jueves, 17 de mayo de 2012

La estatización de YPF: ¿Soberanía energética o voracidad fiscal?


Por: Jean-Paul Leidenz Font
Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA
Gráfica realizada por Domingo Cavallo (10)
El pasado 16 de abril el Gobierno de Argentina decretó la estatización de 51% de las acciones de la empresa YPF, pertenecientes a la firma española Repsol. Se esgrimió como sustento para tal decisión el efecto de las importaciones petroleras sobre la balanza comercial, que afectan negativamente su saldo superavitario.


Además, el gobierno argentino reprochó la presunta desinversión de la petrolera siendo, no obstante, capaz de repartir cuantiosos dividendos a sus accionistas. El objetivo último de la medida, cristalizado en la Ley de Soberanía Hidrocarburífera de la República Argentina (1), establece:

“Artículo 1º: Declárese de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos”

Conviene analizar esta decisión en la coyuntura específica de la industria argentina, en particular, dado el descubrimiento de un importante yacimiento de oil shale en Neuquén.

El anuncio del yacimiento en Vaca Muerta fue realizado el 7 de noviembre de 2011 (2), teniendo éste un volumen de reservas de 22.807 millones de barriles equivalentes de petróleo (Mbep) (3). Esto lo haría uno de los principales yacimientos de oil shale en el mundo, dando a Argentina un volumen de reservas de este tipo de crudo superiores a las de Canadá (4).

Además, alrededor de 12 mil kilómetros cuadrados de Vaca Muerta están otorgados en concesión a YPF. Las inversiones requeridas para su explotación podrían ascender a $25.000 MM anuales, logrando con ellas duplicar la producción de crudo presente en una década (5).

Ante este panorama, es interesante considerar que el hostigamiento gubernamental contra la petrolera comenzó a partir del anuncio. Incluso, se le revocaron concesiones a principios del mes de marzo, tal fue el caso de los campos Escalante-El Trébol y Central-Cañadón Perdido (6).

Es pertinente considerar una serie de incentivos fiscales que han podido dar pie a la abrupta nacionalización de YPF.

A partir de 2008 el balance fiscal de la República Argentina ha tenido una tendencia deficitaria clara, ocasionada por un fuerte crecimiento del gasto público y un aumento no proporcional de los ingresos fiscales. En 2011 el déficit público como porcentaje del PIB fue de 2.8%, deduciendo las rentas a la propiedad que actúan como financiamiento monetario, mediante transferencias de utilidades del Banco Central al Tesoro Nacional.

Según proyecciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) (7) en el peor escenario, el saldo negativo podría ubicarse en 3.5% del PIB para 2012. Las presiones que esta situación genera sobre los pagos del servicio de la deuda externa, podrían explicar el interés del gobierno argentino por adueñarse de rentas derivadas de la explotación de crudo.
Tomado de IARAF, Informe Económico Nº 147
Aunado a ello, YPF-Repsol y Exxon Mobil mantenían conversaciones para iniciar inversiones conjuntas en el yacimiento (8). Esto probablemente motivó una apresurada decisión, para evitar afectar los intereses de otro actor y mayores presiones internacionales.

Es de esperar que el gobierno argentino vea con preocupación su restricción creciente de ingresos, sobre todo al sostener un discurso francamente opuesto a recortes de gasto. Así mismo, las limitaciones del financiamiento monetario del déficit comienzan a sentirse a través de inflación y fenómenos como la fuga de capitales experimentada en 2011 (9). Socavar la seguridad jurídica de Argentina, sin embargo, no parece ser una adecuada solución, particularmente si consideramos las cuantiosas inversiones que serán necesarias para explotar Vaca Muerta.


(1) http://www.lanacion.com.ar/1465503-ley-de-soberania-hidrocarburifera
(2) ttp://www.expansion.com/2012/04/17/empresas/energia/1334662437.html
(3) http://www.repsol.com/es_es/corporacion/prensa/notas-de-prensa/ultimas-notas/08012012-repsol-eleva-prevision-recursos-vaca-muerta.aspx
(4) http://www.worldenergy.org/documents/ser_2010_report_1.pdf
(5) http://ve.noticias.yahoo.com/argentina-ypf-eleva-estimaci%C3%B3n-recursos-en-vaca-muerta-043800686.html
(6) http://www.elcomercio.com/mundo/provincias-argentinas-quitan-concesiones-YPF_0_663533771.html
(7) Instituto Argentino de Análisis Fiscal. Balance fiscal definitivo 2011 Escenarios fiscales alternativos para el 2012. Informe Económico Nº 147. 31 de Enero de 2012.  www.iaraf.org/descargar.asp?id=334
(8) http://www.elmundo.es/america/2012/03/29/argentina/1333034639.html
(9) http://www.americaeconomica.com/index.php?noticia=10510&name=MERCADOS%20Y%20FINANZAS
(10) http://www.cavallo.com.ar/?p=1347

Artículo publicado en el Boletín del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA  Marzo-abril 2012 Volumen 2 - N°1

Daniel Kafie: "ser el primero en el mercado es incalculable"



Recientemente, Daniel Kafie - emprendedor internacional graduado de Economía en Harvard University, MBA de Harvard Business School en 2007, y fundador y CEO de Vostu - , participó como invitado internacional en la materia electiva Iniciativa Empresarial  (Enterpreunership) del Master in Business Administration (MBA) del IESA, liderada por el profesor Nivario Rancel

En el 2007, Daniel Kafie junto a dos amigos, Mario Schlosser y Joshua Kushner, tuvo una idea de negocios relacionada al entretenimiento masivo social en línea (social gaming).  Daniel estaba aún en la universidad cuando fundó Vostu. Con el tiempo invitó a inversionistas y la empresa Intel aportó USD 300.000 y luego otros también se sumaron: General Catalyst, Accel Partners y Tiger Global logrando una inversión de USD 15 millones.

Para leer la información completa ingresa aquí: http://www.iesa.edu.ve/inicio/2012-mayo-18/953=daniel-kafie-ser-el-primero-en-el-mercado-es-incalculable

viernes, 11 de mayo de 2012

Capital social y participación


(Para Maritza Izaguirre, miembro de la Junta Ejecutiva del IESA, la eficiencia de las instituciones encargadas de atender a los ciudadanos es fundamental para la creación de una sociedad abierta al progreso y al cambio sin exclusiones. Publicado en el diario El Nacional el martes 8 de mayo de 2012. Foto de Cristian Hernández)


En otras oportunidades hemos destacado la relevancia del capital social en una sociedad. De allí la importancia de la participación de los actores sociales, su nivel de organización y presencia en el proceso de toma de decisiones, a objeto de que las instituciones respondan a las exigencias de la coyuntura actual que vive el país.

La sociedad venezolana demanda organizaciones capaces de afrontar los múltiples problemas que afectan al ciudadano en su vida diaria.

Casos exitosos implican la existencia de instituciones eficientes, políticas públicas que estimulan la participación de los ciudadanos de todo nivel y, lo más importante, conductas transparentes por parte de la autoridad responsable. De esta manera la sociedad afronta con mayor eficiencia los diversos problemas que día a día inciden en la vida de los ciudadanos.

Al contrario, cuando las condiciones mencionadas no están presentes se genera un sentimiento de desconfianza hacia la autoridad que refuerza la ineficiencia institucional.

En la Venezuela de hoy frecuentes incidentes señalan la debilidad de nuestras instituciones y la falta de confianza del ciudadano en sus autoridades.

El deterioro de los servicios públicos refleja el debilitamiento progresivo de las organizaciones responsables; la creciente inseguridad; el descuido de la infraestructura vial y, lo más importante, la falta de planes de mantenimiento rutinario, llevan, entre otros, a que la población se sienta abandonada por sus autoridades y desconfíe de las mismas.

Se exige, por lo tanto, un cambio de rumbo que facilite el fortalecimiento del capital social, mediante la presencia de actores conscientes de su importancia en la construcción de una sociedad abierta al progreso y al cambio sin exclusiones.

En nuestro caso, no es sólo hablar de la contribución del otro en el diseño de políticas y marcos legales, sino asegurar que el derecho a la consulta se cumpla, a través de mecanismos idóneos, tomando en cuenta los distintos puntos de vista a fin de asegurar el consenso necesario para su aplicación posterior. La emergencia de los actores sociales, actuando responsablemente, cataliza la interacción y fortalece el capital social.

Curiosamente, lo anterior no necesariamente implica generar marcos regulatorios rígidos e inflexibles; por el contrario, las experiencias positivas, señalan que a mayor interferencia del Estado el promover marcos legales complejos, difíciles de aplicar, lleva a la conducta contraria: la no observancia y el irrespeto colectivo de la norma.

Día a día somos testigos de lo señalado.

izaguirre.maritza3@cantv.net

El liderazgo como intérprete


(El profesor del IESA, Ramón Piñango, nos habla sobre el rol del liderazgo en estos tiempos que corren. Publicado en el diario El Nacional el martes 8 de mayo de 2012)

Estamos en tiempos complicados, por inciertos y amenazantes, en los cuales se enredan los más diversos elementos: la enfermedad del Presidente y su progresivo mutis, la negativa de las autoridades a investigar lo dicho por el hasta hace poco magistrado Aponte, la supina incompetencia, la escasez de cemento, víveres y medicinas, las fallas en el suministro de gasolina, la protesta social, los conflictos dentro del chavismo, la profundización de la inseguridad en pocos días, la crisis de las cárceles, una Ley del Trabajo mal diseñada en secreto, la obvia injerencia cubana en nuestros asuntos, la guerra entre facciones del chavismo, la desconfianza que los extremistas dicen tener en la FAN, el planteamiento de acciones radicales de parte del oficialismo, la reaparición de la figura del Consejo de Estado, la solicitud de retirarnos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los aviones Sukhoi que vuelan sobre Caracas sin razón alguna.

Ante tal maraña de hechos, es comprensible que los ciudadanos se sientan desconcertados al no saber cómo armar el rompecabezas del país para entenderlo. No es para menos. La gente está desinformada o, lo que es peor, medio-informada. Sabe, por ejemplo, que el Presidente está muy enfermo, pero no cuán grave está. La población requiere información y necesita orientación para comprender lo que está pasado.

Una función clave del liderazgo es darle esa orientación. No se trata de imponerle una interpretación, pero sí de aportar elementos indispensables para ubicar los hechos en una perspectiva amplia, para intuir hacia dónde se dirige si no hacemos nada y qué rumbo podemos impartirle. Si el vacío de información genera rumores, la ausencia de orientación puede producir reacciones o acciones equivocadas con graves consecuencias. Por ejemplo, puede llevar a le gente a desesperarse y precipitarse a buscar soluciones inmediatas, puede crear pesimismo y resignación que inmovilice a la población, o puede alimentar un imprudente triunfalismo que igualmente conduzca a la inacción.

Recientemente se ha producido una decisión presidencial que requiere ser interpretada adecuadamente: la activación del Consejo de Estado.

Para algunos se trata del simple cumplimiento de lo pautado por la Constitución. Para otros, constituye la creación de una especie de junta de gobierno para una transición política después de la desaparición del Presidente. Incluso, hay quienes opinan que en ese consejo hay figuras con las cuales la oposición podría negociar, parecer que espanta a unos cuantos convencidos de que en ese órgano supuestamente consultivo participan figuras que, al menos por omisión, son cómplices de la formación de un narcoestado.

Por esta diversidad de apreciaciones es prudente que el más alto nivel del liderazgo opositor diga cuál es su posición y la razone. No debe dejarse que cundan un sinfín de apreciaciones que podrían llevar a espontáneas negociaciones por debajo de la mesa con personas de pobre solvencia moral y política, carentes de credibilidad. Si ni siquiera podemos decir con seguridad en qué país estamos hoy, mucho más difícil es barruntar dónde vamos a estar en pocas semanas o, incluso, días. Acontecimientos traumáticos pueden precipitarse en cualquier momento.

Es de sano juicio, entonces, crear un marco de ideas que puedan servir a la gente para ubicarse cuando ello ocurra. En momentos de crisis no hay mucho tiempo para explicaciones, pero es bueno que la actuación del liderazgo sea comprendida, para lo cual hay que preparar el terreno desde ahora.

rapinango@gmail.com

Réquiem para una economía socialista


(El profesor del IESA, Miguel Ángel Santos, nos ofrece un panorama general de la relación entre el modelo socialista y el uso de la renta petrolera venezolana. Publicado en el diario El Universal, el viernes 11 de mayo de 2012)

No se trata tanto de que Giordani se haya horrorizado de repente por los intereses que le exigen a la deuda venezolana en los mercados internacionales. Después de todo, ya llevamos seis años emitiendo deuda a esas tasas, seis años de bonanza petrolera en los que la deuda externa se cuadruplicó (pasó de 26.598 en 2006 a 96.420 millones de dólares en 2011). Tiene que ver más bien con el hecho de que el Gobierno llega al año 2012 en el límite de las posibilidades de la economía que ellos siguen tratando de acuñar como socialista. En realidad, lo sabemos ya desde hace tiempo, tiene que ver más con la versión más aberrante del capitalismo rentístico de Estado descrita en los libritos de Bernard Mömmer y Asdrúbal Baptista.

Desde 1998 la producción por habitante ha crecido 11% (0,8% anual). Es el desempeño más pobre de toda América Latina, en trece años en los cuales todos los países han aprovechado el boom de precios en sus commodities para crecer aceleradamente. De 2006 para acá hubo algo de crecimiento, pero se registró en sectores asociados a importaciones (comercio, aduanas). La manufactura privada producía al cierre de 2011 3% menos que en 2006. En contraste, el consumo por persona ha crecido 48%, a razón de 3% anual. Sí, hay que denunciar el consumismo, ser rico es malo y consumir también, pero nadie gana elecciones sin consumo. Por esa razón han invertido la renta petrolera en pleno para promover un boom de importaciones que guarda pocas semejanzas con el socialismo.

Pero el modelo no daba para tanto. Venezuela tiene ya casi cuarenta años con la misma producción petrolera, la caída en el número de barriles por habitante supera ya el 70%. No da para consumir en esa magnitud, mucho menos para financiar la petrodiplomacia chavecista. La deuda externa se aproxima a 100% del PIB y por ninguna parte surge una nueva fuente de ingresos para hacerle frente. Es natural, nos endeudaron para consumir, no para invertir. El petróleo, esos mismos barriles exprimidos a la potencia ene, la vela puesta a los mercados internacionales y al capitalismo, ya no son suficientes.

Así, desde finales del año pasado se empezó a aceptar (no digo plantear, porque no tienen opción) lo único que le queda ya al Gobierno: una macro-devaluación. En preparación, se ordenó sustituir la deuda externa en la tronera fiscal de la revolución por deuda interna. Hay que agotar las posibilidades de financiamiento interno, porque en cualquier caso esa deuda quedará licuada por la devaluación y la inflación pos electoral. Ese es el plan del monje, así de simple, así de gruesas son sus costuras. No se trata tanto de ahorrarse la prima de riesgo soberano, como de trasladarle la pérdida, una suerte de default doméstico generado vía devaluación, a los tenedores de bonos. Ese es el juego: arrastrar el modelo hasta las elecciones y llevarlo a sus últimas consecuencias. Mientras tanto, se preparan para dilapidar el capital político que resultaría de una hipotética victoria en un macroajuste cambiario en 2013. Y si no hay victoria, denunciar cualquier sospecha de devaluación en una eventual administración de oposición. A diferencia del Gobierno, este parece ser un lujo que la oposición no puede darse.

@miguelsantos12

Yo no me voy ¿Y tú?


(El profesor del IESA, José Mayora, ofrece su opinión sobre la expatriación y su deseo con respecto a las decisiones de la juventud venezolana. Publicado en eluniversal.com, el viernes 11 de mayo de 2012)

Los recientes acontecimientos acaecidos en el sistema penitenciario, así como los rutinarios atentados contra vidas, bienes e instituciones, no representan nada nuevo, ratifican un proceso de ingobernabilidad que se viene registrando en el país. A pesar de no ser nada novedoso, todavía nos retan la capacidad de asombro porque nos demuestran que no es posible tocar fondo, que todavía podemos continuar deteriorándonos, que la crisis del país se puede profundizar aún más.

El diagnóstico calamitoso del país puede ser una motivación para que se produzca un éxodo de talentos o bien en grupos familiares o individualmente. La apuesta que no se puede cazar es si los integrantes de este éxodo retornarán algún día.

En este contexto país, ha venido circulando un video en el cual un grupo de jóvenes expresan sus razones para irse del país. Este video me genera algunas confusiones con relación a su origen. Por la manera como está confeccionado este documento visual, pareciera elaborado en los laboratorios del chavismo con la finalidad de tener argumentos para descalificar a la juventud venezolana que no está alineada con la revolución.

De hecho, este video fue objeto de un programa en el canal 8 donde un grupo de jóvenes afectos al proceso revolucionario, se dedicaron a descalificar a la "oligarquía juvenil", calificándola de apátrida y carente de arraigo nacionalista. Este programa tuvo como fondo motivacional, unas escenas de la década del 70 y 80 referida a un boom económico que estimulaba el consumo mayamero pero no así el éxodo.

No obstante lo anterior, me voy a quedar con el beneficio de la duda acerca de la motivación y origen de este video. En este sentido, quiero aclarar que soy muy respetuoso de las decisiones de terceros sobre un tema tan espinoso como el de abandonar el país. Es posible que no comparta tales decisiones pero las respeto, como exijo respeto también por la decisión de tantos venezolanos de continuar en este país.

En primer lugar, me opongo a calificar a la juventud venezolana, como se pretende desde las esferas oficialistas, de apátrida y antinacionalista. Los jóvenes del video representan diferentes motivaciones y en algunos casos expresan sentimientos encontrados. Los argumentos por ellos esgrimidos reflejan situaciones que son exactamente iguales para todos los venezolanos, para los que se van y para los que se quedan.

Pero en honor a la verdad de quien yo quiero hablar es de los jóvenes que se quedan. El video se llama "Caracas ciudad de despedidas" pues al parecer las fiestas que se están poniendo de moda son las de despedida. La pregunta que nos debemos hacer es ¿por qué frente a las mismas e inhóspitas condiciones hay jóvenes que se van y jóvenes que se quedan?

Lo que me parece loable y esperanzador es la incontable cantidad de jóvenes, con nombre, apellido y rostro (sin capuchas), decididos a cambiar, para bien, el diagnóstico del país. Jóvenes que están convencidos que ese cambio sólo es posible participando, trabajando y luchando en los diferentes escenarios a través de los cuales se pueden operar los cambios: la Presidencia de la República, la AN, las municipalidades, las alcaldías, las asociaciones civiles, las universidades, los centros comunales, los partidos políticos, los emprendimientos pequeños, medianos y grandes.

El trabajo de esos jóvenes permitirá hacer de Caracas una "ciudad de bienvenidas" por aquello de que "el que se fue no hace falta, hace falta el que vendrá".

Mayora.j@gmail.com

martes, 8 de mayo de 2012

Éxitos y fracasos agroalimentarios

(El profesor del IESA, Carlos Machado Allison, nos habla sobre los aciertos y desaciertos en las políticas agroalimentarias en Venezuela. Publicado en el diario El Universal el martes 8 de mayo de 2012)


La defensa de su política, el ocultamiento de los resultados y el filtro ideológico del Gobierno es tan coherente como falaz. El Gobierno sí se ha apuntado algunos éxitos en materia alimentaria. Con un gasto excesivo y con frecuencia poco eficiente, elevó la disponibilidad diaria de calorías de la población más pobre. Esto es cierto, la evidencia viene de las confiables hojas de balance, cifras recientes del INN y estudios sobre salud alimentaria que muestran aumento de peso en los niños, pero sin incremento en la estatura y un porcentaje preocupante de obesidad con mala nutrición.

Lo ha hecho mediante subsidios que rondan los 8 mil millones de bolívares sólo para mantener la red Mercal. A esta erogación es necesario sumar varios miles de millones de dólares en importaciones y un costoso crecimiento burocrático. Además se han gastado, de modo ineficiente, miles de millones a través del crédito público, erogaciones de Pdvsa, pago de bienhechurías y algunas propiedades, pago a asesores cubanos, gastos de movilización de efectivos, compra de maquinaria, pérdida de alimentos, creación de empresas agrícolas públicas y quién sabe cuantas cosas más.

No se ha incrementado ni la producción nacional ni su eficiencia, tampoco la sostenibilidad de la producción, el empleo de tecnología moderna, las fuentes de trabajo bien remuneradas y el consumo de frutas, hortalizas, raíces y tubérculos. Los venezolanos están comiendo más harinas, azúcar, grasas y carne de aves debido al modo en que se aplican los subsidios, pero no han mejorado su dieta y tampoco se han logrado las metas del Gobierno: desarrollo endógeno, auto-abastecimiento, seguridad alimentaria, calidad y sanidad, así como la cacareada, pero incomprensible, soberanía alimentaria. Han obtenido votos, no han logrado progreso.

Poco probable
Hay alimentos que debemos importar, en otros el autoabastecimiento total es poco probable, pero podríamos producir más e importar menos, y están aquellos que no sólo deberían satisfacer el consumo interno, sino que es posible exportar. Es factible producir más azúcar, carne bovina, leche, maíz blanco, arroz, plátano, cambur, café, cacao, piña, guayaba, tomate, cebolla, pimentón, papa, palma aceitera y una larga lista de cultivos tropicales que la industria privada podría darle valor agregado.

¿Los fracasos del Gobierno? Erosionar los derechos de propiedad, elevar la inseguridad personal en el campo, eliminar fuentes de conocimiento ahogando a las universidades, haberse metido a productor, industrial e importador en lugar de ocuparse de la infraestructura vial, de riego, sanitaria y educativa del mundo rural. Haber creado una trama de permisos y controles, entre ellos los de precios y divisas que han paralizado al sector agroalimentario generando episodios de escasez e inflación desmedida.

Consumidores, productores, industriales y distribuidores necesitan tanto una nueva y moderna política agroalimentaria como un nuevo gobierno.

cemacallison@gmail.com