabilidad, ya que las preferencias políticas responden mucho más a la emoción -a la identificación que genera el líder, su discurso, sus ideales, principios, valores y prioridades- que a la razón. Porque como dicen las Escrituras, el pan es importante, pero no sólo de pan vive el hombre.

@rvillasmilbond; www.ricardovillasmil.com

martes, 13 de noviembre de 2012

¿Y la iniciativa opositora?

(El profesor del IESA y sociólogo, Ramón Piñango, opina que el liderazgo de uno u otro lado del espectro político coinciden en su actitud bíblica: tengan fe, tengan fe porque lo bueno llegará. Publicado en El Nacional 17 de noviembre de 2012)


Más de un mes después de las elecciones presidenciales, - que ganó cerca de la mitad del país que vota y que quería ganar, o que perdió cerca de la mitad del país que vota y que también quería ganar -  nos encontramos en una circunstancia peculiar: quienes ganaron no se sienten felices y protestan como nunca por la lamentable situación en que se encuentran  ni están seguros de que lo mejor les espera;  y quienes perdieron se sienten pesimistas esperando lo peor. A todas estas, el liderazgo de uno u otro lado del polarizado espectro político coinciden en su actitud bíblica: tengan fe, tengan fe porque lo bueno llegará, aunque así no parezca, si ustedes siguen haciendo lo que han hecho, si siguen creyendo en quienes los han guiado. 

Pero además de esa coincidencia en el llamado a la fe, hay otra similitud entre el liderazgo oficialista y el opositor. El oficialista maniobra como nunca tratando de asegurarse de que el poder nacional no se les escape. El opositor lucha como gatos patas arriba para no perder la pequeña cuota de poder regional que tiene. Pero en esa lucha por el poder hay una diferencia significativa: el oficialismo, con audacia cercana a la temeridad, recurre al planteamiento de una reorganización de la estructura política administrativa del país con eso de la sociedad comunal, e incluso a la redefinición a fondo del pacto base de la nación representado en la Constitución. Hablan de una constituyente. 

Unos cuantos se burlarán de esas acciones del régimen. No es de extrañar que algunos analistas digan pronto su muy manoseada argumento del “trapo rojo”. Digan lo que digan analistas y políticos, el hecho constatable es que el oficialismo está mostrando una iniciativa política, una capacidad para poner la agenda de la discusión pública que está acorralando a la oposición. Esto es grave y debe ser reconocido así por el liderazgo opositor.

El liderazgo opositor debe tomar plena conciencia de que muchos de quienes no participamos directamente en la lucha política, pero que ejercemos nuestro derecho a opinar y votar, percibimos en ese liderazgo una prudencia que, por extrema, es imprudente. Cada vez más da la impresión de que la dirigencia opositora está sumergida en un profundo sopor, tal vez generado por el mar de comentarios de todo tipo a raíz de los resultados electorales.


No se trata de criticar a la dirigencia opositora por criticarla, sino de expresar una apreciación que parece ser compartida por muchos. De esa dirigencia, uno espera acción, movimiento, fuerza, propuesta, crítica contundente a la gestión gubernamental, en una palabra: “iniciativa”. Iniciativa que mueva al país que se oponga al régimen, que haga pensar a quienes lo apoyan y que exija reacciones al oficialismo. Tener iniciativa es todo lo contrario a tener una actitud defensiva. En esta actitud ha estado hundido el liderazgo opositor cuando el único mensaje que de ella tenemos en nuestro cerebro es el llamado a votar en las próximas elecciones. Ciertamente ese llamado es muy importante, pero también es muy insuficiente. Insuficiente porque la gente espera mucho más. Tan es así que cayó como agua fresca el llamado de Antonio Ledezma al modesto acto de desobediencia civil de no pasar las máquinas de control.


La Venezuela opositora al régimen, e incluso parte de la no opositora, espera de sus líderes que hagan algo significativo en relación con las condiciones para votar, y sobre por qué estaría mejor el pueblo si la mayor parte de las gobernaciones las gana la oposición, pero algo significativo mucho más allá de oponerse al gobierno chavista. Cosa particularmente importante sería que la oposición esté con la gente en sus luchas para mejorar sus vidas.


Lo que esperamos es una oposición con garra y no simplemente reactiva, capaz de colocar al gobierno a la defensiva.

(Twitter: @rapinango )
 

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El poder se está fugando

(Moisés Naím afirma que hay una fuga de poder del Gobierno nacional hacia los gobiernos provinciales y locales. El presidencialismo está dando paso al liderazgo local. Publicado en El Nacional, el 6 de noviembre de 2012)

Sandy, el huracán, ha dejado varias lecciones. 1) Las respuestas eficaces a las catástrofes requieren de mucho Estado, no de mucho mercado. El actor fundamental cuando ocurren desastres naturales es el Gobierno, no la empresa privada. 2) Los enfrentamientos políticos dejan de interesar. La gente exige rescate y ayudas concretas, no discursos y debates ideológicos. 3) Los protagonistas más importantes son los gobernadores y alcaldes de las localidades más afectadas, no el presidente. Si bien Barack Obama desempeñó un eficaz –y muy aplaudido– papel, fueron el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y el gobernador de la devastada Nueva Jersey, Chris Christie, los dirigentes que respondieron más directamente a las necesidades de las víctimas de Sandy.

Pero esta es sólo una manifestación más de una tendencia mundial que trasciende las catástrofes. Hay una fuga de poder del Gobierno nacional hacia los gobiernos provinciales y locales. El presidencialismo está dando paso al liderazgo local. La descentralización de la autoridad, los presupuestos y las decisiones que afectan más directamente a la gente configura una pauta observable de China a Colombia, de India a Italia, de Indonesia a España. En todas partes, los jefes de regiones o provincias, los gobernadores y los alcaldes gozan de una creciente autonomía, y esto les permite llevar la voz cantante en temas cada vez más diversos.

Luis Alberto Moreno, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, me relató una experiencia muy ilustrativa de esta tendencia. En el mes de junio pasado, Moreno participó, representando a su institución, en la tercera cumbre internacional sobre medio ambiente. Esta reunión, a la que asistieron representantes de 192 países, incluidos 88 jefes de Estado, se llamó Río+20 en referencia al hecho de que hace 20 años se celebró en Río de Janeiro la primera conferencia mundial que puso en la palestra la urgente necesidad de detener la degradación del medio ambiente. Como ya es habitual en estas reuniones multilaterales, los acuerdos alcanzados en Río+20 reflejaron cierto progreso, pero también produjeron mucha frustración. Nadie quedó contento, pues para poner de acuerdo a tantos países es necesario licuar los acuerdos hasta hacerlos tragables para todos: países ricos, de medianos ingresos y los más pobres; los exportadores de hidrocarburos y los importadores; los industrializados y los agrícolas; aquellos con economías estancadas y los que gozan de un boom económico; aquellos cuyos siglos de industrialización ya han contaminado el planeta y los que comienzan a industrializarse y a contaminar. Aprobar acuerdos que recogen el mínimo común denominador es, por lo tanto, la norma en estas cumbres internacionales. Y estos acuerdos son muy insuficientes, dada la necesidad de intervenir sobre lo que ya es obviamente una emergencia planetaria.

¿Pero qué tienen que ver la descentralización y la fuga de poder con todo esto? La respuesta es: C40. Unos días antes de la gran cumbre de jefes de Estado en Río de Janeiro, se reunió en Sao Paulo un grupo llamado C40. Lo integran los alcaldes de 40 grandes ciudades que están decididos a actuar con eficacia, inmediatez y en concierto para reducir las emisiones de carbono. El comité directivo del C40, que ahora preside el alcalde Bloomberg, de Nueva York, lo forman sus colegas de Berlín, Hong Kong, Yakarta, Johannesburgo, Los Ángeles, Londres, Sao Paulo, Seúl y Tokio. Las grandes ciudades tienen un peso determinante en la contaminación que nutre el cambio climático y, por lo tanto, un papel crucial en mitigar sus consecuencias. Por primera vez en la historia, más de la mitad de población del planeta vive en ciudades, y estas consumen 75% de la energía del mundo y producen 80% de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. “Me impresiona el contraste entre la manera de actuar de los alcaldes del C40, basada en iniciativas prácticas, metas concretas y ambiciosas, y las intenciones más vagas que se pueden acordar en las cumbres de jefes de Estado”, me dijo Moreno, quien sigue muy de cerca las actividades del C40.

Este ascenso de los líderes regionales y locales no sólo se observa en cuestiones medioambientales, sino que ya aparece en muchos otros ámbitos. Y si bien hay mucho qué celebrar en esta tendencia, también hay mucho qué temer cuando se desborda en ambiciones separatistas impulsadas más por el oportunismo que por la preocupación por solucionar los problemas concretos de la gente. Pero esa es otra columna.

@moisesnaim

viernes, 27 de julio de 2012

La mano inservible

(El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, hace una reflexión sobre la creencia de que las empresas públicas necesitan aplicar la "lógica privada" para ser más eficientes cuando, al mismo tiempo, también existe una opinión generalizada sobre lo ineficientes que son las empresas privadas en cuanto a la atención y el servicio al cliente. Publicado en el diario El Universal el viernes 27 de julio de 2012)

Hace ya unos años, tras una mala racha de esas comunes en la atención y el servicio de las compañías privadas venezolanas, escribí una crónica que llevaba ese título: La mano inservible. En aquel entonces se oía mucho entre los opinólogos de radio y televisión, y en círculos empresariales y académicos, que era urgente insuflar al Estado con "la lógica privada".

Ese argumento proseguía, y todavía hoy transcurre por esas líneas, con la necesidad de incorporar gente con experiencia en el sector privado a la provisión de bienes y servicios públicos.

Es una idea que, sin ser del todo incorrecta, merece una reflexión. Ese pésimo servicio, ya característico de la mayoría de las empresas privadas, venía acompañado por otras conductas menos evidentes, pero igual o más perjudiciales para el bienestar común.

Hay que precisar que, en los últimos años, el deterioro se ha visto en parte acelerado y en parte excusado por las carencias de nuestra economía, escasez de divisas a tasa oficial, lentitud en los puertos, corrupción, fuga de talentos y hasta la propia inseguridad. Pero decir que se debe exclusivamente a eso sería negar una realidad que ha estado presente desde el mismísimo origen de nuestra decadencia, y de raíces bastante más profundas.

A fin de cuentas, nuestro sector privado nació y creció dentro de un mercado cerrado, hijo del esquema de sustitución de importaciones. Esas condiciones, ya para entonces superadas por otras economías de la región (aquí también llegamos tarde), produjeron una estructura de producción fuertemente monopolizada. Se trataba de ocupar, lejos de la competencia internacional, el mercado nacional, y de crecer moviéndose a través de diferentes sectores no siempre vinculados. Prevaleció el hacer muchas cosas, sobre el hacer una sola cosa bien.

Sobre esa estructura cayeron las bonanzas petroleras de los setenta y ochenta. La inversión privada se incrementó, sí, pero se producía cada vez menos. Se trataba simplemente de "estar ahí" para apropiarse de una fracción de la renta petrolera. En lugar de la eficiencia, la productividad y la creatividad, en la generación de beneficios prevaleció la defensa de las prebendas, en un sistema con demanda garantizada, bajos impuestos y tasa de cambio sobrevaluada. Las crisis sucesivas han llovido sobre mojado, obligando a recortar costos y disminuir los ya de por sí bajos niveles de servicio.

La amenaza del socialismo y la estatización ha provocado una especie de ola de arrepentimiento nacional. La creatividad que los empresarios se ahorraron en otra época les ha sido exigida al máximo, esta vez para sobrevivir a la revolución. Ahora se abre una posibilidad, un camino. Se requiere, sí, restablecer el sistema de incentivos, remunerar el esfuerzo productivo, utilizar la competencia como herramienta contra la inflación, dentro de un esquema que garantice la igualdad de oportunidades.

Pero más allá de eso, se necesitan empresarios comprometidos, no con el candidato de oposición, sino con la sociedad en su conjunto. Más dispuestos a competir, menos mercantilistas. Más solidarios, y menos propensos al millonario evento de PR que los retrata en la donación a la escuelita. ¿Habremos aprendido algo? Sólo lo vamos a saber en su momento.

@miguelsantos12

viernes, 13 de julio de 2012

La popularidad del Partido Popular


(El profesor Miguel Ángel Santos cuestiona las decisiones del liderazgo político de España ante la crisis económica que viven y plantea los posibles riesgos que ésta representa para la estabilidad social de ese país.  Publicado en el diario El Universal el viernes 13 de julio)

Ya se veía venir cuando caminaba hacia el estrado, buscando en las miradas de su bancada un punto de apoyo, acaso gestos de asentimiento que lo reafirmaran. Leyó de cabo a rabo, sin convicción, el tono monocorde y desapasionado. Si alguien en ese momento resintió su carencia absoluta para inspirar al sacrificio, tendría que haber esperado a la interpelación. Allí, ya sin guión, Mariano Rajoy lucía totalmente perdido, aún más desganado.

Sería interesante poder medir cuánto del desasosiego en las calles, qué fracción de la densa sensación de desorientación que predomina viene del paquete de medidas en sí, y cuánto ha sido engendrado por el propio Rajoy.

Como el programa de ajustes es ya conocido, sólo me voy a referir a él brevemente. Algunas medidas, en esencia relativas al mercado laboral y reorganizaciones del sector público, son muy necesarias. Sobre las otras, como el aumento del IVA general de 18% a 21% y del reducido (alimentos) de 8% a 10%, y el recorte de gasto across the board, soy bastante menos optimista. Y es que no hay muchas experiencias exitosas de países que hayan conseguido salir de una recesión así con política fiscal restrictiva.

Pero, con todo y la magnitud colosal de este ajuste, quisiera llamar la atención sobre la actitud y las formas. Hace dos años, Rajoy arengaba al gobierno de Zapatero por promover un recorte de 15.000 millones de euros en el gasto. El programa anunciado hace dos días implica recortes de 65.000 millones de euros. Rajoy primero prometió no subir impuestos, haciendo particular énfasis en el IVA. Poco después dijo que subiría el impuesto sobre la renta para poder cumplir su promesa de no subir el IVA. Ahora ha terminado por subir los dos, todo en poco más de ocho semanas.

Peores aún han sido sus alardes de soberbia frente a Europa (me hizo recordar a Caldera): "España no se someterá a las condiciones de nadie". Hace dos días ha reconocido que ya no tiene margen de maniobra ni libertad, y que este camino de "sangre, sudor y lágrimas" (sic) es el único posible.

Ya uno no sabe cuál es peor: si pensar que no sabía en dónde estaba parado (si todo esto es tan necesario: ¿por qué no lo hizo antes?) o si más bien no tenía idea de lo grave de la situación. En cualquier caso, me da la impresión de que es muy difícil que una transformación como la que propone pueda tener éxito sin mediar una fuerte crisis política o catástrofe económica (caso Argentina). Y menos aún sin liderazgo.

Mientras Rajoy hablaba, la mayoría del Partido Popular aplaudía y varias veces llegué a escuchar gritos a coro: "¡A trabajar vagos!" y uno mucho más intrigante: "¡A Cuba!". Más allá de mis carencias como extranjero para comprender estos códigos, no luce como una posición muy conciliadora.

A la salida lo protegieron doce carros blindados de policía y otros tantos agentes a caballo. Unas cuadras más allá, la policía reprimía brutalmente a la marcha minera. Zapatero se derrumbó a los seis años de gobierno, a falta de dos. Rajoy se viene abajo apenas a los seis meses. Se ha creado un enorme y peligroso vacío político, la popularidad del Partido Popular se ha venido en picada y el partido socialista no sube. Son tambores que ya hemos escuchado en otros desfiles.

@miguelsantos12

jueves, 7 de junio de 2012

Las mujeres deben promocionarse para ascender a cargos ejecutivos


(El diario El Nacional realizó un trabajo especial sobre la participación de la mujer en cargos ejecutivos en las empresas, a propósito del foro "Mujer venezolana: líder y gerente" organizado por la Asociación de Egresados (AseMaster) del IESA. Publicado el 6 de junio)


Expertos recomiendan construir redes de conexiones en las compañías donde se desempeñan.

El ascenso de las mujeres a lo más alto de las juntas directivas de las empresas puede darse con el modelo noruego, que obligó a las compañías a incluir 40% de representación femenina por ley o puede ser el resultado de la postulación de las ejecutivas.

Sin embargo, para cualquiera de las dos posibilidades se necesita que las mujeres construyan redes de conexiones estratégicas en las empresas donde trabajan. "Las mujeres no hacen networking y para superar esa barrera hay que quitarse el miedo, porque muchas de ellas tienen temores de salir más allá de su grupo. Las mujeres necesitan saber hacia dónde quieren crecer, contar con un mentor y conocer personas importantes para apalancar el crecimiento profesional. Si te conocen en la junta directiva, tu nombre sale", expresó Nina Toussaint, directora de la División de Sistemas y Tecnología de IBM Venezuela.

Es muy bajo el número de gerentes empresariales mujeres en el país y en el resto del mundo, dijeron en el foro Mujer Venezolana: Líder y Gerente, celebrado en el IESA el 29 de mayo. La estadística de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico mostró que 1 de cada 10 cargos directivos de las compañías que cotizan en la bolsa estaba en manos de mujeres en 2009, último año del que se tienen datos globales.

En IBM, que cuenta con más de 425.000 empleados en el mundo, 29% del personal es femenino y sólo 10% ocupa cargos gerenciales. Toussaint, sin embargo, indicó que en el caso venezolano es una excepción porque aquí 45% de la plantilla está representado por mujeres y 40% de los puestos ejecutivos está en sus manos. La estrategia que la empresa puso en marcha en Venezuela fue insistirle a las mujeres en las barreras que tienen para llegar a los puestos ejecutivos y darles ­al mismo tiempo− la filosofía para superarlas.

"La gerencia media no suele creer en las capacidades de las mujeres porque son etiquetadas de emocionales y muy estrictas. Eso es una percepción que hay que combatir porque las mujeres establecen ambientes de cooperación y fomentan el consenso en los equipos de trabajo", argumentó Toussaint.

Otro ejemplo de los avances de la mujer dentro de los puestos empresariales está en la división de Banca Comunitaria de Banesco. Claudia Valladares, vicepresidenta del área, afirmó que 77% de su personal es femenino, al igual que 56% de los 185.000 clientes comunitarios de la entidad.

"La nueva Ley Orgánica del Trabajo es un tema que se está debatiendo muchísimo. Aún no podemos medir cuál será el impacto del lapso de maternidad que se prolongó a 26 semanas. Hay que esperar un poco. Pero puedo decirles que en la Banca Comunitaria nosotros trabajamos con asesores de avance que nos permiten tener personas para remplazar a quienes salen de vacaciones, se van de posnatal o simplemente están de reposo", agregó Valladares.

Mostrar la ambición
En Noruega se vivió la primera experiencia mundial a favor de la equidad femenina en cargos gerenciales de las compañías privadas que cotizaban en la bolsa. Una legislación promulgada en 2003 dio dos años a las empresas para que las juntas directivas llevaran a 40% la representación de las mujeres.

Holanda, Islandia, Francia, España, Italia y Bélgica fueron otros países que emitieron normas para fijar cuotas de igualdad entre 20% y 40% en las empresas. "Las mujeres tienen que profesionalizarse y no sólo aspirar a cubrir las cuotas que se han impuesto por ley. Pero, además, tienen que exponer sus aspiraciones, decirlo y trabajar a quienes se convertirán en sus sponsors", recomendó Carmen Beatriz Fernández, directora de DataStrategia, que mostró un análisis sobre la participación de la mujer en el mundo político.

Fernández también llamó a las mujeres a entender la diferenciación como un activo y superar el estereotipo de personalidad que les otorga valores como sensibilidad, afecto y compasión. La consultora política refirió que las mujeres bien sea para postularse a un cargo presidencial o gerencial deben sacar provecho del talante de apertura, empatía y trabajo en equipo que suelen ejercer en cualquiera de sus trabajos.

Las cifras
0,5% de las juntas directivas de las empresas en Japón, Holanda y Alemania incluye a mujeres. Es la estadística más baja del mundo, según el estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
7,8% es el porcentaje de participación femenina en las juntas directivas de las empresas mexicanas. En Chile las mujeres llegan a 5,4% de la representación ejecutiva. En Venezuela no existe una data confirmada.

Unión Europea
Cuotas obligatorias
"Hace un año pedí a las compañías que aumentaran voluntariamente la presencia de mujeres en las juntas directivas", recordó Viviane Reding, comisionada de Justicia de la Unión Europea, a comienzos de mayo. "Sin embargo, lamento comprobar que, pese a nuestros llamados, la autorregulación no ha alcanzado hasta ahora resultados satisfactorios", agregó. La proyección de la Unión Europea es que al ritmo actual a las empresas les tomaría 40 años para que la representación femenina llegue a 40% en las juntas directivas de las empresas que cotizan en bolsa. De los egresados universitarios en 2010, 60% eran mujeres, pero apenas 14% de las juntas directivas de las empresas europeas cuentan, por lo menos, con la representación de una mujer. Sólo 24 compañías europeas firmaron un acuerdo par aumentar progresivamente la equidad de género en sus compañías y elevarla a 30% de representación en las juntas directivas para el año 2015. Por eso, Reding argumentó que la comisión que dirige prepara los estudios para introducir las cuotas obligatorias de representación femenina para los puestos más altos de las empresas.

jueves, 31 de mayo de 2012

Aumenta participación exitosa de la mujer en espacios académicos y profesionales


“La participación de la mujer en ámbitos académicos y profesionales, se ha incrementado durante los últimos años de manera importante, destacándose no sólo por su presencia sino también por la calidad de sus aportes”. Esta fue la conclusión general del foro “Mujer venezolana: líder y gerente”, organizado por la Asociación de Egresados del IESA, AseMaster, el cual contó con la participación de destacadas figuras del mundo gerencial venezolano.

El foro inició con la intervención de Nina Toussaint, directora de IBM y líder del Grupo de Mujeres de IBM Venezuela, quien compartió su enfoque sobre la contribución de la mujer en la gerencia del mundo tecnológico, destacando que “las cifras de la participación de las mujeres en cargos gerenciales en IBM en Venezuela es superior al de Latinoamérica, demostrando que la mujer puede alcanzar los más altos niveles en una organización, el reto es desarrollar las habilidades adecuadamente”, comentó.

Por su parte, Claudia Valladares, vicepresidenta de la Banca Comunitaria de Banesco destacó el rol de la mujer como generadora de cambios en su entorno social y citó a la Madre Teresa de Calcuta como modelo en la atención al tema de la pobreza, reto personal para Valladares. Asimismo, reconoció que "aunque la participación femenina ha mejorado en trabajo y educación y Venezuela está por encima del promedio mundial, aún ningún país ha logrado la igualdad de género", aseguró.

María Ignacia Arcaya, directora de Responsabilidad Social de la Organización Cisneros, presentó una novedosa faceta del Miss Venezuela, al explicar cómo un concurso de belleza puede convertirse en un proyecto generador de compromisos con el país. En este sentido, mencionó la destacada labor de las misses, quienes se han integrado al programa de voluntariado de la organización y se proyectan fuertemente en el ámbito social.

Los medios de comunicación social tuvieron su representante en María Fernanda Flores, vicepresidenta de Globovisión. “En las aulas de las escuelas de comunicación social el 70% de los estudiantes son mujeres y la situación no es diferente en las empresas de este sector”, afirmó.

Para cerrar el foro, la directora de DataStrategia, Carmen  Beatriz Fernández, habló sobre la trascendencia de la participación de la mujer venezolana en la actualidad política del país, afirmando que a pesar de que en el ámbito público la participación de las mujeres pareciera ser escasa, detrás de las figuras políticas el trabajo reposa sobre los hombros de las mujeres.

Al finalizar el evento, Noel Martínez, presidente de AseMaster agradeció la participación de las ponentes y la conducción de María Elena Lavaud, destacada periodista y escritora venezolana.

martes, 22 de mayo de 2012

Con acento femenino


(El presidente del Consejo Directivo del IESA, Gustavo Roosen, destaca el papel de la mujer  venezolana en el rol de líder. Publicado en el diario El Nacional el 14 de mayo)

Hablamos del liderazgo ejercido por mujeres. La novedad no es su existencia, sino su reconocimiento. En contra de la tendencia a limitar el liderazgo al ámbito del poder político, de la gerencia o de la dirección empresarial, se impone una visión que incluya espacios mucho más amplios como el social, el familiar, el académico, el de las ideas, el de los comportamientos.

En todos ellos, la presencia de la mujer se evidencia históricamente, tanto cuando se asocia con autoridad formal, dirección, conducción, mando o gerencia como, especialmente, cuando se vincula con influencia, autoridad moral, modelaje.

Cierto que el liderazgo no tiene género. La condición masculina o femenina puede añadir un rasgo distintivo, pero la definición de liderazgo, sus características y los modos de ejercerlo son fundamentalmente los mismos. Cierto también que el liderazgo ha sido descrito tradicionalmente desde la perspectiva del hombre, en masculino, con características socialmente atribuidas de modo preferente al varón: poder, decisión, mando, competitividad, jerarquía.

Del ejercicio del liderazgo por parte de las mujeres, sin embargo, hay que reconocer lo que podría llamarse el "estilo femenino", asociado al liderazgo emocional, a mayores niveles de pensamiento analítico y conceptual, mayor iniciativa, amplio sentido participativo y de cooperación, mayor flexibilidad, mayor disposición al trabajo en equipo. Se trata de una manera de ejercer una autoridad más emocional que racional, de un estilo más democrático, dialogante, mediador, incluyente, horizontal. El estilo femenino ha modificado para bien el concepto mismo del liderazgo y de su ejercicio.

Sin aceptar los estereotipos que vinculan lo femenino con mayores habilidades emocionales y relacionan modo de ejercer liderazgo con la apelación a los valores, la mediación, la reconciliación, la negociación, la atención prioritaria a la comunicación, no cabe duda de que su presencia ha contribuido a fortalecer un modo de liderazgo más cercano y más comprometido. El liderazgo femenino se consolida más sobre la prudencia que sobre la audacia, sobre la constancia que sobre la heroicidad, sobre la intuición y la planificación que sobre el golpe de suerte, sobre la disposición al trabajo que sobre la genialidad momentánea.

Los estudiosos del fenómeno destacan como características de este estilo de liderazgo la intuición, la capacidad de escuchar, la sensibilidad en las relaciones, la facilidad de la comunicación, la disposición al aprendizaje y la enseñanza, la perseverancia. Y destacan habilidades como sentido de organización, manejo simultáneo de temas y roles, conciliación de intereses y búsqueda de consenso.

La presencia de la mujer en el mundo del trabajo ha llevado incluso a modificar conceptos sobre aspectos fundamentales como la educación, la cooperación, la competitividad, la productividad, las relaciones laborales, la visión del trabajo desde la perspectiva de la familia y la comunidad. La presencia igualitaria en las organizaciones, incluidas las posiciones de dirección, se ha convertido un indicador de progreso. Lo contrario se percibe como retraso. Cuando las empresas se proponen ser más competitivas e innovadoras incorporan, cada vez más, talento y valores femeninos. Y quienes acceden a esas posiciones lo hacen por calidad y competividad. El sistema de cuotas no cuenta a la hora del liderazgo.

La mujer ha conquistado su protagonismo dentro de la sociedad y ha tenido que demostrar su capacidad frente a nuevos retos y responsabilidades. Además de los obstáculos marcados por los condicionamientos sociales y de la trampa cultural de los estereotipos, pesa sobre ellas la tensión entre trabajo y familia, el argumento de la incompatibilidad entre las responsabilidades en el hogar y las de la empresa u organización, entre su mundo privado y el mundo público donde se desarrolla y se ejerce el liderazgo. Si alguien pensó que el éxito llega solo, las mujeres han estado allí para demostrar que sólo se consigue con esfuerzo.

nesoor@cantv.net

viernes, 11 de mayo de 2012

El liderazgo como intérprete


(El profesor del IESA, Ramón Piñango, nos habla sobre el rol del liderazgo en estos tiempos que corren. Publicado en el diario El Nacional el martes 8 de mayo de 2012)

Estamos en tiempos complicados, por inciertos y amenazantes, en los cuales se enredan los más diversos elementos: la enfermedad del Presidente y su progresivo mutis, la negativa de las autoridades a investigar lo dicho por el hasta hace poco magistrado Aponte, la supina incompetencia, la escasez de cemento, víveres y medicinas, las fallas en el suministro de gasolina, la protesta social, los conflictos dentro del chavismo, la profundización de la inseguridad en pocos días, la crisis de las cárceles, una Ley del Trabajo mal diseñada en secreto, la obvia injerencia cubana en nuestros asuntos, la guerra entre facciones del chavismo, la desconfianza que los extremistas dicen tener en la FAN, el planteamiento de acciones radicales de parte del oficialismo, la reaparición de la figura del Consejo de Estado, la solicitud de retirarnos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los aviones Sukhoi que vuelan sobre Caracas sin razón alguna.

Ante tal maraña de hechos, es comprensible que los ciudadanos se sientan desconcertados al no saber cómo armar el rompecabezas del país para entenderlo. No es para menos. La gente está desinformada o, lo que es peor, medio-informada. Sabe, por ejemplo, que el Presidente está muy enfermo, pero no cuán grave está. La población requiere información y necesita orientación para comprender lo que está pasado.

Una función clave del liderazgo es darle esa orientación. No se trata de imponerle una interpretación, pero sí de aportar elementos indispensables para ubicar los hechos en una perspectiva amplia, para intuir hacia dónde se dirige si no hacemos nada y qué rumbo podemos impartirle. Si el vacío de información genera rumores, la ausencia de orientación puede producir reacciones o acciones equivocadas con graves consecuencias. Por ejemplo, puede llevar a le gente a desesperarse y precipitarse a buscar soluciones inmediatas, puede crear pesimismo y resignación que inmovilice a la población, o puede alimentar un imprudente triunfalismo que igualmente conduzca a la inacción.

Recientemente se ha producido una decisión presidencial que requiere ser interpretada adecuadamente: la activación del Consejo de Estado.

Para algunos se trata del simple cumplimiento de lo pautado por la Constitución. Para otros, constituye la creación de una especie de junta de gobierno para una transición política después de la desaparición del Presidente. Incluso, hay quienes opinan que en ese consejo hay figuras con las cuales la oposición podría negociar, parecer que espanta a unos cuantos convencidos de que en ese órgano supuestamente consultivo participan figuras que, al menos por omisión, son cómplices de la formación de un narcoestado.

Por esta diversidad de apreciaciones es prudente que el más alto nivel del liderazgo opositor diga cuál es su posición y la razone. No debe dejarse que cundan un sinfín de apreciaciones que podrían llevar a espontáneas negociaciones por debajo de la mesa con personas de pobre solvencia moral y política, carentes de credibilidad. Si ni siquiera podemos decir con seguridad en qué país estamos hoy, mucho más difícil es barruntar dónde vamos a estar en pocas semanas o, incluso, días. Acontecimientos traumáticos pueden precipitarse en cualquier momento.

Es de sano juicio, entonces, crear un marco de ideas que puedan servir a la gente para ubicarse cuando ello ocurra. En momentos de crisis no hay mucho tiempo para explicaciones, pero es bueno que la actuación del liderazgo sea comprendida, para lo cual hay que preparar el terreno desde ahora.

rapinango@gmail.com

lunes, 6 de junio de 2011

M. Margarita Rodríguez Weil, egresada de la segunda cohorte de "Lidera", cuenta su experiencia

El liderazgo joven impacta en el ahora y debe ser emprendedor

Junio, 2011 - El reto consistió en asistir al IESA todos los sábados durante un año. ¿El secreto? Constancia, perseverancia, empeño y comprender que la lucha de cada joven en diferentes ámbitos no está sola.



"Logramos interactuar con todo tipo de personas, enriquecernos con cada experiencia y generar redes sociales para trabajar en equipo”, así resume María Margarita Rodríguez Weil su experiencia en la segunda cohorte de Lidera, Programa de Formación de liderazgo de la organización Futuro Presente en conjunto con el IESA y la Universidad Católica Andrés Bello.


¿Cuál fue el impacto de Lidera en el grupo y cuál crees que será para el país?

Creo que entender que los líderes no trabajan solos. Se requiere un compromiso en equipo para impactar a gran escala. En Lidera tuvimos dos actividades que reflejan esta idea. Una fue “La hora del planeta”, que consistía en apagar las luces por ahorro de energía. Se nos sumó mucha gente en el país, y además, cuando estuvimos en Barcelona para vivir la última etapa del Programa, se repitió allí la experiencia y nosotros participamos en este llamado.


La segunda es “Un techo para mi país”, un proyecto que conocimos gracias a otros jóvenes de Latinoamérica y que busca la construcción de viviendas para los que no tienen hogar. Este proyecto ya fue adoptado por la tercera cohorte de Lidera.

¿En qué consiste el liderazgo de los jóvenes?

En entender que en el presente se está construyendo futuro. La labor del joven actual repercute en cualquier ámbito.



El líder no va solo y el del joven de hoy exige una visión de país diferente. Es un liderazgo no sólo político o empresarial, sino emprendedor, donde deben incluirse planes sociales, políticos, económicos, empresariales. Este concepto debe estar siempre ligado a la relación Empresa, Estado y Sociedad.

¿Cómo son los jóvenes egresados de Lidera?

Somos jóvenes con una nueva visión, nuevos ideales y expectativas. No somos conformistas ni mediocres y siempre estamos buscando una mejora continua. Eso me permitió adquirir Lidera

Ver discurso de graduación de Lidera por Guillermo Ramos Flamerich

jueves, 7 de abril de 2011

Certificado Internacional de Estudios en Gestión y Liderazgo 2011

El IESA en alianza académica con la Universidad de Los Andes (UNIANDES) lanzan nuevamente este año el Certificado Internacional de Altos Estudios en Gestión y Liderazgo, con el objetivo de brindar el profesional de la región la oportunidad de fortalecer su práctica de liderazgo consciente en las organizaciones mediante el desarrollo personal-individual y la transformación de las costumbres laborales.

José Antonio Muñoz de Uniandes y Coordinador del Certificado explicó que “cualquier transformación a futuro de una organización debe incorporar cambios en la conciencia de las personas que la conforman, y sobre el papel que ellas desempeñan en la misma. Estos ingredientes deben ser incorporados en relación con la misión que la organización tiene en el medio empresarial; esto implica una nueva base económica y un nuevo enfoque en las pautas conductuales de los individuos”.


Muñoz indicó que el reto de los profesionales es buscar el pensamiento creativo y estratégico, “pensar estratégicamente es algo a lo que hay que acostumbrase mientras se está inmerso en la presión de lo urgente del día a día. Es por eso necesario desarrollar habilidades para poder enfocar nuestro esfuerzo hacia los factores determinantes en la creación de ventajas competitivas.

En cuanto al pensamiento creativo, se logra cuando se tiene una actitud de abrir la mente, y mantenerla dispuesta a afrontar cada situación que lo requiera, con la capacidad de activar procesos de resolución de problemas y de búsqueda de soluciones creativas”. Es por ello que hoy el dilema es: ¿hacia donde va el mundo de las organizaciones en el tema de la gestión de seres humanos? ¿Qué procesos humanos son vitales para que una organización sea competitiva en el mundo globalizado de hoy?

Muñoz indica que es la combinación de varios aspectos, pero que afianzado el tema de los modelos de pensamiento, una buena comprensión organizacional y activando procesos efectivos de comunicación estaremos en la capacidad de transformar organizaciones. Esta oferta académica tiene una duración de 128 horas académicas distribuidas en 6 módulos y con clases compartidas en Colombia y será también coordinado desde Venezuela por la Profesora del IESA, Marielba de Avellán. Tiene fecha de inicio el 27 de mayo de 2011.

Para quienes estén interesados pueden comunicarse con la Dirección de Desarrollo Gerencial del IESA a través de los teléfonos (58 212) 555 4351 / 4254 / 4236 / 4459 / 4529 / 4461 o el correo electrónico cdg@iesa.edu.ve.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Liderazgo en la calle\\ El proyecto LIDERA

El Proyecto Lidera nació por iniciativa de estudiantes universitarios
La ONG Futuro Presente, el IESA y la UCAB son responsables de un programa que forma a venezolanos con edades entre 20 y 30 años, con cualidades para asumir la conducción del país en los próximos años

Por ARIANA GUEVARA GÓMEZarguevara@el-nacional.com

Hay personas que son envolventes: convencen, agrupan, arrastran voluntades. Pueden lograr sus objetivos porque se apasionan con una idea e insisten hasta concretarla. A ellos los llaman líderes y muchos son jóvenes. Por supuesto, alcanzar las metas que se propongan depende de la personalidad, pero también de la formación. Y para eso está el Proyecto Lidera.Esa propuesta consiste en un plan de capacitación para jóvenes líderes. Está coordinado por la ONG Futuro Presente, el Instituto de Estudios Superiores de Administración y la Universidad Católica Andrés Bello.Quienes se inscriben hacen un año de cursos en dos fases.

La primera ofrece aprendizajes básicos en organización, democracia y liderazgo. La segunda es más profunda: los estudiantes aprenden sobre la situación de Venezuela, políticas públicas y contenidos fundamentales para desempeñarse como líderes. El programa cierra con un viaje a España por tres semanas.La ONG Futuro Presente se movilizó para llevar la propuesta a la realidad. La organización está formada por quienes pertenecieron al movimiento estudiantil de 2007 y que se agruparon para propiciar la formación política de los jóvenes. Ellos se dieron cuenta de que había nuevos líderes, recuerda Manuela Bolívar, una de las coordinadoras del proyecto. "El liderazgo requiere de profesionalización. Hay que comprender el país y tener una visión completa de lo que significan los asuntos públicos", explica. A eso justamente apunta el programa.Bolívar asegura que no militan en ningún partido político.

Admiten a personas de cualquier tendencia. Manuel Sabal, ex presidente de Futuro Presente y uno de los promotores de Proyecto Lidera, dice que el objetivo es crear redes entre jóvenes que en unos años ocuparán posiciones de poder. "Establecemos un punto de encuentro entre ellos, para que, en el futuro, el rojo, el verde, el líder sindical puedan dialogar".Desde que surgió la idea hasta que la materializaron pasó un año.

Hicieron alianzas con el IESA y la UCAB, y la primera convocatoria fue en 2009. Sabal asegura que en esa ocasión se postularon 400 personas y seleccionaron a 150. En la segunda promoción, que está terminando ahora, aplicaron 800 y quedaron 150. Para la generación de este año, que comenzará clases en abril, se presentaron más de 1.300, pero sólo hubo cupo para 200. "La buena noticia es que hay más de 1.000 jóvenes interesados en formarse", afirma.

Selección exigente. No todos pueden entrar. Sabal explica que, en principio, hay que llenar una planilla con tres preguntas. Admiten a personas con edades entre 20 y 30 años, que participen en iniciativas políticas, comunitarias, empresariales, estudiantiles y otras. También deben entregar su currículo. Esos documentos los analizan y hacen una primera selección.Después, representantes de las tres organizaciones responsables entrevistan a los aspirantes. Quienes se postulan deben demostrar que es cierto lo que aparece en el currículo. "También vemos que tengan intenciones de quedarse en el país", asegura Sabal.El grupo que seleccionan es variado, dice el promotor del proyecto.

Por ejemplo, hay 60% de profesionales y 40% de estudiantes universitarios y líderes comunitarios. Dos presidentes de la Federación de Centros Universitarios de la UCV son egresados del programa: el actual, Diego Scharifker, y el anterior, Roderick Navarro.Los seleccionados deben pagar 300 bolívares por el curso. El IESA presta los espacios para las clases. Durante el año, los estudiantes deben seguir demostrando sus competencias.

Al terminar la primera fase, se hace otro proceso de filtración en el que se evalúa la constancia, la asistencia y ensayos escritos.Al final, después de una última depuración, está España.Pasan dos semanas en Madrid y una en Barcelona. Sabal comenta que visitan universidades, conversan con expertos y asisten a instituciones públicas. Bolívar dice que ese país es un buen ejemplo porque logró crecer en lo económico y político. La idea es demostrar, a través de esta experiencia, que una mejor sociedad es posible
Reportaje especial sobre el Grupo LIDERA
Publicado en El Nacional, 14 de marzo de 2011

martes, 20 de abril de 2010

*Prof. Jesús Muñoz C.\\ Para vivir intensamente en el trabajo

Es menester que cada uno tenga una visión clara de su vida para no extraviarse en las penumbras"

Cuando la persona busca empleo está inspirada por la necesidad de trabajar en tareas que correspondan con su gusto y capacidades. Pero, en ocasiones se encuentra con una realidad ajena al propósito inicial que la obliga a tomar decisiones en las que prevalece la obligación de obtener los recursos económicos que permitan su sobrevivencia y la de los suyos.

Esta dinámica genera consecuencias que afectan la salud individual y organizacional tales como: desgano hacia el trabajo, disipación y dispersión del esfuerzo en el trabajo, inconformidad, reproches sobre la situación particular que vive, cambios de humor, y una sensación de ansiedad repentina acompañada por miedo a la pérdida del ingreso económico, o del reconocimiento social que genera "ser trabajador".

¿Cómo se logra resolver este problema? Existen varias respuestas, escogí una que tiene una alta coincidencia entre el Proyecto Personal de Vida y el Proyecto Organizacional ¿Cómo se determina? Sugiero los siguientes pasos:

1. Identificar su vocación. Son actividades que revela su mejor disposición tanto física como mental hacia algún estado o labor.

2. Examinar la brecha entre su realidad actual y dicha vocación. Cuando la tenga clara, escriba en un cuadro las diferencias encontradas y crúcelas con los trabajos que ha desempeñado en su historia.

3. Construya su visión. En este momento no es necesario el raciocinio, déle rienda suelta a la creación de escenarios posibles.

4. Tenga clara sus condiciones para lograr esa visión, establezca prioridades y acciones concretas que realizará, tiempos para cumplirlas, apoyos que buscará y características que desarrollará cuando cumpla cada una de ellas

5. La disciplina personal es imperativa para tomar las riendas. Vivir no es un ejercicio pasivo de "dejar pasar" las cosas. Se trata de afrontar con serenidad y fortaleza el presente para consolidar el futuro. Tiene, entonces, un papel especial el componente ético y moral de las acciones personales.

Luego de esta aproximación al Proyecto Personal de Vida, se debe mirar el Proyecto Organizacional, expresado en un plan estratégico que contiene la Misión, Visión, Valores y Estrategias de la Organización y preguntarse sobre el grado de integración del uno con el otro. A su vez, la organización tiene la responsabilidad social de atraer personas que coincidan con sus propósitos y condiciones, pues de lo contrario estaría consolidando un estado anormal de relaciones laborales en el que prima la insensatez de la producción de resultados a ultranza sobre la construcción de una comunidad competente y competitiva.

La construcción de un nuevo tipo social de convivencia reclama la coincidencia del esfuerzo personal y el organizacional, para que se identifiquen caminos ciertos para el desarrollo sostenido de individuos, grupos, organizaciones y de la sociedad como un todo, integrado e indisoluble. Por lo tanto, es menester que cada uno tenga una visión clara de su vida para no extraviarse en las penumbras del horror y la falta de sentido.

*Coord. académico del certificado internacional de altos estudios en gestión y liderazgo IESA-uniandes jemunoz@uniandes.edu.com

Artículo de opinión
Martes, 20 de abril de 2010
www.eluniversal.com

jueves, 15 de abril de 2010

Ramón Piñango \\Granos de sal contra el endiosamiento de los líderes

***El liderazgo es un tema del que se habla con aburrida frecuencia, e inquietante insistencia. Pero hay muchas preguntas que siguen sin respuestas o, al menos, discusiones que contribuyan a su esclarecimiento. ¿Son tan buenos los líderes como los pintan? ¿Se desdibuja al grupo para que brille el líder? ¿Se puede enseñar el liderazgo? ¿Cuál es el papel de los seguidores?

Cuando un tema se convierte en objeto del manoseo colectivo es necesario analizarlo con serenidad, con pleno sentido crítico, hasta con sentido del humor. El liderazgo es uno de esos temas del que todos hablamos con aburrida frecuencia y que, por su innegable importancia, merece ese tipo de análisis. Es necesario añadir unos granos de sal a la cháchara sobre el liderazgo, con la intención (¿aviesa?) de mermar en algo la ligereza comercial de los gurúes y los bestsellers.

¿SON TAN BUENOS LOS LÍDERES COMO LOS PINTAN?
De los líderes se espera lo mejor en prácticamente todos los ámbitos de la acción humana: la política, el mundo empresarial, las artes, los deportes, las ciencias, la religión... Tanta importancia se atribuye a los líderes que si algo sale bien —se triunfa en una guerra, se conquista un mercado, o se gana un campeonato de fútbol— fue gracias a la actuación de algún formidable líder. Pero, ¿se atribuyen también a los líderes las responsabilidades por los fracasos? Sí, pero no tanto. Hoy, cuando se utilizan expresiones como "fuerte liderazgo", "sólido liderazgo, "gran liderazgo", se evocan acciones con resultados muy positivos, realizadas por hombres virtuosos. De esta manera, como ejemplos de grandes líderes se menciona a Julio César, Carlomagno, el Cid, Napoleón, Bolívar, Gandhi, Churchill, Kennedy. Pocas veces, si alguna, se habla de Atila, César Borgia, Hitler, Mussolini, Franco, Castro o Pinochet en una clase sobre liderazgo. Pareciera que referirse a personas como éstas empaña el hermoso tema del liderazgo; así que mejor es olvidarse de ellas.

Está claro, entonces, que el liderazgo puede tener consecuencias negativas para una sociedad o una organización. Es más, esas consecuencias negativas pueden ser particularmente perversas, mientras mayor sea la fuerza de los líderes. ¿Quiere ello decir que el liderazgo puede ser peligroso? Sin duda. El liderazgo per se no garantiza efectos positivos, ni siquiera cuando los líderes tienen las más encomiables intenciones.

SE DESDIBUJA AL GRUPO PARA QUE BRILLE EL LÍDER
¿Por qué tanto revuelo con los líderes si su existencia no puede asegurar el logro de las metas ni el bienestar de una sociedad? Fundamentalmente, por una razón: en el mundo político y el empresarial campea a sus anchas la creencia —el paradigma, dirían algunos— de que el esfuerzo individual de unos pocos es determinante para alcanzar las metas de un colectivo. Esta creencia, basada en el hecho innegable de que los líderes sí contribuyen a alcanzar las metas de un grupo, ha llevado a exagerar en extremo la importancia del esfuerzo individual, al mismo tiempo que se desdibuja el peso de la acción de muchas personas.


Esta concepción del comportamiento social explica también por qué organizaciones y sociedades enteras han sido víctimas, en uno u otro momento de su historia, de la búsqueda obsesiva de salvadores, de la persona capaz de salvar un colectivo social, de redimirlo de los males engendrados por ellos mismos o por un enemigo común. Esa búsqueda, a veces desesperada, paraliza al grupo que espera al líder como quien espera al Mesías, inconsciente de que ese líder poco podrá hacer si el grupo carece de ciertas virtudes. Tan negativo puede ser el endiosamiento de los líderes.

EL LIDERAZGO ES, ANTE TODO, UN FENÓMENO DE GRUPO
Tal manera —simplista— de entender el papel de los líderes en las sociedades y sus organizaciones contradice lo que han demostrado los estudios más serios: el liderazgo es un fenómeno de grupo. Del grupo, de las características de quienes lo integran, de su cultura, de su historia y de la historia personal de sus integrantes dependerá el surgimiento de algunas personas, y no otras, como líderes. De todos esos elementos dependerán también (1) las posibilidades de éxito de los líderes y (2) sus modos de actuar. ¿Serán autoritarios o democráticos? ¿Escucharán o no? ¿Tolerarán las discrepancias? ¿Estarán dispuestos a ceder su poder si las circunstancias así lo recomiendan?

En la naturaleza situacional del liderazgo se encuentra gran parte de la explicación de por qué se "queman" los líderes. Ciertamente, un líder puede cansarse, puede entrar en una etapa de su vida en la cual no se siente motivado para dirigir, la pasión de un gran amor puede requerir todas sus fuerzas. Pero lo que usualmente "quema" a un líder, en el sentido de perder su capacidad para conducir a otros, es un cambio en el grupo. Este puede tener nuevas necesidades y expectativas diferentes, puede requerir otro lenguaje y el líder de antes ya no puede responder a las nuevas exigencias. Los líderes no se queman ni se gastan, pasan. Eso le ocurrió a de Gaulle en 1968, a pesar de haber sido aclamado como salvador de Francia pocos años antes, y a Rómulo Betancourt quién no pudo detener el deterioro moral del partido que fundó y del cual fue su indiscutible líder por muchos años. Ni de Gaulle ni Betancourt se quemaron, simplemente pasaron.

¿SE PUEDE ENSEÑAR EL LIDERAZGO?
Ante la fuerza que se le atribuye a los líderes es inevitable que se hayan desarrollado los más variados esfuerzos para inculcar en las personas las virtudes atribuidas a los líderes: capacidad para comunicar, aprender de la experiencia, tomar decisiones, integrar esfuerzos, etc., etc. Conferencias sobre ética, dinámicas de grupo, experiencias de supervivencia, son algunas de las actividades que integran el menú de ofertas para la formación de líderes. No hay duda, unos cuantos de los rasgos que distinguen a los líderes pueden ser cultivados mediante procesos educativos especialmente diseñados para ello.

De acuerdo con los modelos normativos actuales es posible identificar rasgos que un buen líder debe tener; por ejemplo, que sepa comunicarse, que escuche, que tolere y hasta propicie la crítica, que integre voluntades y movilice recursos, que sea capaz de reconocer errores para rectificar a tiempo y diseñar actividades que cultiven tales virtudes. Sin embargo, no puede afirmarse que el éxito esté garantizado, porque no hay curso, seminario o experiencia que pueda captar la vastísima variedad de situaciones que un líder puede enfrentar, ni lo qué determinará que un colectivo social pueda reconocer a alguien como su líder. Es desorientador intentar formar líderes sin hablar del contexto en que han de desenvolverse.

EL PAPEL DE LOS SEGUIDORES
El error fundamental de quienes creen que es tarea relativamente sencilla formar personas para liderar grupos, organizaciones o cualquier otro colectivo, con el fin de alcanzar determinados objetivos, radica en la excesiva confianza en la actuación de los individuos, olvidando lo que ocurre en el grupo, la conducta de los seguidores. La eficacia del liderazgo depende, en gran medida, de la conducta del grupo en el cual actúa. Así como puede hablarse de las necesarias virtudes de los líderes, deben reconocerse las indispensables virtudes de los seguidores, si se quiere fortalecer un grupo para llevar a cabo una misión: hacer la guerra, gobernar efectivamente o generar ganancias para los accionistas de una empresa.

Como la conducta de los líderes depende, en gran parte, de la conducta de sus seguidores, es conveniente insistir en que el liderazgo es un fenómeno de grupo, en el cual individuos con roles o en posiciones de dirección pueden movilizar eficazmente recursos para alcanzar objetivos compartidos por un colectivo social. De esta manera nos protegemos del endiosamiento de los líderes y ponemos de relieve la responsabilidad de los seguidores.

Los seguidores son esenciales para que exista un buen liderazgo, porque pueden exigir un comportamiento específico a quienes los dirigen; por ejemplo, actuar acuerdo con valores, tolerar posiciones divergentes y prestar verdadera atención a los pareceres contrarios. Por eso es preciso asignar prioridad a la formación de los liderados. Puede argumentarse que esta formación es más importante que la formación de los mismos líderes, entre otras cosas porque de seguidores que hagan exigencias como las señaladas pueden surgir excelentes líderes.
Poca consideración se ha dado a la actuación de los seguidores en la mayoría de los programas de formación de líderes. En esos programas no se trata la relación de los seguidores con quienes ocupan posiciones de liderazgo.

De lo que podría llamarse "seguidazgo" —horrorosa traducción de followship— deberíamos ocuparnos si queremos tener mejores empresas, entes públicos, sindicatos, partidos políticos u otros tipos de organizaciones. Pero el sesgo individualista en el análisis del fenómeno de liderazgo constituye un formidable obstáculo para que ello ocurra. Tanta energía se ha dedicado a endiosar los líderes que mucho trabajo costará ponerlos en su justo lugar en el quehacer humano. Aunque sea difícil, por el bien de las sociedades y sus organizaciones, vale la pena hacerlo.

Nota: Fragmentos del artículo del Prof. Ramón Piñango publicado en Debates IESA, volumen IX, No. 2, enero-marzo 2004 (“La nueva ola del liderazgo”)

miércoles, 14 de abril de 2010

IESA inicia actividades en República Dominicana

El Instituto de Estudios Superiores de Administración IESA, una de las diez escuelas de gerencia y negocios de América Latina y de las 34 del mundo en poseer las tres acreditaciones internacionales más importantes, ha iniciado sus actividades abiertas en República Dominicana, en alianza con la reconocida Consultora dominicana de Recursos Humanos, People Approach.

En esta primera actividad abierta se abordó un tema de alta pertinencia en la actualidad: Gestión del cambio organizacional, curso diseñado bajo la metodología centrada en el participantes, para reforzar las habilidades y actitudes clave que favorecen la viabilidad política de un plan estratégico, la conducción y el liderazgo de un proceso de cambio organizacional. El curso se llevó a cabo en el Hotel Santo Domingo, los días 6, 7 y 8 de abril de 2010.

La apertura del Curso estuvo a cargo de Fernando Faneyte, acompañado de Natalia Batista Socios-Directores de People Approach. Posteriormente Subdelia Sevilla, Líder del Programas IESA para República Dominicana, realizó la presentación institucional e introdujo a las profesoras del Curso: Dra. María Helena Jaen, Vicepresidente del IESA y experta en las áreas de gestión del cambio, liderazgo, ética gerencial y responsabilidad empresarial y social, y la Prof. Rebeca Vidal, experta en emprendimiento organizacional y gestión del cambio.

Un nutrido grupo de alto nivel de las mas importantes organizaciones de República Dominicana participaron en el Curso: Vicepresidentes, Directores, Subdirectores y Gerentes de: BHD, Dirección General de Impuestos Internos, Asociación Popular de Ahorro y Préstamo, Superintendencia de Bancos, Claro Codetel, Cemex, Banco Popular, Shell, Cotabex, Grupo Ramos, Eaton, Grupo Vicini, entre otros, estuvieron presentes, formando parte de la experiencia de aprendizaje IESA centrada en el participante, como protagonista central de la actividad (conocido por las siglas ACP, Aprendizaje Centrado en el Participante).

A lo largo del curso se utilizaron múltiples recursos ACP para brindar la oportunidad de reforzar las habilidades como líderes del cambio, entre los cuales se destaca la lectura y la discusión de casos con contexto latinoamericano, con la ayuda de materiales elaborados por profesores del IESA y de otras escuelas reconocidas internacionalmente, y la aplicación del instrumento Change Style Indicador ®, el cual ofrece información sobre el perfil de comportamiento del participante frente al cambio, a fin de proveer un feedback gerencial, basado en los resultados de la aplicación de dicho instrumento.

Con esta primera actividad se inaugura la agenda abierta del IESA en República Dominicana que ofrecerá educación de gerencia de clase mundial, con contexto latinoamericano y pertinencia global, con el participante como eje central de la actividad, para todas las empresas, instituciones e interesados en general, contribuyendo así abrir nuevas puertas al desarrollo nacional.

Nota de prensa de El Nuevo Diario
República Dominicana, 14 de abril de 2010
http://elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=194745