Mostrando entradas con la etiqueta deuda interna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deuda interna. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2012

Con deuda interna el Gobierno financió un gasto equivalente a 11 puntos del PIB

(En un reportaje del diario El Mundo, escrito por  Carjuan Cruz, el economista y profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, explica que  con el aumento de un punto del IVA, apenas se recauda medio punto del PIB y llevando la gasolina de un céntimo el litro a 75 bolívares el litro, esa recaudación representaría solo 1,7 puntos del PIB. Publicado el 24 de octubre de 2012)

Aunque se estima que para 2013 las erogaciones del Estado se reducirán y la liquidez no crecerá a igual ritmo, es posible que el Ejecutivo siga emitiendo en bolívares

La estrategia de endeudamiento del Gobierno está orientada a buscar financiamiento interno y no externo. Esto, sobre todo, porque emitir títulos en los mercados implica pagar intereses de 8% a 12% y en dólares.
 

Esta tendencia a emitir internamente y en bolívares observada durante lo que va de 2012 le permitirá al Ejecutivo un financiamiento equivalente a 11 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, según las proyecciones del economista Miguel Ángel Santos.

"Con la deuda interna el Gobierno está pagando el mismo porcentaje de cupón, pero en bolívares y con una inflación que está en 20%", señala.

 
Ese pago por debajo de la inflación implica, según indica el experto, que al Gobierno ese endeudamiento interno le está saliendo "prácticamente gratis": "Pagan intereses que están por debajo del alza de los precios en el país", apuntó Santos.

La política monetaria aplicada por el Ejecutivo este año apuntó a esa línea. Desde el último trimestre del año pasado, el financiamiento directo hecho por el Banco Central de Venezuela a PDVSA impulsó el crecimiento de la liquidez.

En efecto, ese dinero se tradujo en pagos de la petrolera a los proveedores de servicio, que a su vez pasaron a impulsar el aumento de los bolívares depositados en los bancos del país. Y dado que estos altos montos de captaciones no podían ser colocados en su totalidad en créditos, las entidades bancarias acudieron a la compra de los títulos emitidos por el Estado para rentabilizar los fondos.

"Cuando la banca se encuentra con esta cantidad de depósitos en bolívares y no puede acelerar más la entrega de créditos, viene el Gobierno y les vende títulos de deuda interna", explica Santos. "El Ejecutivo no tenía cómo financiarse porque sabe que la deuda externa está muy cara", agregó.

Pero pese a esta estrategia de financiamiento, el fisco se enfrentará al cierre del año con un déficit que alcanzará los 19 puntos del PIB, según cálculos de Santos, tomando en cuenta ingresos, menos gastos, una diferencia que es cubierta con endeudamiento.

Para atender ese desorden en las cuentas, Santos señala que posiblemente se dé un ajuste cambiario. Aun con un aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) e incluso un alza significativa en el precio de la gasolina, no se cubriría esa cantidad.

"Con el aumento de un punto del IVA, apenas se recauda medio punto del PIB. Y llevando la gasolina de un céntimo el litro a 75 bolívares el litro, esa recaudación representaría solo 1,7 puntos del PIB", explica el economista.

Ajuste cambiario

El 2013 se vislumbra como un año postelectoral y de pago de compromisos de deuda, lo que lleva a adelantar un escenario de menos gasto.

Ante ese panorama y el déficit fiscal manejado para 2012, Santos no descarta un ajuste en el tipo de cambio. Para el experto, esta sería la alternativa que le permitiría al Ejecutivo asegurar ingresos de por lo menos seis puntos del PIB, en caso de que el precio del dólar oficial no suba más de dos bolívares por divisa.

Sin embargo, autoridades económicas del Gobierno han insistido en que Venezuela no tiene necesidad de una devaluación ni a corto ni a mediano plazo.

El financiamiento recogido a través de deuda interna posiblemente continúe en 2013, según estima Santos, pues cree que esos 11 puntos del PIB que arrojó esa estrategia seguirán necesitándose en el Gobierno.

viernes, 11 de mayo de 2012

Réquiem para una economía socialista


(El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, nos ofrece un panorama general de la relación entre el modelo socialista y el uso de la renta petrolera venezolana. Publicado en el diario El Universal, el viernes 11 de mayo de 2012)

No se trata tanto de que Giordani se haya horrorizado de repente por los intereses que le exigen a la deuda venezolana en los mercados internacionales. Después de todo, ya llevamos seis años emitiendo deuda a esas tasas, seis años de bonanza petrolera en los que la deuda externa se cuadruplicó (pasó de 26.598 en 2006 a 96.420 millones de dólares en 2011). Tiene que ver más bien con el hecho de que el Gobierno llega al año 2012 en el límite de las posibilidades de la economía que ellos siguen tratando de acuñar como socialista. En realidad, lo sabemos ya desde hace tiempo, tiene que ver más con la versión más aberrante del capitalismo rentístico de Estado descrita en los libritos de Bernard Mömmer y Asdrúbal Baptista.

Desde 1998 la producción por habitante ha crecido 11% (0,8% anual). Es el desempeño más pobre de toda América Latina, en trece años en los cuales todos los países han aprovechado el boom de precios en sus commodities para crecer aceleradamente. De 2006 para acá hubo algo de crecimiento, pero se registró en sectores asociados a importaciones (comercio, aduanas). La manufactura privada producía al cierre de 2011 3% menos que en 2006. En contraste, el consumo por persona ha crecido 48%, a razón de 3% anual. Sí, hay que denunciar el consumismo, ser rico es malo y consumir también, pero nadie gana elecciones sin consumo. Por esa razón han invertido la renta petrolera en pleno para promover un boom de importaciones que guarda pocas semejanzas con el socialismo.

Pero el modelo no daba para tanto. Venezuela tiene ya casi cuarenta años con la misma producción petrolera, la caída en el número de barriles por habitante supera ya el 70%. No da para consumir en esa magnitud, mucho menos para financiar la petrodiplomacia chavecista. La deuda externa se aproxima a 100% del PIB y por ninguna parte surge una nueva fuente de ingresos para hacerle frente. Es natural, nos endeudaron para consumir, no para invertir. El petróleo, esos mismos barriles exprimidos a la potencia ene, la vela puesta a los mercados internacionales y al capitalismo, ya no son suficientes.

Así, desde finales del año pasado se empezó a aceptar (no digo plantear, porque no tienen opción) lo único que le queda ya al Gobierno: una macro-devaluación. En preparación, se ordenó sustituir la deuda externa en la tronera fiscal de la revolución por deuda interna. Hay que agotar las posibilidades de financiamiento interno, porque en cualquier caso esa deuda quedará licuada por la devaluación y la inflación pos electoral. Ese es el plan del monje, así de simple, así de gruesas son sus costuras. No se trata tanto de ahorrarse la prima de riesgo soberano, como de trasladarle la pérdida, una suerte de default doméstico generado vía devaluación, a los tenedores de bonos. Ese es el juego: arrastrar el modelo hasta las elecciones y llevarlo a sus últimas consecuencias. Mientras tanto, se preparan para dilapidar el capital político que resultaría de una hipotética victoria en un macroajuste cambiario en 2013. Y si no hay victoria, denunciar cualquier sospecha de devaluación en una eventual administración de oposición. A diferencia del Gobierno, este parece ser un lujo que la oposición no puede darse.

@miguelsantos12