viernes, 6 de julio de 2012

Divide y perderás

(El profesor del IESA, RicardoVillasmil, hace una interpretación política de por qué el uso de un mensaje de separación ha perdido efectividad en la estrategia del oficialismo. Publicado en el diario El Universal el 30 de junio)

La estrategia romana divide et impera tiene como principio fundamental fragmentar las fuerzas opositoras para dominarlas con mayor facilidad. Fue implementada exitosamente por César y por Napoleón, y ha sido la máxima del oficialismo para conquistar y mantenerse en el poder durante los últimos 14 años.

Hay razones para pensar, sin embargo, que la efectividad de esta estrategia ha llegado a su fin y que persistir en ella se ha convertido en un bumerán para el oficialismo. Venezolanos de todas las tendencias políticas se confiesan hastiados de la confrontación y comienzan a identificarla como el principal obstáculo para su progreso individual y colectivo. Bajo estas circunstancias, insistir en la división genera el efecto contrario -la unión y la consolidación de fuerzas- y eso es precisamente lo que estamos viendo hoy. Factores políticos, económicos y sociales que ponen de lado sus diferencias ideológicas y sus intereses particulares en pos de un objetivo superior: derrotar a su opresor. Gracias a ello, la oposición venezolana es hoy mucho más y mucho mejor que antes. Es una alternativa democrática y plural con un alto grado de cohesión que mantiene un objetivo claro y legítimo -la salida electoral- y con 100 días de campaña por delante, los estudios de opinión pública marcan una tendencia clara en las preferencias del elector.

Mi interpretación política de esta realidad es que la sed de venganza ya está saciada. El discurso vengativo y destructivo deja hoy muy pocos dividendos, cohesiona a una minoría radical pero aleja a los moderados que son cada vez más. Abre así la puerta a un discurso conciliador y constructivo, que sin dejar de tener a los más necesitados como prioridad, represente una alternativa de progreso para todos.

Víctima de sus propios excesos, el oficialismo se manifiesta incapaz de cambiar de rumbo, haciendo caso omiso del viejo adagio que nos advierte que "cuando estemos en un hoyo, no cavemos más para salir". Pero como dijo Lord Acton, el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.

El Presidente declaró recientemente que el que no es chavista, no es venezolano. El 8 de octubre nos tocará recordarle que somos los venezolanos los que deciden quién es el Presidente y no el Presidente quiénes somos venezolanos.

@rvillasmilbond

www.ricardovillasmil.com

miércoles, 4 de julio de 2012

Años que terminan en 3

(El profesor del IESA, Pedro Palma, reflexiona sobres los eventos económicos ocurridos en los años de las últimas décadas que terminaron en 3, y cuál será la situación para el año 2013. Publicado en el diario El Nacional el 2 de julio)

Curiosamente, durante las últimas décadas los años terminados en 3 tienen una característica común: han sido años de profundas crisis económicas. Así, 1983 se inició con unas masivas salidas de capital y caídas de las reservas internacionales, en respuesta al debilitamiento de los precios petroleros, y a las expectativas de devaluación creadas por los menores ingresos de exportación y por la alta sobrevaluación del bolívar que entonces existía. Estas circunstancias desencadenaron el famoso "viernes negro" el 18 de febrero, con el establecimiento del control de cambios de Recadi, y se puso así fin al régimen de libertad cambiaria con tipo de cambio único y fijo, que estuvo entre nosotros por varias décadas. La devaluación implícita en esa medida, combinada con la restricción al acceso de las divisas y el redoblamiento de controles de precios, hizo que ese año se materializara una fuerte recesión y un agudo aumento del desempleo, lo que creó una situación muy difícil en el último año de la administración de Luis Herrera Campins.

1993 se caracterizó por un nuevo debilitamiento de los precios del petróleo, por un importante repunte de la inflación y por una crisis política creada por las dos intentonas de golpe del año precedente y por el enfrentamiento del Gobierno con el Poder Legislativo. Esto deterioró la confianza del público y generó masivas fugas de capital que obligaron al Banco Central de Venezuela a implantar una política monetaria severamente restrictiva, lo que disparó las tasas de interés. Todo ello creó una situación económica muy precaria que se vio agravada por la crisis política debido a la defenestración de Carlos Andrés Pérez, al escaso apoyo de los partidos al gobierno interino de Velásquez y al sesgo populista de la campaña presidencial de ese año.

2003 fue un año caótico. La continuación del paro petrolero hasta febrero, y el despido de más de 18.000 empleados de Petróleos de Venezuela tuvieron efectos devastadores, que se aunaron a la drástica contracción de la capacidad de compra de los ingresos de los trabajadores y a los despidos masivos debido a la quiebra de múltiples empresas, para crear una situación laboral y social muy adversa. Esto, combinado con el clima de confrontación política, se tradujo en salidas masivas de capital que forzaron a la imposición de un nuevo control cambiario que aún está vigente. La escasez de divisas que se generó, así como los severos controles de precios que se impusieron y que condenaron a múltiples productores a trabajar a pérdida, contribuyeron a crear una situación económica devastadora, caracterizada por una profunda recesión, alta inflación y un desempleo suprior a 18%.

De allí que sea válido preguntarnos si debemos esperar que esos aciagos escenarios se repitan en 2013. Desgraciadamente, creo que las posibilidades de que ello suceda son elevadas. La posible profundización de la crisis europea, y la desaceleración en las economías de Estados Unidos y de China puede traducirse en severas limitaciones a las posibilidades de exportar de los países emergentes, en la acentuación de la caída de los precios de los commodities --el petróleo entre ellos--, y en la restricción y encarecimiento del financiamiento internacional. Ello, combinado con las limitaciones de producción y exportación petrolera que tenemos, con las escasas reservas líquidas de moneda extranjera, con la dependencia cada vez mayor de suministro externo de insumos y bienes de consumo, con el dislocado endeudamiento externo que estamos contrayendo, con la sobrevaluación del bolívar que hoy existe, con la ausencia de inversión extranjera que captamos, y con el mermado sector productivo interno de que disponemos, nos pone en una posición muy vulnerable ante un eventual agravamiento de la crisis internacional en marcha.

Ojalá que ese sombrío panorama no se materialice, y que podamos decir que el próximo año no será similar a los años terminados en 3 de las décadas pasadas.

palma.pa1@gmail.com

martes, 3 de julio de 2012

Virtud indispensable


(El profesor del IESA y sociólogo, Ramón Piñango, reflexiona sobre las virtudes necesarias para levantar el país en los próximos años. Publicado en El Nacional 3 de julio de 2012)

Muchos venezolanos sentimos que en las elecciones del 7 de octubre se decidirá lo que el país ha de ser en un plazo muy largo, digamos… los próximos cien años. Conducir al país en ese plazo exigirá de quienes lo lideren, desde el gobierno o desde el vasto mundo de organizaciones privadas, cumplir con condiciones tanto políticas como éticas y técnicas El reto será dirigir una sociedad de una vasta complejidad por sus niveles de pobreza, la desigualdad, la conflictividad, la creciente violencia, la acumulación de frustraciones, el deterioro de la educación, el maltrecho aparato productivo, la fragilidad de sus instituciones políticas, la anarquía en la conducta cotidiana, entre otros  rasgos preocupantes.
    ¿Qué virtudes deberá tener el liderazgo que nos ha de llevar desde estos días electorales hacia tiempos mejores? Esta pregunta recibirá diferentes respuestas dependiendo de quién la responda. Cada cual resaltará el rasgo que le parezca clave dependiendo de la percepción que tiene del país, de su historia, de la experiencia en la calle,  de los retos que le preocupan. Sin embargo, sea cual fuere la apreciación, lo que se conoce sobre el ejercicio del liderazgo señala que para liderar un grupo social hay que cumplir con una condición necesaria: tener confianza en la gente  que se aspira liderar y respetarla. Sin esa confianza y ese respeto el liderazgo efectivo no es posible. Al menos no lo es si entendemos como liderazgo poner a valer al colectivo que se lidera, hacerlo que dé lo mejor de sí. Manipular a ese colectivo, mentirle, engañarlo con promesas incumplibles, es relativamente fácil, pero termina minando las fortalezas de la gente,  frustrándola, desesperanzándola, tornándola cínica e incapaz de depender del propio esfuerzo. Es decir debilitándola.
    Confiar en la gente y respetarla requiere humildad y amplitud perceptiva, para apreciar tanto virtudes como defectos, no sólo éstos como con frecuencia se hace. En el caso de este país eso significa estar convencidos de que el venezolano sirve, con seguridad, para algo, y para mucho si entendemos su idiosincrasia. Esa confianza y ese respeto de parte del liderazgo será posible si nos liberamos de prejuicios y estereotipos cultivados por un determinismo cultural y un pobre historicismo que nos juzga, sin derecho a la defensa, como un pueblo sinvergüenza, cuyos anhelos de tener televisión por cable, celular o internet son interpretados como irresponsabilidad, mas no como búsqueda de una vida mejor, inclusión y acceso a la información.
    Confianza y respeto en la gente exigen reconocer lo obvio: que la vasta mayoría de la población, posiblemente más del 70 por ciento, pertenece a los sectores populares y que nosotros quienes conformamos los estratos medios hacia arriba somos minoría, y, como tal, nos corresponde el esfuerzo de entender a las mayorías, no al revés. Esa mayoría popular tiene valores como la “conviavilidad” que el Centro de Investigaciones Populares, dirigido por Alejandro Moreno, ha analizado con profundidad; tiene necesidades, angustias y razones para haber creído en Hugo Chávez y para estar dejando de creer en él, como lo ha demostrado Jesús Torrealba en el Radar de los Barrios.  Y el venezolano, en general, tiene fortalezas como la valoración de la gratitud, la generosidad y la  justicia, como lo ha identificado en sus investigaciones la Sociedad Venezolana de Psicología Positiva.
    El viernes pasado, Laureano Márquez, con notable agudeza, acotó: “Ser venezolano es ser contradictorio, es tener un país en los sueños y otro en la práctica cotidiana, también tener la certeza de que todo va a estar bien”. En la confianza y el respeto de esos sueños tiene que apoyarse el liderazgo para resolver tal contradicción. Ese es el reto.

rapinango@gmail.com

El nuevo milagro agrícola

(El profesor del IESA, Carlos Machado Allison, hace un recorrido por algunos países que tuvieron un vigoroso crecimiento de la producción agrícola en Latinoamérica, destacando sus métodos y resultados. Publicado en El Universal el martes 3 de julio)

No, el mismo no ocurrió en Venezuela, pero sí en buena parte de América Latina. En la primera década del siglo varios países del continente cosecharon el resultado de políticas agrícolas inteligentes, buenos precios en los mercados internacionales y mejor manejo de las relaciones con los países compradores. Son varios milagros, si por ese término entendemos un vigoroso crecimiento de la producción agrícola.

Brasil se encuentra a la cabeza y ha superado la barrera de los 50 mil millones de dólares en exportaciones agrícolas y lo ha hecho después de elevar el consumo interno de más de 150 millones de personas. La producción de soya y de bovinos es inmensa, no menos importante la de caña de azúcar, pollos de engorde, huevos, frutales, maíz y arroz. Como gran productor de café Brasil había incursionado en los mercados internacionales y el cultivo de caña para etanol marcó un hito histórico. Argentina ha sido, desde años atrás, importante productor de trigo, maíz y bovinos, luego sumó soya, derivados de la leche y otros productos que le generan al país más de 20 mil millones de dólares al año. Paraguay se inscribió, a la par de Bolivia, en la ruta de la soya y buenos ingresos reciben de su exportación. Uruguay no se ha quedado atrás con carne bovina, quesos y otros productos. En Ecuador la acuicultura, el cacao, los plátanos y cambures dan buenos dividendos. Chile tradicional país minero de áspera geografía, grandes montañas y desiertos, surte una porción importante del mercado de vinos, peras, ciruelas y otras frutas subtropicales amén de frutos del mar y buenos filetes de salmón.

La lista sigue:
Perú vive una revolución agrícola que incluye productos agrícolas de alto valor para la exportación como espárragos, aceitunas y cítricos. No olvidamos a a Colombia con su tradicional café, al que hay que añadir flores, frutas de diverso tipo y a juzgar por nuestras importaciones, también bovinos, pollos y huevos. Hasta la modesta y muy pobre Guyana exporta arroz y maderas finas. En América Central también progresan: Costa Rica y Guatemala junto a Honduras encabezan la lista.

¿Qué hicieron en esa década? Pues nada extraordinario, sus gobiernos abrieron espacios al sector privado, junto a los productores realizaron acuerdos y viajaron en misiones para abrir nuevos mercados. Los gobiernos entendieron la importancia de la propiedad privada, la concertación con los productores, inversiones en vialidad y sistemas de riego, carreteras y vías férreas, educación, ciencia y tecnología. ¿Errores? Muchos, en especial fallas conceptuales sobre lo que significa el desarrollo y la forma de vida rural. Pero la mayoría va en buen camino, y nosotros, por el peor de todos, el antiguo, el fracasado estatismo donde el Gobierno quiere hacer de todo y todo queda mal o a mitad de camino.

Por eso estamos importando tanto para felicidad de los vecinos y otros que no son ni vecinos, ni queridos por nuestro gobierno, pero que son buenos productores de cosas que necesitamos.

cemacallison@gmail.com

"Los políticos volvieron locos a los economistas”

(El profesor del IESA y sociólogo, Ramón Piñango, en una entrevista por Jolguer Rodríguez Costa, da su opinión sobre el actual sistema democrático en Venezuela. Publicado en El Nacional 24 de junio de 2012.)

- En diciembre de 1998 usted dijo que los economistas iban a volver locos a los políticos. ¿Qué sucedió finalmente?
Que los políticos volvieron locos a los economistas. No les pararon.

- ¿Le paró algún gobierno al IESA?
No tanto como quisimos. Dejamos de intentarlo.

- ¿Qué hacía un sociólogo como usted dirigiendo un centro del saber económico?
La tentación de dirigir a un equipo de trabajadores es grande y difícil. Cada cabeza es un mundo, a Dios gracias.

- Y los sociólogos, ¿a quiénes enloquecen?
A los economistas, cuando se les recuerda que la sociedad humana también existe.

- ¿Cómo sobrevivieron a la crisis de final de siglo? 
Echando pa’ lante.

- ¿Junto con el comandante?
¡Dios nos ampare y nos libre de todo mal!.. Amén.

- ¿Un militar a la cabeza del IESA?
No cuadra.

- ¿Ante quién se cuadra?
 Ante cualquiera que propicie la diversidad. Aquí cada quien opina a título personal. No seguimos líneas de nadie ni tenemos subsidios.

- ¿Vislumbró lo que acontece?
Siempre he creído que Venezuela es un país muy conflictivo, aunque no lo parezca.

- ¿Coinciden el IESA y el socialismo del siglo XXI?
Espero que no nos siga uniendo nada, para que nada nos separe.

- ¿El lado positivo del proceso?
Nos ha hecho reflexionar.

- Como docente, califique del 1 al 20 el sistema democrático venezolano en madurez política...
10. La mitad de la población trata de practicar la democracia, pero hay pequeños grupos que tratan de imponerse a la mayoría.

- ¿Unidad interna?
Muy dividida, 10.

- ¿Libertad de expresión?
05.

- ¿Poder Judicial independiente?
00.

- ¿Grado de supremacía civil?
04.

- ¿Nivel educacional?
05.

- ¿Y las misiones educativas?
Una vergüenza.

- ¿Acción de la administración pública?
04 y empeorando.

- ¿Manejo de fondos públicos?
03 y en absoluta oscuridad.

- ¿Conoce la propuesta de la Unidad Democrática?
Y es viable.

- ¿Una nota?
15.

- ¿Los Chicago’s boys de hoy?
Giordani y su gente.

- ¿Ve usted los 500 millardos de dólares invertidos en planes sociales? 
No. Él dirá que somos un país de ciegos.

- ¿Y el tuerto es rey?
Retorcido.

- ¿Y el soberano?
La víctima.

-  ¿Tiene fe en Fedecámaras?
Espero que actúen; aunque han dado buenas señales, les falta por hacer.

- ¿Estamos mal pero vamos bien?
(Risas) Estamos mal, pero si le echamos bolas podemos salir de esto.

- ¿Qué podría hacer el IESA por el Gobierno?
Enseñar a gerenciar y a liderar. El socialismo sin buena gerencia es un desastre.

- ¿Cuántas cátedras ameritaría?
¡Cónchale! (carcajadas); pregunta difícil, aunque tendríamos alumnos aventajados.

- ¿Cuáles revolucionarios ingresarían a la nómina docente del IESA?
Algunos pasarían la prueba de admisión. No los nombro para no perjudicarlos.

- ¿Por qué fracasaron los "doctores" en el poder?
Porque se creyeron doctos.

- ¿Cuánto vale hoy la palabra del venezolano?
¿De cuál venezolano? Hay una crisis de confianza.

- ¿Lo insólito del connacional?
Su lucha por sobrevivir.

- ¿Cree, o creyó, en la enfermedad del comandante?
Me atengo a los hechos. Está haciendo un mutis progresivo.

- ¿Es un líder religioso?
Es un fanático de sí mismo: el peor de los fanatismos.

- ¿Cuál es su clase social?
"C" alta.

- ¿Sintió el llamado de Chávez a su estrato para que participen en el proyecto socialista?
Ni lo sentí ni quiero sentirlo.

- ¿Talibán?
¡Jamás! Los detesto. También son fanáticos de sí mismos.

- Así las cosas, ¿vislumbra conciliación?
El Gobierno nos dividió, pero el chavismo no es homogéneo. Debemos descubrir y aprovechar, para bien del país, la heterogeneidad del chavismo.

- ¿Daría clases en la UBV?
Si tuviera tiempo y me invitan y me dan la misma libertad de cátedra del IESA.

- ¿Instalaría el IESA en Cuba?
En la década de los noventa el Gobierno cubano mandó gente para acá. Presentaron las pruebas de admisión, fueron admitidos, concluyeron sus estudios y no regresaron a Cuba... pero tampoco están en Venezuela.

- ¿Qué rige en el país?
Una persona muy incapaz para organizar nada, que fue muy exitosa haciendo que el país girara en torno a él.

- ¿Qué le falta a una autocracia para ser dictadura?
Que los intelectuales la declaren dictadura, lo que muchos se han negado a hacer.

- ¿Una locura colectiva?
Que todos nos desnudemos cuando Chávez se vaya.

- Mientras, para drenar la situación...
Mucho humor.

- Organismos internacionales dicen que el país está feliz... Siempre que el Gobierno sea quien suministre las cifras.

- ¿Se adaptarían a los lineamientos bolivarianos?
Muy difícil. Somos muy heterogéneos y tenemos gran vocación para llevar la contraria.

- ¿Y para el comunismo?
No. Este es un país demasiado rebelde y libre pensador, como el IESA.

- ¿Qué tipo de ciudadano se configuraría luego de seis años más de revolución?
Uno muy poco dócil, exigente, respondón, como debe ser.

- ¿Qué pasaría en Venezuela si expropiaran el IESA?
Hay muchísimas instalaciones mejores que éstas. Sería un mal negocio, como el que hicieron con RCTV.

@rapinango

viernes, 29 de junio de 2012

El Coaching convierte al gerente en un nuevo tipo de líder


(El profesor Gustavo Romero recomienda el coaching para obtener resultados sobresalientes en el campo organizacional, el cual permite romper barreras para alcanzar objetivos a través de herramientas conversacionales, de escucha y autoconocimiento, entre otras)

Gustavo Romero
El Coaching es una disciplina en plena expansión en el mundo de hoy. A juicio de Gustavo Romero, profesor del Centro de Gerencia y Liderazgo del IESA, Coach ontológico y Coach de equipos, el Coaching “es una disciplina que ayuda a las personas a descubrir cosas mediante una serie de competencias muy especiales como la indagación, la escucha, la capacidad de instrumentar planes, de buscar acuerdos conjuntos”, explicó.

En el Coaching un profesional especializado llamado coach intermedia con un coachee, que es un gerente o un colaborador, con el fin de apoyarlo a conseguir soluciones a problemas específicos, a destrabar sus capacidades para asumir nuevos retos para solucionar los problemas que afectan su desempeño.

Romero explicó que el Coaching es una disciplina novedosa porque “es distinto a la instrucción, a la asesoría o la mentoría; busca que sea el coachee el que encuentre las soluciones, los cambios, haga planes, mediante la adquisición de conciencia, responsabilidad y apropiación de las cosas que tiene que hacer. La habilidad del Coaching es ayudarlo a descubrir eso,” afirmó.

El profesor Romero también hace mención al gerente coach, “un ejecutivo que incorpora a su quehacer gerencial las habilidades de coach, que son apoyar a la gente para que éstas aprendan de su propia reflexión y capacidades a conseguir soluciones a sus problemas y retos; apoyar a sus colaboradores de esa forma, con técnicas como las que tendría un coach y que vienen a formar parte de su nuevo conjunto de habilidades y que causa un impacto muy importante en la organización”, señaló Romero.

Como profesional del coach ontológico y de equipos, el profesor Romero explica que la metodología de aprendizaje aplicada en los cursos para un gerente coach es experiencial, porque se busca validar y constatar la experiencia, los juicios y las expectativas de los participantes, que va más allá de la simple búsqueda de herramientas.

“El gerente coach se conoce bien a sí mismo, conoce su espacio emocional, sus potencialidades, sus limitaciones y aprende a gerenciarse, y desde allí puede aportar más a los demás. ¿Qué tengo que conocer y cambiar de mí para ser un agente conversacional activo, para destrabar el potencial de mi gente? Al adquirir competencias en Coaching para las gerencias, el gerente deviene en un nuevo tipo de líder”, explicó Romero.

La metáfora que utiliza Romero en sus clases es la historia verdadera de un director de orquesta que declara que es el único músico que no toca ningún instrumento, ni produce ruido alguno, su potencia está en hacer que todos toquen bien sus instrumentos. “Esto es absolutamente válido para entender el rol del gerente coach”, indicó.

http://www.iesa.edu.ve/inicio/2012-junio-30/991=el-coaching-convierte-al-gerente-en-un-nuevo-tipo-de-lider

La otra Praga, la que fue

(El profesor de IESA, Miguel Ángel Santos, comparte sus vivencias  y reflexiones sobre la cuidad de Praga de hace casi quince años y la actual, cambiada por la explosión del turismo.  Publicado en El Universal el 29 de junio de 2012)


La primera vez que estuve en Praga, hace ya casi quince años, apenas habían pasado cuatro años de la caída del comunismo y algo más de veinte tras la invasión soviética de 1969. Las tiendas y los McDonald's ya estaban aquí, así como también las ventas callejeras de uniformes de la policía roja (esa misma que aparece en los videos cayéndole a palos a la muchedumbre concentrada en la Plaza Wenceslao, no todo fue fieltro en la revolución de terciopelo). Pero la mayoría de las calles estaban llenas de checos aún sorprendidos por aquella recién estrenada libertad, tiendas de vecindario, abastos, cafés y, sobre todo, muchas cervecerías.

Hoy el panorama ha cambiado totalmente. Hay que alejarse decenas de kilómetros del centro para encontrarse con algún rastro de vida cotidiana, de autenticidad. Dentro de ese radio, las tiendas de baratijas y memorabilia turística han ocupado la ciudad, los restaurantes exhiben fotos de comida (un signo inequívoco de pésima calidad), los auténticos checos se han largado, sustituidos por kosovares (joyerías), hindúes, pakistaníes y chinos, europeos del Este y más de un local buscando aprovecharse de la ingenuidad o ese estado de relajación que le debería corresponder por derecho a todo visitante. Algo similar ha ocurrido con las grandes tabernas del centro: ya no se ven casi checos por allí, su lugar ha sido ocupado por los tours masivos. Ahora es una fija el personaje del acordeón, tras él dos o tres más desentonando canciones "populares".

La explosión del turismo le ha abierto el apetito a muchos, y la comunidad judía no ha sido la excepción. Han dividido los tickets de acceso a los interesantes monumentos judíos y sinagogas de la ciudad, cuidándose mucho de separar los más importantes. Así, si el viajero desea visitar el antiguo cementerio judío de Josefov y la sinagoga Vieja-Nueva, debe pagar dos tickets que totalizan unos 40 euros. Y ese precio no incluye las guías de audio (otros 40 euros), ni tampoco el derecho a tomar fotografías (2 euros). Dirán algunos, no sin razón, que es un tema de mercado: aun con esos precios las colas eran interminables. La plaza de la ciudad antigua había sido tomada por Hyundai, que colocó pantallas gigantes para ver la Euro 2012 y enormes plataformas exhibiendo sus nuevos modelos, arrinconando el monumento a Juan Hus e impidiendo observar la panorámica arquitectónica del conjunto.

Tiene razón Joaquín Sabina con aquello de que "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver". Aun por encima de los estragos del turismo masivo posmoderno, lo que más he añorado en esta vuelta a la ciudad no ha sido el ambiente bucólico de aquel entonces. En uno de esos giros por las calles de la ciudad vieja, me tropecé con un grupo de mochileros con alguna evidencia de largo trajinar, sentados en las escaleras de una iglesia, haciendo un pequeño picnic a base de sándwiches y vino. Y sí, definitivamente, no hay nada en el mundo que se pueda comparar con esa sensación de inmediatez que trae el viajar barato, no hay afluencia, ni nuevas comodidades que lo puedan compensar. Digo, para que lo tengan en mente aquellos que piensan que nunca tienen suficiente dinero como para viajar.

@miguelsantos12