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martes, 30 de octubre de 2012

Perspectivas 2013: ¿Viene el lobo?



(El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, afirma que el gobierno ejecutará una devaluación heterodoxa que combine mayores tasas de cambio. Publicado en el diario El Universal, el 26 de octubre de 2012)


Tras pasar los últimos meses pensando en cómo corregir los desequilibrios de la economía sin impactar el consumo de las familias de menores ingresos, estamos en buena posición para analizar lo que se nos viene en 2013. El gobierno ha conseguido cabalgar las elecciones con el gasto público más elevado de nuestra historia. En términos del tamaño de la economía el gasto público (gobierno central, Pdvsa, Fonden, Fondo Chino e hijos de estos últimos) superó el 50%, cuando América Latina promedia 30%. El aumento fue equivalente a 33% más de gasto por persona en sólo un año.

Dado que nuestros ingresos no aumentaron de forma significativa, incurrimos en un déficit de 19% del PIB: por cada cuatro que nos ingresan gastamos cinco. ¿Qué tan grave es eso? Llevar la gasolina de un céntimo a setenta y cinco bolívares el litro recaudaría 1,6% del PIB. Cada 1% de IVA levanta 0,5% del PIB. ¡De ahí a 19%! España hoy se ahoga en un déficit de 8% del PIB y riesgo país de 4%, nosotros con un déficit de más del doble tenemos una prima de riesgo que ronda 10%. ¿Cómo fue posible financiar en 2012 ese hueco colosal?

El gobierno utilizó tres mecanismos. En primer lugar, el BCV cubrió con emisiones de dinero el déficit de Pdvsa (que paga regalías por barriles que no cobra y lleva una pesada carga del gasto social). ¿Cómo funciona esto? Pdvsa firma pagarés al Banco Central a cambio de circulante. En 2012 este mecanismo financió 6,4% del PIB (o un tercio del déficit). Ahora bien, una vez que Pdvsa paga a proveedores y empleados, el dinero sale a la calle e ingresa en el sistema financiero. Como la demanda de crédito productivo está estacionada, los bancos utilizaron esos depósitos para comprar títulos de deuda pública. Así se financiaron otros 12% del PIB (60% del déficit). Por último, una parte pequeña (1,6% del PIB) se financió emitiendo deuda externa.

¿Cuáles son los riesgos de esta estrategia? Esta secuencia de políticas provocó un crecimiento fenomenal de la liquidez, que en las semanas previas a la elección llegó a 60%- 65% (vs. misma semana del 2011). Una expansión así, cuando el crecimiento es de 5%, es consistente con una inflación mucho mayor. No ha sido así, pero es un riesgo latente. En lugar de inflación, lo que hemos observado es una caída en la velocidad de circulación del dinero: es como si los bolívares se hubiesen estacionado y hubiesen dejado de perseguir bienes. Entre 2006 y 2012 el número de vueltas que un bolívar de liquidez da al año bajó de seis a tres. Difícil que caiga más. Si seguimos imprimiendo dinero a este ritmo el riesgo de caer en una espiral inflacionaria más acelerada será cada vez mayor. Algo de esto habrá. El gobierno también recortará el gasto en 2013 y ejecutará una devaluación heterodoxa que combine mayores tasas de cambio a nivel de Cadivi, Sitme y el dólar negro. Todas estas medidas tendrán impactos negativos sobre el crecimiento, o al menos lo han tenido en nuestra historia. Dado que los pronósticos de precios del petróleo son estables, a uno le cuesta pensar de dónde saldrán los 2% o 3% de crecimiento que muchos analistas, bancos e instituciones multilaterales tienen previsto para Venezuela. ¡Todo un paquetazo!

@miguelsantos12

lunes, 29 de octubre de 2012

Economista Puente cree difícil que no haya devaluación de la moneda para el 2013

(En una entrevista con Noticias24 Radio, el economista y profesor del IESA, José Manuel Puente, afirmo que “la política cambiara no se anuncia, se toma, y por ello, aunque se esté seguro que se va a devaluar no se plasma en el presupuesto”. Publicado el 24 de octubre de 2012)


El economista José Manuel Puente, en conversación con Noticias24 Radio, señaló que el Gobierno juega a la subestimación del precio del crudo al fijarlo para el 2013, a 55 dólares por barril, cuando, a su juicio, no hay ninguna razón técnica de hacer esa proyección.

Puente alegó que el precio del crudo venezolano durante el 2012 sobrepasó los 100 dólares y que el presupuesto anual debió haberse basado en un estimado superior que esté más cercano a la realidad.


“Cuando tu subestimas, el presupuesto pierde todo sentido como herramienta de planificación porque los números nada tienen que ver con la realidad”, reiteró.

Asimismo, consideró que el Gobierno subestima el precio para luego hacer uso de ingresos extraordinarios ejecutados a través de créditos adicionales y aportes destinados al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), “cuyo control absoluto lo tiene el Ejecutivo”.

El también profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) criticó los márgenes de flexibilidad manejados por el Gobierno que este año, tuvieron una modificación del 70%.

“Es válido tener flexibilidad para eventos impredecibles pero el 70% desnuda es la improvisación y la mala planificación de políticas públicas y macroeconómicas”, acotó al manifestar que las modificaciones del presupuesto “hacen que la política fiscal sea inconsistente”.

En otro aspecto, indicó que aunque el ministro de planificación y finanzas, Jorge Giordani durante la presentación ante la Asamblea Nacional de los proyectos de Ley de Presupuesto y Endeudamiento de 2013, haya aseverado que no habrá devaluación, le parece un reto difícil.

“La política cambiara no se anuncia, se toma, y por ello, aunque se esté seguro que se va a devaluar no se plasma en el presupuesto (…) no me extraña que se haya contemplado un tipo de cambio en 4, 3 bolívares, pero ¿será posible sostenerlo?, yo aspiro que sí, pero lo veo difícil, sostuvo.

Puente explicó que el tipo de cambio puede verse influenciado por tres aspectos claves: el precio en el mercado negro triplica al oficial, el bajo nivel de reservas líquidas del Banco Central de Venezuela y el aumento en las importaciones que este año, “batió cifras record en la historia del país”.

Para finalizar, lamentó que una parte del presupuesto esté siendo financiada con deudas y resaltó que “las deudas de hoy son los impuestos del mañana”.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Flujo de capitales arroja déficit de $1.402 millones

(En un reportaje del diario El Mundo, escrito por  Carjuan Cruz, el economista y profesor del IESA, José Manuel Puente, afirma que el balance global de capitales es deficitario. Publicado el 22 de octubre de 2012)

La cantidad de divisas que salió del país superó en 1.402 millones de dólares al monto que entró durante el primer semestre del año, según el último resumen general de la balanza de pagos que publicó el Banco Central de Venezuela (BCV), correspondiente a dicho período. De acuerdo con el ente emisor, hay un déficit en el flujo de capitales del país.


"El balance global de capitales es deficitario. Ya sea por fuga de capitales, transferencias al Fonden, o transferencias al resto del mundo, la cantidad de capitales que sale del país es muy superior a la que entra", explica el economista José Manuel Puente.

Según el experto, ese déficit en la balanza de pago es sostenible solamente por el boom en los precios del petróleo de los últimos años, lo que permite que en la cuenta corriente exista un superávit de 10.212 millones de dólares, según muestra el resumen general del ente emisor.

"En la economía eso no es sostenible si no tienes precios del petróleo muy alto, por lo menos a más de 100 dólares el barril", señala el economista y también profesor del IESA. Para Puente ese déficit se debe sobre todo a la falta de transparencia en el manejo fiscal por parte del Gobierno.

"No se dice qué es lo que hay y lo que no hay. No sabemos cómo se está contabilizando. Al final, el problema de fondo es un problema de transparencia en las cuentas fiscales", advirtió el experto.
Puente recordó que la cuenta de capitales está en déficit desde hace doce años. Sin embargo, las cifras del BCV muestran que ese saldo negativo se ha reducido. De hecho, el año pasado en el primer semestre el déficit estaba en 2.403 millones de dólares, es decir, 1.001 millones de dólares menos que el registrado en los primeros seis meses de este año.

No todo se paga

Otros analistas consultados se atreven a señalar que este déficit es causado en parte por los contratos petroleros con algunos países, como por ejemplo Cuba, a la que Venezuela está vendiendo alrededor de 91.000 barriles al día, pero sin recibir pago en dinero, sino mediante otras formas establecidas en los convenios.

Aunado a esta tesis, hay que agregar que a los 49.501 millones de dólares que negoció Venezuela en exportaciones durante el primer semestre, según los informes del BCV, hay que restarle varios compromisos, por lo que no todo puede considerarse como ingresos en divisas del país.

El Gobierno tuvo que pagar por los servicios externos 7.501 millones de dólares, según los informes del ente emisor. También hay que incluir la renta, es decir, los intereses de la deuda externa. Este último monto alcanzó los 4.458 millones de dólares en los primeros seis meses.

Con estos dos últimos montos, el ingreso de dólares a Venezuela ya estaría reducido, por lo menos en ese período, a 37.542 millones de dólares. Es así como la cuenta corriente se mantiene positiva, ya que las importaciones registradas en ese primer semestre fueron de 27.020 millones de dólares.

Sin embargo, ese monto superavitario disminuyó 33,4% en comparación a la cantidad con la que cerró la cuenta corriente de la balanza de pagos en el primer semestre de 2011, cuando habían 15.351 millones de dólares.

Es en esa cuenta en donde se registra el balance de la mercancía que se exporta e importa, incluyendo el petróleo; y es la que hace que el déficit fiscal en el flujo de capitales no tenga un mayor impacto, explica Puente.


viernes, 28 de septiembre de 2012

El oro, la bolsa y la vida

(El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, analiza la reducción de reservas en oro de Venezuela, en una época en que la incertidumbre en los mercados ha llevado a la mayoría de los bancos centrales a proteger sus monedas y reservas a través de adquisiciones masivas del metal. Publicado en el diario El Universal, el 28 de septiembre de 2012)

Un cable inofensivo de Reuters, de no más de diez líneas, revela que durante agosto pasado el BCV liquidó 3,7 toneladas de oro, equivalente a 1% del volumen en reservas. A precios de mercado, representa algo así como doscientos millones de dólares, apenas suficiente para un día y medio de importaciones. Como resalta Reuters, Venezuela es el único país que redujo sus reservas en oro, en una época en que la incertidumbre en los mercados ha llevado a la mayoría de los bancos centrales a proteger sus monedas y reservas a través de adquisiciones masivas del metal.

Este movimiento viene inscrito dentro de una tendencia que viene teniendo lugar desde hace algún tiempo. Tras esta última liquidación, nuestras reservas alcanzan 362 toneladas, 3,4% menos que en diciembre de 2010 (375). En plena bonanza petrolera, tras multiplicar además por cuatro nuestra deuda externa en seis años, salimos a vender oro. Como suele suceder con asombrosa frecuencia, algunos ya lo han relativizado, alegando que es armar una alharaca por una magnitud relativamente pequeña. Para magnitudes pequeñas el "millardito" solicitado por el Presidente al BCV a finales del año 2003. Desde entonces, entre el ente emisor y Pdvsa, se han fletado 95,5 "millarditos" hacia Fonden. He aquí otra razón esencial para inclinarse por la tenencia de oro: el Gobierno barre todo el efectivo disponible en reservas hacia sus fondos, lejos del escrutinio público (el último prospecto de Fonden aclaraba que sus estados financieros son confidenciales), dejando en reservas sólo los lingotes de oro y los derechos de giro en el FMI. ¿Qué se ha hecho con todo ese dinero?

Para hacernos una idea, Brian Ellsworth y Evanir Chimea, también de Reuters, acaban de publicar un reporte de investigación sobre el destino de los 95.554 millones de dólares aspirados por Fonden. Partiendo de una lista de proyectos del Fonden (ya retirada del website del fondo), ambos periodistas hacen un recuento de galpones abandonados, primeras piedras cubiertas por maleza, o simple y llana inexistencia. Son de leyenda los 93 millones de dólares invertidos en el saneamiento del Guaire, los 312 invertidos en la Ciudad del Aluminio ("un enorme esqueleto de acero, unos cuantos galpones dispersos y un par de vallas con la imagen de Chávez lavada por el tiempo y el sol"), o los 540 para Pulpa y Papel, C. A. ("en la verja del sitio donde se levantará la fábrica, sólo dos avisos con un Chávez sonriente"). No todo el Fonden se ha desperdiciado: desde allí se han concretado las compras de aviones Sukhoi Su-30 rusos, o el levantamiento de casas prefabricadas en Guatemala, Bolivia, Cuba y Nicaragua. Esto es sólo la punta del iceberg.

Mientras tanto, el Presidente dice que "era una cosa horrible cómo la gran burguesía regalaba el petróleo, saqueaba el país" y advierte que el cierre de Fonden paralizaría "50, no sé, más de 100 obras". Es decir, insiste en que paralizaremos lo que nunca arrancó o está ya paralizado, repite que de ganar Capriles habrá una guerra civil, cuando ya nuestros muertos pasan de 19.500 por año. Parafraseando la fórmula tradicional de los atracos de antes, se llevan el oro, la bolsa, y un par de cientos de miles, también la vida. Y quieren seis años más.

@miguelsantos12

martes, 26 de junio de 2012

Más FONDEN, menos presupuesto


(El profesor del IESA, Pedro Luis Rodríguez, realiza un análisis de la nueva Ley de Contribución Especial por Precios Extraordinarios y Precios Exorbitantes en los Hidrocarburos, la cual facilita el uso discrecional de los recursos de PDVSA por parte del Ejecutivo Nacional a través del FONDEN, en detrimento del presupuesto nacional. Publicado en el diario El Universal el martes 26 de junio)


La reforma a ley de Contribución Especial, publicada en gaceta oficial Nº 6.022 el 18 de abril de 2011, redefine el concepto de precios extraordinarios establecido en la ley de Contribución Especial publicada en 2008 e introduce el concepto de precios exorbitantes.

Según la nueva ley, por precios extraordinarios debemos entender aquellos por encima del establecido en la ley Anual de Presupuesto e igual o inferior a $70, mientras que los exorbitantes están por encima de $70.

Cuando los precios son superiores a $70 e inferiores a $90, la ley contempla el cobro de una alícuota de 80% sobre la diferencia entre el precio observado y esos $70. Para precios iguales o superiores a $90 e inferiores a $100, se aplica una alícuota de 90% sobre la diferencia entre el precio observado y $90 y se le añade la alícuota de 80% de la diferencia entre $70 y $90.

Para precios iguales o superiores a $100 se aplica una alícuota de 95% sobre la diferencia entre el precio observado y $100, añadiéndole la alícuota de 90% de la diferencia entre $90 y $100 y la alícuota de 80% de la diferencia entre $70 y $90.

En contraste con la ley de 2008, esta nueva variante establece una alícuota adicional de 20% sobre la diferencia entre $70 y el precio extraordinario definido en la ley anual de presupuesto. Se establece además un tope máximo de $70 para el cálculo de regalías, impuesto de extracción e impuesto de registro de exportación, siendo destinada al Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN) toda recaudación producto de esta nueva ley.

De esta manera se aumenta la recaudación por parte del Estado a precios altos, manteniendo la deseable progresividad lograda en la ley de contribuciones especiales de 2008. Sin embargo, la ley presenta graves limitaciones que ameritan atención especial.

Primero, si bien es progresiva a precios altos, la ley sigue siendo regresiva a precios bajos, manteniendo una alta participación del Estado, que hace inviable ciertos proyectos en caso de una baja  significativa en los precios.

Segundo, tomando en cuenta el aumento en el corto plazo de los costos operativos que suelen acompañar aumentos significativos en los precios, las nuevas alícuotas pueden resultar excesivas, disminuyendo el incentivo a la inversión incluso en presencia de altos precios.

Tercero,  la definición de precios extraordinarios en base al precio establecido anualmente en la ley de presupuesto genera incertidumbre en cuanto a la tasa efectiva de tributación, lo cual se traduce en un obstáculo adicional a la inversión. Por último, el tope en la regalía implica una desviación importante de recursos al FONDEN que de lo contrario hubiesen ido al presupuesto nacional.

A un precio de 115 dólares el barril, 52% de lo recaudado ingresa a FONDEN mientras que sólo 48% va al presupuesto. Aunado a los niveles de gasto social de PDVSA observados en años recientes, la nueva ley implica que más del 60% de los aportes a la nación proveniente del petróleo es manejado de manera discrecional por el ejecutivo, lo cual puede tener importantes repercusiones sobre la transparencia y rendición de cuentas que debe caracterizar el uso de los recursos petroleros.

Figura #1: Porcentaje de lo recaudado que se dirige a FONDEN según la ley de 2008 y la ley de 2011

Fuente: cálculos propios en base a  la Ley que Crea Contribución Especial por Precios Extraordinarios y Precios Exorbitantes en el Mercado Internacional de Hidrocarburos (Gaceta Oficial Nº 6.022 del 18 de abril 2011) y la Ley de Contribución Especial Sobre Precios Extraordinarios del Mercado Internacional de. Hidrocarburos (Gaceta Oficial Nº 38.910 del 15 de abril de 2008).
Nota: Se usa un costo fijo de US$ 14/barril para esta simulación. En realidad, como resaltamos en el texto, el costo tiende a variar con el precio.

miércoles, 23 de mayo de 2012

"El BCV financia los costos operativos de Pdvsa"

(El profesor del IESA, Francisco Monaldi, en una entrevista con Andrés Rojas Jiménez, realiza un análisis sobre la situación petrolera venezolana y la realidad financiera de PDVSA. Publicado en el diario El Nacional el miércoles 23 de mayo de 2012)

El director del Centro de Energía y Ambiente del IESA califica de escandaloso el alto costo que paga la petrolera por emitir bonos. Le preocupa la tendencia creciente que registra la deuda financiera de la empresa. "En el Gobierno hay desesperación por aumentar la producción petrolera", señala.



"El plan de Siembra Petrolera es un absoluto fracaso", afirma el economista Francisco Monaldi, director del Centro de Energía y Ambiente del Instituto de Estudios Superiores de Administración. Recuerda que hace 7 años, cuando anunció el programa, Petróleos de Venezuela aseguró que la producción aumentaría de 3,2 millones a 5,8 millones de barriles diarios entre 2005 y 2012.

"Si tomamos la cifra que dice Pdvsa sobre su producción actual, que está en 2,9 millones de barriles, entonces estamos 3 millones de barriles por debajo de la meta que se fijó el Gobierno. Digo que es un fracaso porque la producción se redujo. Esa situación se repite en los proyectos de refinación y de gas natural", agrega.

-¿Ese fracaso es por falta de inversión? --Es la principal variable. En exploración y producción la inversión no se ha incrementado de manera importante. 
-¿Eso ha ocurrido por el gasto social que le impuso el Gobierno a Pdvsa? --También hay problemas de ejecución y falta de recursos humanos especializados, pero la principal variable es la excesiva extracción de recursos que hace el Gobierno para el Fonden, los programas sociales que ejecuta directamente la empresa, los acuerdos como Petrocaribe y, sobre todo, el Fondo Chino. Todo esto hace que Pdvsa tenga un flujo de caja escaso en un momento en que se registran los precios más altos de la historia en términos reales.

-Pareciera que ese flujo es negativo y debe emitir deuda. 
-Eso es correcto, aunque las emisiones de bonos también tienen el objetivo de proveer de divisas al Sitme. Pero el hecho de que el Banco Central de Venezuela le esté prestando a Pdvsa da la sensación de que la empresa tiene un déficit en su flujo de caja. El BCV le prestó 100 millardos de bolívares en el último año. Prácticamente financia los costos operativos de Pdvsa en bolívares y la parte en dólares se hace con endeudamiento. En 6 años, la deuda financiera de la petrolera se multiplicó 13 veces al pasar de 3 millardos a más de 40 millardos de dólares con la reciente emisión. Ese saldo es inquietante.

-El ministro de Petróleo y Minería y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, afirma que hay capacidad para endeudarse por la proporción que representa con respecto a los activos. 
-La comparación con relación a los activos no me deja tranquilo, pero sí cuando se compara con el potencial flujo de caja que tendría Pdvsa si el Ejecutivo no le quitara todo el dinero. Sin embargo, lo peligroso es la tendencia y la baja inversión porque ese endeudamiento no ha sido para exploración y producción sino para financiar al Gobierno.

-Pero por primera vez se escucha al ministro Ramírez y al presidente Hugo Chávez decir que este año la producción aumentará en 500.000 barriles diarios.
-Es cierto. Desde hace poco más de un año ha habido un esfuerzo significativo para frenar el declive en la producción, fundamentalmente en la faja del Orinoco, pero hay un retraso en todos los planes y un problema gravísimo en la construcción de la infraestructura para que esos proyectos se materialicen. Sin duda, en el Gobierno hay desesperación por aumentar la producción.

-¿Por qué dice que hay desespero?
-Por dos razones. La primera, por el colapso en la producción del lago de Maracaibo, que desciende de manera acelerada desde que se expropiaron las empresas de servicio, y no se ven posibilidades de parar esta tendencia. Eso ha preocupado de tal manera que el Gobierno ha decidido ser más agresivo en la faja.

-¿No es un error abandonar la producción en el Zulia?
-Totalmente. Venezuela debería estar tratando de desarrollar sus crudos livianos y medianos, pero revertir la declinación de la producción es complicado porque deben reconstruir toda la trama de negocios que manejaba la empresa de servicios en la Costa Oriental del lago de Maracaibo.

-¿Cuál es la segunda razón del Gobierno para estar desesperado?
-Buena parte de la producción está comprometida en acuerdos que no generan flujo de caja, sobre todo el suministro a China, que cada vez crece más. Se envían 430.000 barriles diarios, volumen que es significativo frente a las exportaciones totales de Venezuela. Sabemos, por el punto de cuenta del ministro Ramírez al presidente Chávez, que Pdvsa pidió que le reembolsaran parte del exceso por encima de 50 dólares que estaba en una cuenta del Bandes. Por estas razones no se podía posponer el aumento de la producción. Pdvsa está recibiendo menos dólares y la situación es dramática cuando se agrega el consumo en el mercado interno que genera el subsidio a la gasolina.

-¿Es viable que la producción aumente como anuncia el ministro?
-Pareciera tremendamente improbable. Uno se pregunta si el ministro habla de incremento sólo en la faja, porque da la impresión de que no toma en cuenta la caída en el lago de Maracaibo. Tampoco queda claro si habla de aumento neto. Eso sería contradictorio porque afirma que Venezuela no excederá la cuota de la OPEP. En el Gobierno se maneja un discurso que por un lado dice que la producción subirá y por otro que no aumentará. Ahora, sí creo que hay un cambio y que el Gobierno se ha vuelto pragmático. Mi escenario pesimista es la continuidad de la actual política y que la producción suba 500.000 barriles diarios en los próximos 6 años.

-Esa es la meta del Gobierno para este año. 
-La credibilidad del Gobierno está en un punto tan bajo que ningún analista prevé que Venezuela vaya aumentar 500.000 barriles este año, pero sí creo que por primera vez en 14 años veamos una reversión de la tendencia a declinar la producción, pero no será mayor a 50.000 barriles diarios.

-¿Qué debería ocurrir para que haya un auge de inversiones? 
-Las condiciones están dadas por los altos precios, aunque hay nubarrones por la evolución de la economía mundial que puede causar cambios en el escenario, pero internamente faltan por resolver asuntos institucionales. Venezuela debería ser un polo que atraiga inversiones más que Brasil, cuyos proyectos petroleros tienen riesgos geológicos enormes.

-Si eso fuera así, ¿Pdvsa no pagaría elevadas tasas de interés por emitir deuda? 
-Pdvsa está emitiendo deuda como si fuera una empresa de un país en default (que incumple sus pagos de deuda). Eso es escandaloso y comparable con naciones que están en una situación muy desfavorable. Con el potencial de la faja sería posible emitir deuda en mejores condiciones, pero eso no ocurre porque la credibilidad de la empresa es bajísima.

-¿Por qué no le creen? 
-Porque incumple los planes de inversión, no atiende sus compromisos y le debe a sus socios más de 10 millardos de dólares por las empresas mixtas, por cuentas por pagar y por repatriación de dividendos.