miércoles, 5 de diciembre de 2012

La obsesión por redistribuir

(El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, afirma que el fracaso económico de Venezuela en términos de producción de bienes y servicios ha sido colosal. Publicado en El Universal, el 27 de noviembre de 2012) 

La semana pasada asistí a una discusión sobre crecimiento de largo plazo en América Latina en la Universidad de Barcelona. Aquí, la pieza de información que más ha llamado la atención de los participantes ha sido el hecho de que la producción por habitante de Venezuela cerrará el 2011 en un nivel similar al que tenía hace treinta y cinco o cuarenta años. Si se ajustan las tasas de crecimiento económico que reporta el Banco Central por las de crecimiento poblacional, cerramos 2011 en el mismo nivel de 1974. Ajustando nuestra capacidad de producción por su poder de compra, estaríamos al nivel de 1969. En cualquier caso, son treinta y cinco o cuarenta años perdidos, estacionados allí, en el mismo lugar en donde nos dejaran Raúl Leoni o Rafael Caldera (I).

Alguien apuntó por ahí que semejante fracaso no tenía precedentes en países que no hubieren sufrido guerras. Se me antojó una observación interesante y me di a la tarea de revisar los datos. El único país con un desempeño en crecimiento por habitante inferior a Venezuela entre 1970-2010 (-6,4% o -0,2% anual) es Nicaragua (-38,3% o -1,2% anual), que en efecto sufrió una larga y cruenta guerra civil. Es decir, es cierto que todos los que están peor que Venezuela (uno, en realidad) han pasado por una guerra, pero no al revés. Hay países en América Latina que han sufrido guerras civiles y conflictos armados internos y aún así exhiben un desempeño muy superior al nuestro. Es el caso de Haití (cuya producción por habitante creció 11,8% o 0,3% anual entre 1970-2010), El Salvador (48,3%; 1,0%), Perú (49,0%; 1,0%), Guatemala (49,5%; 1,0%), Honduras (51,0%; 1,0%), y ya no digamos Colombia (110,3%; 1,3%).

Los últimos catorce años, a pesar de la enorme bonanza petrolera de la segunda mitad, no han cambiado el panorama. Entre 1998-2010 el crecimiento de la producción por persona de Venezuela (ajustada por el poder de compra) cayó 1,7% en total (-0,1% anual). Ese es el segundo peor de toda la región, sólo por detrás de Jamaica (-2,1%; -0,2%). Curiosamente, una de las tasas de crecimiento per cápita más altas del período la registra Cuba, que cabalgando sobre las ayudas de Venezuela logró crecer 76,8% en esos doce años, equivalente a 4,9% anual. A otros países que reciben nuestra ayuda también les ha ido bastante mejor que a nosotros, como Nicaragua y Bolivia (ambos 18,5% o 1,4% anual). Nos han dejado atrás Perú (56,7% o 3,8% anual), Argentina (31,7%; 2,3%), Colombia (24,5%; 1,8%) y Brasil (24,1%; 1,85%). Para México ha sido un período duro, contagiado por la fuerte crisis de Estados Unidos, pero aún así su producción por habitante creció 13,2% (1,0% anual) en estos doce años. Es decir, por dondequiera que se le mire, el fracaso económico de Venezuela en términos de producción de bienes y servicios ha sido colosal. Alguien podría apuntar que faltan los últimos dos años, en donde crecimos alrededor de 5,0% en cada uno. Si, es cierto, he utilizado las cifras hasta 2010 para poder hacer comparaciones regionales en términos de poder de compra, pero no es menos cierto que ese crecimiento empujado a punta de deuda y gasto público será severamente reversado en los años por venir. En el largo plazo no tiene sentido seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Esa, según me contó un apreciado psicólogo judío, es la definición de locura.

Es natural que una sociedad en donde la producción de bienes y servicios no crece se obsesione con la redistribución. En nuestro país el discurso que hace énfasis en el crecimiento se ha vuelto tabú, banalizado por las cadenas presidenciales en donde se divide el producto interno bruto de Venezuela en bolívares entre 4,30, y luego se insiste en que hemos crecido alrededor de 300% por ciento "en dólares" (como dijo el presidente Chávez, "si algo se duplica es que creció 200%, si se triplica es que creció 300%, y así sucesivamente... "). Inclusive, la expresión "productividad" ha llegado a ser prohibitiva, "suena a neoliberal", mera trampa de la jerga capitalista para promover la explotación del hombre por el hombre. Hemos sido necios según la acepción de Boecio, pues para no caer en esa trampa, hemos caído en otra peor. Si se trata de promover el desarrollo y reducir la pobreza de manera sostenible, en algún momento alguien tendrá que atreverse a levantar la bandera del crecimiento económico y de la productividad, alguien deberá aceptar el reto de persuadir y convencer, de ir mucho más allá del repetir lo que los focus groups (apoteosis de la desconexión política) nos indican que la gente quiere oír.

@miguelsantos12

martes, 4 de diciembre de 2012

Repunte inflacionario

(El economista y profesor del IESA, Pedro Palma, afirma que los controles de precios tienen que ser revisados, pues los mismos están condenando a productores y distribuidores a trabajar a pérdida, lo cual, a su vez, se traduce en desabastecimientos crecientes que a la larga presionan los precios al alza. Publicado en El Nacional, el 03 de diciembre del 2012)

La desaceleración inflacionaria que se ha operado este año en Venezuela es artificial y no sostenible, no debiendo interpretarse ésta como el resultado exitoso de una política que está dominando efectivamente la inflación, sino más bien como un represamiento artificial y temporal de la misma.

Esta moderación, que incluso se ha operado a pesar del intenso incremento de la oferta monetaria debido al aumento desproporcionado del gasto público en este año electoral, se ha debido, por una parte, al recrudecimiento desproporcionado de los controles de precios, particularmente de los alimentos y, por la otra, a la importación masiva de productos de consumo con divisas subsidiadas debido a la alta sobrevaluación de la moneda. Esas dos circunstancias, sin embargo, no son sostenibles en el tiempo. Los controles de precios tienen que ser revisados, pues los mismos están condenando a productores y distribuidores a trabajar a pérdida, lo cual, a su vez, se traduce en desabastecimientos crecientes que a la larga presionan los precios al alza. Los tipos de cambio oficiales, por su parte, están profundamente distorsionados, ya que al haberse mantenido inalterados por largos períodos, a pesar de sufrirse una inflación interna muy superior a la externa, se ha producido una sobrevaluación desproporcionada, que ha hecho que lo más barato que hoy se pueda comprar en Venezuela después de un litro de gasolina, es un dólar al precio oficial. Ello ha incentivado la adquisición de divisas preferenciales, pues con los bolívares que cuesta un dólar se puede comprar mucho menos localmente en comparación con lo que se adquiere con ese dólar fuera. 

Adicionalmente, al haberse disparado el tipo de cambio en el mercado negro, la apetencia por los dólares preferenciales se multiplica, pues resulta un excelente negocio comprar divisas a un tipo de cambio oficial y revenderlas en el mercado paralelo. Todo ello ha obligado a las autoridades cambiarias a restringir el acceso a los dólares preferenciales los cuales escasean cada vez más. Adicionalmente, el bajo precio de la divisa oficial también contribuye al enorme desequilibrio fiscal existente, ya que los bolívares que se obtienen por cada dólar que se convierte son muy escasos. Esto, obviamente, se tendería a corregir con un incremento del tipo de cambio oficial, acción que no sólo aumentaría la recaudación fiscal, sino que también diluiría la deuda pública interna.

Todas las distorsiones arriba enunciadas llevan a muchos al convencimiento de que las tasas de cambio oficiales serán modificadas en el futuro inmediato, es decir, se espera una devaluación del bolívar, la cual, de producirse, encarecería los bienes de origen externo. De hecho, esa expectativa cambiaria, combinada con el divorcio de los tipos de cambio oficial y negro, están generando presiones inflacionarias, ya que, por una parte, el dólar al que todos tienen acceso –el negro, obviamente– se ha encarecido intensamente, y, por otra parte, los precios tienden a establecerse por los costos esperados de reposición, pues aun cuando un productor esté produciendo con materias primas que importó al tipo de cambio oficial de 4,30, no establece su precio basado en ese costo, pues no sabe si al momento de reponer sus insumos lo podrá seguir haciendo con dólares baratos o a un tipo de cambio mucho mayor, por lo que deberá aumentar sus precios hoy para mañana disponer de los bolívares suficientes con qué comprar las divisas más costosas. Igual sucede con el comerciante de productos foráneos, que aun cuando los haya importado a las actuales tasas preferenciales aumenta sus precios debido a la expectativa de devaluación existente.

En resumen, la impostergable revisión de los precios controlados, la esperada devaluación, el disparatado gasto público, la expansión monetaria y las distorsiones cambiarias existentes, harán que la inflación repunte en el futuro inmediato.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Conciliación y Reconciliación

(El Coordinador del Centro de Gerencia y Liderazgo del IESA, Ernesto Blanco, afirma que el país está dividido entre los que tienen el poder y el resto. Publicado en El Universal, el 27 de noviembre de 2012)

La sociedad norteamericana ha cambiado. Hace cincuenta años la discriminación racial de un grupo social -blancos-, hacia otro -negros-, era brutal. Se trataba de un asunto institucional y cultural. Existían baños para blancos y baños para negros. Había locales comerciales (restaurantes, tiendas) donde estaba prohibida la entrada de ciudadanos negros. Estos solo podían sentarse en la parte trasera de los autobuses y las oportunidades de estudio para ellos estaban reducidas a unas pocas escuelas y universidades que los recibían. Por si esto no fuese suficiente, los organismos de seguridad del Estado arremetían impunemente contra los negros para defender los derechos de los blancos. Para colmo de males, existieron organizaciones, como el Ku Klux Klan, que torturaron y asesinaron gente por el solo hecho de tener piel oscura.

Acabamos de presenciar una reñida contienda electoral en el país del norte. Las escenas de celebración del partido Demócrata, en el cual milita el actual Presidente, hombre de piel negra, fueron para mí señal de que se ha logrado, aunque sea en parte, la conciliación entre grupos sociales. Blancos y negros celebraron la victoria del presidente Obama. Gente que por siglos se ha odiado, ahora se abrazan compartiendo un júbilo maravilloso. Para mí, no se celebra la victoria política, sino la conciliación social. Es muestra esperanzadora de la superación de prejuicios y odios centenarios.

Aunque el presidente Obama se ha convertido en el líder de las minorías de ese país -gente pobre, negros, latinos y homosexuales-, y de grupos selectos de artistas e intelectuales, minutos después de conocerse el resultado de la contienda, éste habló de conciliación y de unión. Sus palabras estaban dirigidas a todos los habitantes de EEUU, no solo a los demócratas. Horas antes había reconocido la excelente campaña que había realizado su contrincante, Mitt Romney. Lo mismo hizo este último, quien luego de reconocer la victoria y animar a sus seguidores, declaró que el pueblo había elegido y que había que seguir trabajando, todos juntos, por una mejor nación.

¡Cuánto me gustaría que en nuestro país sucediera algo similar! Claro, en Venezuela no lo llamaríamos conciliación, sino reconciliación, pues si alguna ventaja teníamos sobre EEUU, era que hace más de cuarenta años nos habíamos conciliado, aún con cosas por resolver, pero lo habíamos logrado. Ahora nuestro país está dividido entre los que tienen el poder y el resto. Tenemos listas segregacionistas para todo lo que tenga que ver con cargos en la administración pública. Se ofende soezmente al oponente electoral, se irrespeta la propiedad privada, se nos obliga a seguir una ideología y, lo más vergonzoso, tenemos presos políticos con sobradas evidencias de inocencia. Presidente libere a estas personas, usted puede hacerlo. Sería una forma de iniciar la reconciliación. Recuerde cómo lo trató la democracia cuando usted tenía esa condición.

Coordinador del Centro de Gerencia y Liderazgo del IESA

eabm@cantv.net

jueves, 29 de noviembre de 2012

Inspecciónese

(El Presidente del Consejo Directivo del IESA, Gustavo Roosen, afirma que las estadísticas más reales demuestran un preocupante decrecimiento del sector industrial controlado por el Gobierno. Publicado en El Nacional, el 26 de noviembre de 2012)


El mandato imperioso viene de la Presidencia de la República. Al despacho de la Presidencia se le ha añadido una nueva función (Seguimiento de la Gestión del Gobierno) con órdenes taxativas de “inspección y más inspección”, con la consigna de “no perder la pista de ningún proyecto”, con el propósito de “buscar la eficacia, la eficiencia política, económica, administrativa y la calidad revolucionaria”, con la promesa de designar “equipos que estén supervisando de manera sorpresiva algunas de las empresas del país”, con la participación directa de las más altas autoridades (“que no les extrañe que aparezca Nicolás Maduro o algún ministro realizando una inspección imprevista”), con la oferta de recompensa (“al que lo esté haciendo bien vamos a condecorarlo”) y la amenaza de “mano de hierro, de ministros para abajo”.

Como ha escrito Rigoberto Lanz, ideológicamente muy cercano al Gobierno, la promesa de mano de hierro no puede ser interpretada sino como reacción a las inocultables e impunes muestras de incapacidad del “funcionariado”. Desde otra perspectiva, sin embargo, la nueva decisión debe leerse como un recurso para desviar la responsabilidad de los errores cometidos en la conducción del gobierno, resultado de un estilo personalista, marcado por consignas revolucionarias, improvisaciones y arbitrariedades.

Las estadísticas más reales, aquellas que no han pasado por la deformación oficial o la interpretación orientada a confundir, demuestran un preocupante decrecimiento del sector industrial controlado por el Gobierno. A esta indicación de alarma se suma la curiosa e intempestiva decisión de las inspecciones sorpresa, reconocimiento de las visibles fallas de este Gobierno en la conducción de las empresas del Estado.

Más que preguntarse sobre la pertinencia de la medida y sobre sus posibilidades de compensar el alto nivel de ineficiencia y fracaso, cabría formular otros interrogantes: ¿quién nombra a los presidentes, directores y gerentes de las empresas?, ¿con qué criterios lo hace?, ¿cuánto pesa la capacidad profesional y gerencial de los designados?, ¿cuánta autoridad se les delega?, ¿cuál es su periodo de permanencia?, ¿quién aprueba los planes, objetivos, metas y presupuestos?, ¿quién programa y conduce los planes de capacitación?, ¿cómo funciona el sistema de rendición de cuentas?, ¿quién es el responsable de las pérdidas? Instaurada esta nueva instancia de inspección, ¿qué función cumplen los respectivos órganos de adscripción de las entidades que serán inspeccionadas?, ¿dónde queda el papel de la contraloría interna? y ¿dónde el de la Contraloría General de la República?

Salvo algunos sustos y algunas posibles sanciones de efecto demostración e intención propagandística, no es mucho lo que se debe esperar de la nueva preocupación oficial por la eficiencia. El nuevo método de inspecciones no sustituye los sistemas de evaluación de rendimiento ni el seguimiento sistemático de los factores e indicadores de una buena gestión. La solución no está en una instancia persecutoria de dudosa eficacia, sino en la práctica consistente de una buena gerencia, con personas dotadas de capacidad, formación, motivación, autoridad, prestigio profesional.

Considerar –y despreciar– a la buena gerencia como un producto capitalista impide reconocer su imprescindible necesidad, si a lo que se aspira es a ganar en productividad, en competividad, en eficiencia, en calidad, en buena gestión. La gerencia sirve de poco, desde luego, si a lo que se aspira es a incrementar la dependencia: la de la economía respecto del petróleo, la del suministro respecto de la importación, la del ciudadano respecto del Estado. Lejos de ser un instrumento de supervisión para estimular logros y corregir errores, la inspección se convierte entonces en un mecanismo más para ocultar los desatinos y desaciertos, desviar la responsabilidad central y acentuar el miedo y la dependencia, condiciones de las que se nutre el actual estilo de poder.

martes, 27 de noviembre de 2012

Sensatez y sensibilidad

(El profesor del IESA, Ricardo Villasmil, afirma que las preferencias políticas responden mucho más a la emoción que a la razón. Publicado en El Universal, el 17 de noviembre de 2012)


"Conócete a ti mismo", decían los sabios griegos, "y conocerás a los Dioses". Hoy sabemos que la complejidad del ser humano obedece a su proceso evolutivo, y más concretamente, a la superposición reciente de una estructura movida por la razón -la corteza cerebral- sobre una estructura antiquísima movida por el instinto y la emoción. Nuestras motivaciones y nuestras decisiones son, por ende, una compleja e inseparable mezcla de razones y emociones.


Los movimientos intelectuales se han diferenciado entre sí en buena medida en función de la primacía que le dan a los componentes de esta mezcla. Estas divisiones han marcado tendencias y movimientos en la literatura, en la música y en las artes en general, así como en ciencias políticas y sociales. La tendencia hasta hace unos años fue la de ver al hombre como un ser perfectamente racional, pero la incapacidad de sus modelos para explicar la realidad, unida a importantes hallazgos en el campo de la psicología cognitiva, están conduciendo a desechar esta premisa.

En retrospectiva, parece absurdo que hayamos llegado a modelarnos como seres racionales. Como decía Alexander Hamilton, "somos seres razonables más que racionales, movidos fundamentalmente por el impulso de la pasión". Y como lo han sabido por décadas los expertos en mercadeo, muchas si no todas nuestras decisiones las tomamos manipulados, consciente e inconscientemente, por nuestras emociones.

Somos como somos y no seríamos ni más exitosos ni más felices gobernados exclusivamente por la razón o por la emoción. Una de las personas a mi juicio supo comprender mejor nuestra inevitable y afortunada dualidad, fue Jane Austen. En Sense and Sensibility, Elinor y Marianne sufren como arquetipos de la sensatez y de la sensibilidad, respectivamente, pero un día se abren emocionalmente, desarrollan la empatía necesaria para aprender de la otra e inician su camino hacia la felicidad.

La conducción de campañas políticas es una de las disciplinas en donde estos hallazgos tienen mayor aplicabilidad, ya que las preferencias políticas responden mucho más a la emoción -a la identificación que genera el líder, su discurso, sus ideales, principios, valores y prioridades- que a la razón. Porque como dicen las Escrituras, el pan es importante, pero no sólo de pan vive el hombre.

@rvillasmilbond; www.ricardovillasmil.com

lunes, 26 de noviembre de 2012

Vulnerabilidad económica

(El economista y profesor del IESA, Pedro Palma, afirma que la condición fundamental para romper con esa precaria dependencia de la renta petrolera es que la economía se diversifique, con el fin de lograr el desarrollo de múltiples sectores productivos. Publicado en El Nacional, el 20 de noviembre del 2012)

Una economía que depende de una renta para su funcionamiento es intrínsecamente vulnerable, particularmente si esa renta la determinan variables externas sobre las cuales se tiene poco o ningún control. Ese es el caso de la economía venezolana, que está a merced de su ingreso petrolero, el cual, a su vez, depende del comportamiento del precio internacional de los hidrocarburos, variable por demás volátil y sobre la que tenemos muy poca, o ninguna capacidad de influencia.

Cuando los precios están debilitados sufrimos recesión o estancamiento, y cuando se recuperan crecemos como producto de las políticas de expansión de gasto público, mecanismo a través del cual se inyectan a la economía los recursos petroleros adicionales, generando una situación de bonanza que llega a su fin cuando los precios vuelven a caer.

Con la finalidad de romper ese círculo vicioso se hace indispensable la creación de fondos de estabilización macroeconómica, con el fin de ahorrar parte de los cuantiosos ingresos de los buenos años petroleros, para así contar con recursos que compensen la caída de la renta en los años de menores precios.

Incluso, durante los últimos tiempos hemos aprendido que para lograr mantener tasas de crecimiento aceptables se requiere que los precios de exportación aumenten sostenidamente, ya que su estabilización, aun cuando sea a altos niveles, impide que la renta siga elevándose, condición necesaria, mas no suficiente, para que la economía continúe creciendo.

Sin embargo, la condición fundamental para romper con esa precaria dependencia de la renta petrolera es que la economía se diversifique, con el fin de lograr el desarrollo de múltiples sectores productivos eficientes y competitivos, que no sólo produzcan más y mejores productos para satisfacer el mercado interno, sino que exporten esos bienes, disminuyendo la vulnerabilidad de la economía a los vaivenes de las exportaciones petroleras.

Para ello se necesita, entre muchas cosas, que existan reglas de juego claras, racionales y perdurables, que se disponga de servicios públicos de calidad, que se priorice el desarrollo del capital humano requerido, y que haya una delimitación clara de funciones de los distintos miembros de la sociedad, incluido, obviamente, el Estado, al que le corresponde realizar tareas fundamentales muy específicas, entre otras, la de velar por el fiel cumplimiento de la normativa legal, ejercer una función de supervisión y fiscalización efectiva para evitar prácticas indebidas por parte de las empresas u otros miembros de la sociedad, y asegurar la existencia de un Poder Judicial idóneo e independiente que vele por la preservación del Estado de Derecho. En pocas palabras, el logro de aquella diversificación requiere la implementación efectiva de un plan de desarrollo sustentable.

Desgraciadamente, lo que vivimos en Venezuela es algo muy distinto. La implantación del socialismo del siglo XXI, que no es más que un comunismo matizado, pero tan retrógrado, caduco y fracasado como todos los del siglo XX, nos está llevando a una situación precaria. El hostigamiento a la empresa privada, la imposición de controles y condiciones de trabajo irracionales, las expropiaciones arbitrarias e ilegales, la ausencia de independencia de los poderes públicos, y la inexistencia de un sistema judicial imparcial y funcional, han creado un ambiente hostil a la inversión y contrario al que debe existir para el logro de aquella necesaria diversificación económica. Adicionalmente, el desmantelamiento del aparato productivo tradicional y su sustitución por otro inoperante, la dependencia cada vez mayor del suministro externo, el desenfrenado gasto público, el irresponsable endeudamiento gubernamental y la absurda política cambiaria existente, lejos de enrumbar la economía hacia el desarrollo deseable y sustentable, lo que ha hecho es hacerla mucho más vulnerable y precaria. Eso lo pagaremos todos.

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Objetivos educativos o políticos?

(El Presidente del Consejo Directivo del IESA, Gustavo Roosen, afirma que el fortalecimiento de la acción de las escuelas y el apoyo a la gestión de sus directores se afirman como parte de un proceso de descentralización. Publicado en El Nacional, el 13 de noviembre de 2012)

La controversial Resolución 058 del Ministerio de Educación, que crea el Consejo Educativo como autoridad máxima de una unidad educativa, ha generado justificada preocupación en la comunidad nacional. Se trata de una instancia que saca las decisiones pedagógicas o administrativas de la competencia de las autoridades naturales –el director, los maestros y la comunidad educativa– y las transfiere a un heterogéneo sistema de consejos y comités.

Las reacciones generadas desde diversos sectores coinciden en afirmaciones como éstas: la resolución entorpece el proceso educativo, disminuye la autoridad del director, no garantiza más calidad ni eficiencia en el proceso educativo, añade funciones extras a la misión pedagógica de las escuelas y liceos, incorpora en la toma de decisiones un heterogéneo conjunto de participantes que poco tienen que ver con el hecho educativo, pervierte incluso el valor de la participación de la comunidad al complicarla con un número inmanejable de comités. Como ha señalado Leonardo Carvajal, “atenta contra la misión pedagógica de la escuela, irrespeta la dignidad profesional de los docentes y directivos”. Si, como se declara, uno de los objetivos era dotar a las escuelas de un instrumento que les permitiera ganar en calidad, el camino escogido es claramente equivocado.

Frente a la tentación de reducir o despojar al director y a los maestros de su autoridad y de su autonomía en la conducción de la gestión educativa, lo que se impone, en contraste, es el robustecimiento de su función y de su figura. En esta línea se inscribe la recomendación 5 (“Nueva gerencia para las escuelas, liceos y universidades”) contenida en el libro Educación para transformar el país del Centro de Reflexión y Planificación Educativa –Foro Cerpe– en la cual se fija como una de las metas imprescindibles el fortalecimiento del director de escuela como gerente de cuyo liderazgo depende la calidad de la educación.

Partiendo de la premisa de que el éxito o el fracaso de la acción educativa de una sociedad se definen en cada escuela y apoyada en la experiencia según la cual al frente de cada institución educativa eficaz se encuentra siempre un buen director y un bien formado y estimulado equipo de educadores, la propuesta concluye en la necesidad de fortalecer la formación del director como gerente y propone, en concreto, un Programa Nacional de Formación de Directores que tendría como objetivo prepararlos para –además de administrar el presupuesto y el personal– ejercer la gerencia pedagógica, encaminar al equipo docente al logro de objetivos académicos concretos y medibles y estimular a los padres y a la comunidad educativa a participar y apoyar los procesos formativos. La formación del director y el fortalecimiento de su autoridad frenarían el proceso de debilitamiento que ha venido dándose y que ha hecho de él en muchos casos un simple administrador de nómina. La Resolución 058 no sólo no le dota de más autoridad, sino que le deja a merced de un numeroso y complejo grupo de comités y le asigna funciones ajenas a su función esencial.

El fortalecimiento de la acción de las escuelas y el apoyo a la gestión de sus directores se afirman como parte de un proceso de descentralización que reconoce a cada plantel un controlado pero amplio grado de autonomía en los asuntos administrativos y pedagógicos y dota a sus autoridades naturales de competencia para elaborar y aprobar el proyecto pedagógico del plantel, todo en el marco de eficaces procesos de evaluación y rendición de de cuentas.

Presentada originalmente como referida sólo a la educación básica, los argumentos en los que se apoya la Resolución 058 serán, sin duda, esgrimidos mañana para todos los ámbitos de la educación, distorsionando gravemente la función educativa y confirmando la amenaza a la autonomía universitaria, como ahora a la autoridad del director, del maestro y de las familias. Si algo deja en evidencia esta resolución son sus objetivos políticos. Con ella, no gana la educación, simplemente se abre una puerta todavía más amplia a la acción partidista ideologizante.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Paradoja petrolera

(El profesor del IESA y Coordinador Académico del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, Pedro Luis Rodríguez, afirma que siguen presentes los obstáculos que condujeron a la caída de la producción petrolera en el periodo 2005-2011. Publicado en El Universal, el 13 de noviembre de 2012)



El Plan Siembra Petrolera planteado por el Gobierno para los próximos seis años propone aumentar la producción en un 95%, de los 2.991 MBD que se produjeron en 2011 a 5.819 para 2018. En cuanto a exportaciones el plan propone un aumento del 94%, pasando de 2.469 MBD a 4.800 MBD en el mismo período. ¿Cuáles son las posibilidades de éxito de este plan?



Comencemos resaltando que el plan actual no es más que un relanzamiento del plan planteado en 2005. Según el plan 2005 para este año 2012 deberíamos estar produciendo 5.837 MBD y exportando 4.700 MBD. Bien, estas metas no sólo no fueron alcanzadas sino que retrocedimos de manera significativa. En el período que comprende 2005-2012 la producción cayó en un 8.5% mientras que la caída en las exportaciones fue más acentuada aún (-17.5%).

Dado este precedente son pocas las expectativas generadas por el plan 2012, particularmente si se toman en cuenta las condiciones iniciales del plan actual en relación al plan 2005. Por un lado, a diferencia del 2005 la incertidumbre asociada al crecimiento mundial en el futuro inmediato, aunado a un amplio margen de crecimiento por el lado de la oferta, particularmente de países No-OPEP e Irak (país OPEP pero fuera del sistema de cuotas), sugieren una desaceleración del precio, al menos en el corto plazo.

Aunado a ello, el Gobierno inicia el 2013 al borde de un precipicio fiscal, con algunos analistas proyectando para finales de este año un déficit del sector público restringido superior al 15%. Cabe resaltar, además, que en materia de política petrolera siguen presentes los mismos obstáculos que condujeron a una caída de la producción en el período 2005-2011, entiéndase centralización en Pdvsa de todo lo relacionado a procura y contratación, incapacidad de Pdvsa de cumplir con sus compromisos dado su subordinación a objetivos políticos, retrasos en los pagos de dividendos a los socios y la absoluta ausencia de credibilidad por parte del Gobierno dado los precedentes establecidos.

Ante esta realidad parece absurdo sostener que los resultados del plan 2012 serán muy distintos a los resultados del plan 2005. Paradójicamente, sin embargo, ante una situación tan precaria como la planteada, el Gobierno pudiese verse obligado a recurrir al pragmatismo. Este pragmatismo estará lejos de traducirse en un cambio de política petrolera, pero si pudiese verse reflejado en un relajamiento de algunos de los cuellos de botella ya resaltados.

Frente a mayor pragmatismo por parte del Gobierno se puede prever mayor disposición de los socios privados de proceder con sus inversiones, no obstante, la reacción será limitada. Específicamente en los proyectos nuevos de la faja se puede esperar que los socios inviertan en materializar la producción temprana pero busquen postergar cualquier inversión que requiera compromisos de largo plazo, entiéndase la fase del mejorador. Este aumento, si bien estará lejos de las metas planteadas, será superior al logrado por el plan 2005. Dicho eso, los resultados del plan 2005 no fijaron una barra muy alta.


pedro.rodriguez@iesa.edu.ve

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Las dos preguntas del 2013

 (El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, plantea dos interrogantes que regirán el futuro económico de Venezuela para el año 2013. Publicado en el diario El Universal, el 9 de noviembre de 2012)
 
Las mejores preguntas en economía siempre surgen de la gente con una formación de base distinta, o más aún, ninguna formación del todo. Vienen cargadas de esa intuición básica que quienes estamos adentro ya hemos perdido hace rato. En ese sentido, algunos economistas necesitamos una escuela para desaprender (Facundo Cabral dixit). La historia de lo que ha ocurrido en 2012 ya está escrita. El gobierno se ha lanzado un aumento del gasto público que en términos reales por persona lo coloca como el mayor de nuestra historia. Nuestros ingresos, por otro lado, permanecieron estables. Peor aún, como el precio del petróleo se mantuvo y la producción también, la contribución de Pdvsa es idéntica a 2011, pero en bolívares perdió poder adquisitivo por la inflación. Esta caída de los ingresos y aceleración del gasto produjo un déficit fiscal descomunal.

¿Cómo ha sido financiado ese déficit? Un tercio se financió imprimiendo dinero. Para la semana previa a las elecciones, la cantidad de monedas y billetes había crecido 51% con respecto al año anterior. Ahora bien, una vez que estas monedas y billetes salen a la calle, dan lugar a una cantidad de depósitos en los bancos. En ese mismo lapso, la liquidez (monedas y billetes en circulación, más depósitos en ahorro y a plazos) ha crecido 59%. Y como la demanda de crédito privado está paralizada, el gobierno aprovecha y le empuja títulos de deuda a los bancos a tasas muy bajas, que terminan pagando los ahorristas (a quienes los bancos les paga tasas aún menores). Así se financiaron los dos tercios restantes del déficit.

Aquí surge la primera pregunta: ¿Es posible financiar déficit imprimiendo dinero? ¿Y eso no genera inflación? La respuesta es que sí, que esa es parte de la explicación de por qué seguimos teniendo la inflación más alta del mundo. Pero la verdad es que imprimir 51% más de dinero y tener una liquidez 59% mayor, en un país que en teoría debe crecer 5% en el año, debería provocar una inflación mucho mayor (45%-50%). No ha sido así. La respuesta se nos escapa todavía: la teoría se parece a la práctica sólo en teoría. Milton Friedman escribió un papel de trabajo en 1957 en donde establecía un período de dos años para que el crecimiento de la liquidez se transmitiera a la inflación. Aunque esos plazos aplican para EEUU, nosotros no deberíamos esperar imprimir dinero ad infinitum sin que reviente la inflación. Eso representa un problema, porque es el principal mecanismo de financiamiento.

La otra pregunta esencial, visto que ya tenemos tiempo gastando y consumiendo bastante más de los que producimos (incluyendo petróleo como "producción") es: ¿Hasta cuándo puede endeudarse un país? Venezuela en 1998 tenía una deuda externa de 25.600 millones de dólares, ahora tiene una de 95.500 millones. Incluyendo estatizaciones y proveedores de Pdvsa por pagar, nuestra deuda llegaría hasta 150.000 millones de dólares. ¿Hasta cuándo? ¿Cuál es el límite de la capacidad? Son preguntas muy intuitivas, muy válidas en esencia, para las cuales no existe una respuesta precisa. Pero si le agregas arena gradualmente a una pirámide, aunque no puedas predecir en qué momento se vendrá abajo, sí puedes decir con certeza que en algún momento lo hará.

@miguelsantos12

martes, 13 de noviembre de 2012

¿Y la iniciativa opositora?

(El profesor del IESA y sociólogo, Ramón Piñango, opina que el liderazgo de uno u otro lado del espectro político coinciden en su actitud bíblica: tengan fe, tengan fe porque lo bueno llegará. Publicado en El Nacional 17 de noviembre de 2012)


Más de un mes después de las elecciones presidenciales, - que ganó cerca de la mitad del país que vota y que quería ganar, o que perdió cerca de la mitad del país que vota y que también quería ganar -  nos encontramos en una circunstancia peculiar: quienes ganaron no se sienten felices y protestan como nunca por la lamentable situación en que se encuentran  ni están seguros de que lo mejor les espera;  y quienes perdieron se sienten pesimistas esperando lo peor. A todas estas, el liderazgo de uno u otro lado del polarizado espectro político coinciden en su actitud bíblica: tengan fe, tengan fe porque lo bueno llegará, aunque así no parezca, si ustedes siguen haciendo lo que han hecho, si siguen creyendo en quienes los han guiado. 

Pero además de esa coincidencia en el llamado a la fe, hay otra similitud entre el liderazgo oficialista y el opositor. El oficialista maniobra como nunca tratando de asegurarse de que el poder nacional no se les escape. El opositor lucha como gatos patas arriba para no perder la pequeña cuota de poder regional que tiene. Pero en esa lucha por el poder hay una diferencia significativa: el oficialismo, con audacia cercana a la temeridad, recurre al planteamiento de una reorganización de la estructura política administrativa del país con eso de la sociedad comunal, e incluso a la redefinición a fondo del pacto base de la nación representado en la Constitución. Hablan de una constituyente. 

Unos cuantos se burlarán de esas acciones del régimen. No es de extrañar que algunos analistas digan pronto su muy manoseada argumento del “trapo rojo”. Digan lo que digan analistas y políticos, el hecho constatable es que el oficialismo está mostrando una iniciativa política, una capacidad para poner la agenda de la discusión pública que está acorralando a la oposición. Esto es grave y debe ser reconocido así por el liderazgo opositor.

El liderazgo opositor debe tomar plena conciencia de que muchos de quienes no participamos directamente en la lucha política, pero que ejercemos nuestro derecho a opinar y votar, percibimos en ese liderazgo una prudencia que, por extrema, es imprudente. Cada vez más da la impresión de que la dirigencia opositora está sumergida en un profundo sopor, tal vez generado por el mar de comentarios de todo tipo a raíz de los resultados electorales.


No se trata de criticar a la dirigencia opositora por criticarla, sino de expresar una apreciación que parece ser compartida por muchos. De esa dirigencia, uno espera acción, movimiento, fuerza, propuesta, crítica contundente a la gestión gubernamental, en una palabra: “iniciativa”. Iniciativa que mueva al país que se oponga al régimen, que haga pensar a quienes lo apoyan y que exija reacciones al oficialismo. Tener iniciativa es todo lo contrario a tener una actitud defensiva. En esta actitud ha estado hundido el liderazgo opositor cuando el único mensaje que de ella tenemos en nuestro cerebro es el llamado a votar en las próximas elecciones. Ciertamente ese llamado es muy importante, pero también es muy insuficiente. Insuficiente porque la gente espera mucho más. Tan es así que cayó como agua fresca el llamado de Antonio Ledezma al modesto acto de desobediencia civil de no pasar las máquinas de control.


La Venezuela opositora al régimen, e incluso parte de la no opositora, espera de sus líderes que hagan algo significativo en relación con las condiciones para votar, y sobre por qué estaría mejor el pueblo si la mayor parte de las gobernaciones las gana la oposición, pero algo significativo mucho más allá de oponerse al gobierno chavista. Cosa particularmente importante sería que la oposición esté con la gente en sus luchas para mejorar sus vidas.


Lo que esperamos es una oposición con garra y no simplemente reactiva, capaz de colocar al gobierno a la defensiva.

(Twitter: @rapinango )
 

Si te interesa el tema del liderazgo, te invitamos a ver este video: 
La prueba del ácido del liderazgo >>

El poder se está fugando

(Moisés Naím afirma que hay una fuga de poder del Gobierno nacional hacia los gobiernos provinciales y locales. El presidencialismo está dando paso al liderazgo local. Publicado en El Nacional, el 6 de noviembre de 2012)

Sandy, el huracán, ha dejado varias lecciones. 1) Las respuestas eficaces a las catástrofes requieren de mucho Estado, no de mucho mercado. El actor fundamental cuando ocurren desastres naturales es el Gobierno, no la empresa privada. 2) Los enfrentamientos políticos dejan de interesar. La gente exige rescate y ayudas concretas, no discursos y debates ideológicos. 3) Los protagonistas más importantes son los gobernadores y alcaldes de las localidades más afectadas, no el presidente. Si bien Barack Obama desempeñó un eficaz –y muy aplaudido– papel, fueron el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y el gobernador de la devastada Nueva Jersey, Chris Christie, los dirigentes que respondieron más directamente a las necesidades de las víctimas de Sandy.

Pero esta es sólo una manifestación más de una tendencia mundial que trasciende las catástrofes. Hay una fuga de poder del Gobierno nacional hacia los gobiernos provinciales y locales. El presidencialismo está dando paso al liderazgo local. La descentralización de la autoridad, los presupuestos y las decisiones que afectan más directamente a la gente configura una pauta observable de China a Colombia, de India a Italia, de Indonesia a España. En todas partes, los jefes de regiones o provincias, los gobernadores y los alcaldes gozan de una creciente autonomía, y esto les permite llevar la voz cantante en temas cada vez más diversos.

Luis Alberto Moreno, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, me relató una experiencia muy ilustrativa de esta tendencia. En el mes de junio pasado, Moreno participó, representando a su institución, en la tercera cumbre internacional sobre medio ambiente. Esta reunión, a la que asistieron representantes de 192 países, incluidos 88 jefes de Estado, se llamó Río+20 en referencia al hecho de que hace 20 años se celebró en Río de Janeiro la primera conferencia mundial que puso en la palestra la urgente necesidad de detener la degradación del medio ambiente. Como ya es habitual en estas reuniones multilaterales, los acuerdos alcanzados en Río+20 reflejaron cierto progreso, pero también produjeron mucha frustración. Nadie quedó contento, pues para poner de acuerdo a tantos países es necesario licuar los acuerdos hasta hacerlos tragables para todos: países ricos, de medianos ingresos y los más pobres; los exportadores de hidrocarburos y los importadores; los industrializados y los agrícolas; aquellos con economías estancadas y los que gozan de un boom económico; aquellos cuyos siglos de industrialización ya han contaminado el planeta y los que comienzan a industrializarse y a contaminar. Aprobar acuerdos que recogen el mínimo común denominador es, por lo tanto, la norma en estas cumbres internacionales. Y estos acuerdos son muy insuficientes, dada la necesidad de intervenir sobre lo que ya es obviamente una emergencia planetaria.

¿Pero qué tienen que ver la descentralización y la fuga de poder con todo esto? La respuesta es: C40. Unos días antes de la gran cumbre de jefes de Estado en Río de Janeiro, se reunió en Sao Paulo un grupo llamado C40. Lo integran los alcaldes de 40 grandes ciudades que están decididos a actuar con eficacia, inmediatez y en concierto para reducir las emisiones de carbono. El comité directivo del C40, que ahora preside el alcalde Bloomberg, de Nueva York, lo forman sus colegas de Berlín, Hong Kong, Yakarta, Johannesburgo, Los Ángeles, Londres, Sao Paulo, Seúl y Tokio. Las grandes ciudades tienen un peso determinante en la contaminación que nutre el cambio climático y, por lo tanto, un papel crucial en mitigar sus consecuencias. Por primera vez en la historia, más de la mitad de población del planeta vive en ciudades, y estas consumen 75% de la energía del mundo y producen 80% de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. “Me impresiona el contraste entre la manera de actuar de los alcaldes del C40, basada en iniciativas prácticas, metas concretas y ambiciosas, y las intenciones más vagas que se pueden acordar en las cumbres de jefes de Estado”, me dijo Moreno, quien sigue muy de cerca las actividades del C40.

Este ascenso de los líderes regionales y locales no sólo se observa en cuestiones medioambientales, sino que ya aparece en muchos otros ámbitos. Y si bien hay mucho qué celebrar en esta tendencia, también hay mucho qué temer cuando se desborda en ambiciones separatistas impulsadas más por el oportunismo que por la preocupación por solucionar los problemas concretos de la gente. Pero esa es otra columna.

@moisesnaim

jueves, 8 de noviembre de 2012

Lo que está en juego el 16D

 (La Directora Académica y de Investigación del IESA, Rosa Amelia González, destaca la importancia de ejercer el derecho al voto en las elecciones del 16D. Publicado en el diario Últimas Noticias el domingo 4 de noviembre de 2012)


Dentro de mes y medio los venezolanos tenemos una nueva cita electoral; esta vez para escoger a los gobernadores de los 23 estados que conforman el territorio nacional. Nuestra historia política reciente muestra que este tipo de elección genera menos interés entre los ciudadanos, lo cual se traduce en menor participación o mayor abstención.

En el caso de esta elección en particular, hay razones para pensar que, a diferencia de lo ocurrido el 7O, cuando se consiguió un nivel de participación nunca visto -de más de 80 por ciento-, el 16D se pudiera registrar otro récord, pero esta vez de abstención. 

Del lado de la oposición, muchos no han logrado sobreponerse del resultado de octubre, a lo cual se suman la desconfianza en la actuación del CNE y el cuestionamiento de la justicia de la contienda, dado el ventajismo del Gobierno. Del lado oficialista, pareciera que el fervor que genera el presidente Chávez no necesariamente es transferible a sus candidatos a gobernador, cuyo liderazgo político está totalmente ensombrecido por la figura del líder.

En todo caso, dado que el voto opositor depende en mayor medida de la disposición personal del elector -a diferencia del voto oficialista donde ya se puso en evidencia el poder de la maquinaria “partidista”-, si la oposición no logra entusiasmar a sus seguidores, se corre el riesgo de que el resultado le resulte adverso.

Sin ánimo de ser apocalípticos, un triunfo avasallador del oficialismo el 16D sería equivalente al fin de la descentralización. Aunque el presidente Chávez le salió al paso a las declaraciones de Aristóbulo Istúriz en el programa José Vicente Hoy (14 de octubre), el candidato del Psuv a la Gobernación del estado Anzoátegui afirmó que “desmontar las alcaldías y gobernaciones es un paso indispensable para el avance efectivo del proceso de cambios socialistas en Venezuela”, agregando que “los mejores gobernadores serán aquellos que primero desbaraten las gobernaciones”. Estas declaraciones están en perfecta sintonía con los ataques que le ha propinado el actual gobierno a la descentralización y con la propuesta de una “Nueva geometría del poder”, que se incluyó en la propuesta de reforma constitucional que fue rechazada por el electorado en 2007.

La recentralización del poder tendría consecuencias nefastas para el ciudadano, unas más tangibles que otras en el corto plazo. Una muy importante está relacionada con la crítica que se ha hecho -y ha sido admitida por el propio Presidente- sobre la ineficiencia del Gobierno nacional. Cuando la gestión de ciertos asuntos públicos (como la vialidad y el funcionamiento de los servicios) se aleja demasiado del ciudadano, disminuye la capacidad de respuesta del Gobierno, así como la posibilidad de que la población exija respuestas por parte de las autoridades.

Otra consecuencia menos tangible sería la pérdida de la única instancia que todavía permite contrabalancear el poder político en el país. En un escenario donde el oficialismo domina todos los poderes públicos, las gobernaciones y alcaldías son el espacio que nos queda para el ejercicio del pluralismo que es consustancial a la democracia.
Finalmente, el país perdería el semillero del liderazgo político. Frente al estilo dominante del presidente Chávez, que no permite el surgimiento de otras figuras que puedan competir por la simpatía del pueblo, la existencia de gobernaciones y alcaldías autónomas es el único medio para que emerjan las otras opciones de liderazgo que reclama el ciudadano.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La innovación está de fiesta en Venezuela

(La Directora del Centro de Emprendedores IESA, Nunzia Auletta, afirma, en el inicio de la Semana Global del Emprendimiento, que los eventos a desarrollarse en esta celebración da cuenta de grupo de emprendedores que apuesta por el país y su desarrollo. Publicado en El Mundo, el 7 de noviembre de 2012)
Por tercer año consecutivo el Ecosistema Nacional de Emprendimiento (www.eneVenezuela.org) se activa a través de todas las organizaciones que lo componen, uniendo esfuerzos en la Semana Global del Emprendimiento (GEW).  La semana, promovida por la fundación Kauffman (www.unleashingideas.org), se festeja en 120 países, con eventos organizados por todos los actores interesados, desde jóvenes emprendedores y estudiantes, hasta instituciones académicas, financieras, públicas y Ong’s, que trabajan diariamente en apoyar a aquellos que arriesgan sus recursos y utilizan su talento para generar nuevas iniciativas.

La agenda de eventos en Venezuela es impresionante y da cuenta de un tejido emprendedor que le apuesta al país y a su potencial de desarrollo. Aquí deseo reseñar, por economía de espacio, solo algunas actividades que, por su trayectoria, por el impacto que han tenido las instituciones que las promueven o por su contribución de innovación, se presentan como hitos de la GEW en Caracas.

El pasado 4 de noviembre, se cerró la II Convocatoria de Wayra (ve.wayra.org), el acelerador de empresas tecnológicas promovido por Telefónica, duplicando el número de equipos emprendedores registrados, llegando  a 1215 proyectos.
Hoy, 7 de noviembre,  se entrega del Premio Citibank para Microempresarios 2012, reconociendo en las categorías Producción, Comercio y Servicio a microempresas formales que han venido desarrollándose con el apoyo de instituciones de micro crédito.

El 8 de noviembre, en el IESA (www.iesa.edu.ve),  se certificarán 63 emprendedores egresados de Emprende (www.emprende.edu.ve), el primer programa de formación masiva de emprendedores online en el país.  En esa ocasión se reconocerá  a un grupo de Líderes Emprendedores, que con sus testimonios y experiencia han enriquecido los contenidos de Emprende y motivado a sus cursantes.

El día 9, comienza en Accede la primera edición nacional del Startup Weekend (caracas.startupweekend.org), una iniciativa mundial en la que más de 1.200 equipos en 130 ciudades, construirán desde cero sus empresas en solo 54 horas. Los ganadores del evento nacional tendrán la oportunidad de participar al Concurso Global (www.globalstartupbattle.com).

El 13 y 14, la asociación de jóvenes empresarios  de la universidad Simón Bolívar (Aje-Usb) organiza el evento "Emprendiendo creas presente y futuro" (aeusb.eventbrite.com), en el que jóvenes universitarios podrán compartir con expertos y emprendedores sobre las experiencias y los retos del emprendimiento en Venezuela.

El  15, el Concurso IDEAS (www.ideas.com.ve) premiará a los ganadores de su décima edición, en la cual participaron 1800 iniciativas. Los equipos seleccionados, a partir de un grupo de 11 finalistas de Ideas de Negocio y  12 finalistas de Ideas de Emprendimiento Social, recibirán  premios por un valor superior a los 500 mil bolívares, además de apoyo institucional para desarrollar sus ideas.

El 16, se realizará en los espacios del Grupo Social CESAP, el foro “Emprendimiento en Venezuela 2012”, como parte de la celebración de los 20 años de esta institución. Estarán allí presentes más de 100 emprendedores de áreas populares que han sido formados en programas de competencias emprendedoras (www.emprered.org.ve).

El 19, se llevará a cabo en el IESA, el Lanzamiento Empresarial (www.iesa.edu.ve), evento en el que los emprendedores formados en los diferentes programas y posgrados de esta institución, podrán presentar sus iniciativas a un público de potenciales inversionistas.

Del 19 al 23, en el marco de LXII Convención Anual de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia (AsoVAC) en la Universidad Metropolitana, se estarán presentando ponencias sobre el Ecosistema Nacional de Emprendimiento y un foro sobre "Experiencia de Capacitación de Emprendedores en Venezuela”, el día 23. 

El 22, el Programa de Emprendedores de la UCV organiza el foro “Mercado de Trabajo: retos y oportunidades para los nuevos profesionales o la elección entre empleo y emprendimiento”, para difundir en la comunidad estudiantil retos y oportunidades del emprendimiento en el país.

Esta es sólo una pequeña muestra de los que estará pasando a nivel nacional, el reto de este año es superar el éxito del 2011, año en que Venezuela fue reconocida con el Host’s Choice Award, como uno de los organizadores más distinguidos de la GEW.  Invitamos a todos a unirse a la fiesta, y registrar sus eventos (ve.unleashingideas.org)

@nunziaauletta

martes, 6 de noviembre de 2012

Cliente y agencia de publicidad conforman simbiosis donde ninguno puede existir sin el otro


A través del humor, casos de estudio, experiencias exitosas y curiosas, y los testimonios de creativos y expertos de las grandes agencias de publicidad venezolanas, el IESA develó en un foro virtual cómo sacarle provecho a la relación de clientes y agencias de publicidad

Este lunes 05 de noviembre, por los espacios de Twitter @IESA y @MaestriasIESA, el IESA llevó a cabo el foro virtual #ClienteVsAgencia, patrocinado por la Maestría de Mercadeo del IESA. Mafe Padrón, gerente de mercadeo y admisiones del IESA, condujo el foro a través de una transmisión en vivo por la aplicación Ustream.

Expertos en mercadeo, creativos y publicistas de grandes agencias en Venezuela - como Eliaschev, Leo Burnett, Grupo Interactivo ARS DDB y el grupo JMC/Young & Rubicam-, formaron parte de esta conversación online, compartiendo su experiencia acerca de cómo las agencias interactúan con empresas, organizaciones y otros usuarios.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Foro virtual del IESA debatirá sobre la relación entre clientes y agencias de publicidad


Este lunes a las 11 am, el IESA llevará a cabo en forma gratuita el foro #ClienteVsAgencia. Como parte de sus iniciativas en medios virtuales, esta actividad - llevada a cabo por las cuentas en Twitter @IESA y @MaestriasIESA - busca la integración y participación activa del público en las redes sociales de la mano de especialistas y profesores del IESA

En 1984 la relación promedio entre un cliente y su agencia era de 7 años y en 1997, de 5 años. El mismo estudio estimó que para 2010 se reduciría a 4 años. Frente a esta situación, el IESA busca analizar qué cambios se están dando en el mundo del mercadeo y la publicidad, cómo ha sido esta evolución, cuáles son los principales retos y herramientas con las que pueden contar clientes y agencias para ser exitosos en la venta de sus productos en una sociedad global y competitiva.

“¿Quién tiene la razón?” “¿Cómo mejorar la relación y obtener mejores resultados?” son algunas de las preguntas que planteará el IESA en este foro virtual. #ClienteVsAgencia. Contará con la participación de expertos en comunicación, publicidad y profesores de la Maestría en Mercadeo d el IESA, quienes conversarán con los usuarios que se sumen a la conversación, haciendo del participante el protagonista. Esta modalidad, conocida como método de Aprendizaje Centrado en el Participante, es característica de las clases de esta escuela de gerencia, donde la teoría se conjuga con la práctica y la interacción del estudiante es fundamental.

En esta actividad online y gratuita, el IESA compartirá vínculos a casos de estudios, ejemplos exitosos y curiosos y moderará el debate donde participarán entre otros usuarios, conocidas agencias de publicidad.



Si quieres saber más sobre la Maestría en Mercadeo, te invitamos a visitarnos en http://www.iesa.edu.ve/postgrados/maestria-en-mercadeo

Más información sobre el foro #ClienteVsAgencia: valentina.urdaneta@iesa.edu.ve

Periodismo que cambia el mundo

 (Moisés Naím afirma que las tecnologías medievales como la censura se enfrentan con gran desventaja a las tecnologías de la información de la era de la globalización. Publicado en El Nacional, el 30 de octubre de 2012)

David Barboza dirige la oficina del The New York Times en Shanghai. Acaba de publicar un artículo de enorme importancia; de hecho hasta podría llegar a tener consecuencias directas para usted. Barboza escribe sobre la corrupción de los familiares de Wen Jiabao, el primer ministro chino. En principio, en esto no hay nada de nuevo. No pasa un día sin que en alguna parte del mundo estalle un escándalo de corrupción que involucre a políticos, gobernantes y sus cómplices en el sector privado. Y decir que en China hay corrupción es revelar lo obvio. Pero este artículo, y este escándalo, son distintos.

¿Cómo hablar de corrupción? Los reportajes sobre este tipo de escándalos suelen hacer mucho ruido, pero a menudo no están bien documentados y no llegan a nada. Las denuncias sin consecuencias crean gran frustración en el público y corrompen la lucha contra la corrupción. No es el caso del artículo de Barboza, quien ha realizado uno de los trabajos periodísticos mejor documentados y más rigurosos que he leído sobre el tema de la corrupción en las altas esferas. Se basa en datos confirmados por múltiples fuentes, evidencias imposibles de refutar, complejos análisis financieros auditados por contadores independientes contratados para garantizar la precisión del artículo, y un largo, arduo y evidentemente costoso trabajo de investigación periodística.

Es obvio que un artículo publicado fuera del país no va a hacer mella definitiva en la corrupción china. Pero es igualmente obvio que los dirigentes de ese país, que se creían hasta ahora protegidos por el sistema político, saben ya que en estos tiempos ni la impunidad ni la invisibilidad de la corrupción están garantizadas.

El buen periodismo vale… y cuesta. El gran artículo de Barboza no hubiese podido ser elaborado por un bloguero, o por una organización periodística que se limita a “agregar” –es decir, reproducir en la red– el contenido de otros. Las redes sociales tampoco. El artículo requirió de la organización, los recursos financieros y los altos estándares profesionales del The New York Times. Todo esto es muy costoso. Pero es lo que produce periodismo con valor social, y a nivel mundial. Internet y las tendencias que actualmente socavan la viabilidad financiera de los grandes medios de comunicación tienen mucho de imparable. Pero artículos como este del The New York Times ilustran de forma contundente cuánto nos empobreceríamos como humanidad si desaparecen las organizaciones capaces de producir contenidos objetivos, independientes y de alta calidad.

La Gran Muralla china ya no protege. En la antigüedad, la Gran Muralla no fue capaz de impedir que los mongoles invadieran China de vez en cuando. Y ahora tampoco. La gran cibermuralla que el Gobierno de Pekín ha erigido para censurar los contenidos que viajan por Internet tampoco puede garantizar que los chinos no se enteren de las revelaciones del artículo del The New York Times. El Gobierno bloqueó la página en inglés y en chino de ese periódico, así como el acceso a través de motores de búsqueda como Google y las redes sociales como Weibo, el equivalente chino de Twitter. Los miles de censores están ocupadísimos monitoreando y bloqueando la difusión de esta información. Pero la historia ya está en todos los medios de comunicación del mundo, en Internet, en redes sociales y eventualmente en boca de muchos en China. Las tecnologías medievales como la censura se enfrentan con gran desventaja a las tecnologías de la información de la era de la globalización. Seguramente, la censura hará que centenares de millones de chinos nunca se enteren de que la familia de su primer ministro acumuló una fortuna de 2.700 millones de dólares. Pero varios millones ya lo saben. Y en China eso antes no pasaba.

Las consecuencias para usted. China está pasando por tiempos difíciles. El crecimiento económico se está desacelerando. Las protestas callejeras por todo tipo de quejas se multiplican. El próximo 8 de noviembre comienza el Congreso del Partido Comunista Chino, liderado por su nuevo jefe, Xi Jinping, que en marzo será nombrado presidente. La transferencia de poder ha estado llena de tensiones y pugnas entre facciones rivales, incluida la defenestración de Bo Xilai, uno de los más influyentes líderes del partido. Las revelaciones del artículo del The New York Times van a nutrir estas pugnas. Por ahora nada indica que el cambio de poder en China vaya a afectar de manera grave la estabilidad política de ese país. Pero si eso sucede, la economía china sufrirá, lo cual a su vez agravará la crisis europea y afectará a los muchos países que dependen de la buena salud de la segunda economía del planeta.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Escenarios desde la reconciliación

(El Presidente del Consejo Directivo del IESA, Gustavo Roosen, afirma que el recorrido para la reconciliación tiene más de dos direcciones de salida, pero debe tener un único punto de llegada. Publicado en el diario El Nacional, el 29 de octubre de 2012)

Serenadas las aguas electorales, la única manera de animar el futuro con una visión positiva es cargarla de dos elementos indispensables: realismo y voluntad de reconciliación. Sin el primero, el resultado seguirá siendo indefinidamente confusión, aspiraciones sin base cierta y frustración; sin la segunda, no habría manera de abrir espacios para el entendimiento, la convivencia y la construcción del futuro.


Sin ser única, la situación actual de Venezuela no puede sino catalogarse como la de una sociedad fragmentada, una parte de ella minada en su esperanza y sometida a la acción disgregadora de fuerzas empeñadas en afirmar sus diferencias. A la vista de esta realidad, un grupo de venezolanos agrupados en torno al proyecto Futuros Posibles hace bien en recordar casos como los de la Suráfrica de Nelson Mandela en los ochenta, el de Colombia en los noventa, y muchos otros, en los cuales la aplicación de la metodología de escenarios, conducida por Adam Kahane, facilitó la búsqueda del diálogo y, a través de él, de visiones conjuntas y de soluciones aplicables y sostenibles. A partir de la premisa de combinar poder y amor, dos fuerzas aparentemente contradictorias pero complementarias y necesarias, esta metodología mostró su potencial para facilitar un fecundo esfuerzo capaz de unir a la gente, generar confianza, alimentar una visón compartida y movilizar la capacidad de hacer.

Sería equivocado pensar que la sola aplicación de la metodología garantiza los resultados, pero recurrir a ella y mirar la positiva experiencia alcanzada en otros países es un buen comienzo. Se trata de un proceso, complejo como la democracia misma, para cuya consecución harán falta mucha lucidez e intuición, paciencia y tenacidad, firmeza y flexibilidad, buen juicio y buena voluntad. La metodología misma es sólo un camino, un instrumento para visionar y dibujar futuros posibles, no un sistema de predicciones, ni siquiera de expresión de aspiraciones. Para su buen resultado serán siempre más importantes la agudeza de la observación, la honestidad en el diálogo, la sinceridad en las posiciones, la disposición a escuchar e incluso a cambiar, comenzando por las actitudes. El primer acuerdo no es otro que el propio diálogo.

Fundada en la aceptación del otro, la decisión de congregar a todos los sectores y a todas las fuerzas dispuestas al diálogo consagra las diferencias y la interdependencia al mismo tiempo que anima al respeto del otro y a la colaboración. Es, por su naturaleza, contraria a cualquier intención dominadora. Desvinculada de cualquier proyecto político, más aún de uno partidista o personalista, la convocatoria no puede responder a una estrategia de reparto sino a una voluntad de positiva convivencia, con divergencias en los modos pero con acuerdo básico en los ideales y propósitos nacionales, sin simplismos, sin renuncia a los principios, fundada en la capacidad para convencer pero también en la disposición a escuchar y ser convencido. La dificultad de hacerlo no se agota en el primer paso; al contrario, reaparece con cada tropiezo, con cada necesidad de rectificación, de reajuste, de concesión, de nuevo entendimiento.

Como diría el presidente Santos, en la presentación del libro El poder y el amor de Adam Kahane, “la pregunta no es si tenemos que unirnos, sino cómo”. Se trata, como propone, de “derribar las barreras de la intransigencia” y de reconocer que “el diálogo tiene más potencial del que la mayoría de la gente cree”.

Estamos frente a una tarea que no es responsabilidad exclusiva de los líderes, pero para cuyo cumplimiento tienen ellos un papel fundamental. Es la hora de los generadores de confianza, de los animadores de lo posible. El recorrido para la reconciliación tiene más de dos direcciones de salida, pero debe tener un único punto de llegada, que no es, no puede ser, la negación del otro. Lo decía Ugalde en estos días: “Nada de esto es posible sin una reconciliación nacional que incluya en cada área las mejores fuerzas y talentos, y una conversión espiritual y reconocimiento del otro, en toda su pluralidad”.

nesoor@cantv.net