Es única porque moldeados por el caudillismo, muchos están acostumbrados a que las grandes decisiones sean tomadas en un cuarto oscuro. Ayer por los jefes militares y sus más cercanos colaboradores, más tarde por partidos políticos con escasa democracia interna. Hoy, esa tradición centralista, personalista, militarista, vertical, sólo tiene una expresión y solo un candidato, Hugo Chávez. Representa al pasado y allí reposa su poder y autoridad, pero también su gran debilidad. Porque los compatriotas sensibles a la figura paternal, a la magia, a la esperanza, al falso discurso prometedor dirigido a construir una relación más afectiva que lógica, ya muestran su desilusión.
Domina el afectoEl afecto, dicen nuestros especialistas en mercadeo, servicios y encuestas, domina sobre el sentido común en el pensar de muchos venezolanos. Afecto y magia, esperanzas de que caiga algo en la mano sin más esfuerzo que repetir, como en las letanías, el discurso presidencial o ponerse de rodillas para lograr lo que sea más sentido: salud, agua, electricidad, seguridad personal, trabajo, vivienda. Esto, a contrapelo de otras culturas, es algo real y los precandidatos tendrán que hacer y decir cosas para ganarse ese afecto, tendrán que tomar cursos de imagen, seleccionar el mejor ángulo cuando los camarógrafos los enfoquen y generar afecto entre los electores.
De allí que algunos precandidatos de la oposición, con formación y talento, no llegarán al final de la contienda por carecer del aura requerida para captar el afecto de las masas y competir con Chávez en un torneo asimétrico. Pero otras cualidades tienen y con todos habrá que contar.¿Cuál de la veintena de buenos candidatos de la oposición tendrá la doble capacidad de captar afecto y tener una oferta realizable de buen gobierno? No tengo respuesta, solo la mayoría puede responder y lo hará en las Primarias.
Los partidos y la MUD deberán interpretar lo que siente nuestro pueblo, mientras tanto le corresponde también a cada aspirante y a cada ciudadano, hablar con respeto, actuar con prudencia y opinar con cuidado, para llegar unidos al tramo final de esta contienda.Frente al odio de la letanía oficialista, y sin ofrecer otra mejilla, los opositores deben estar unidos en un mensaje de concordia, paz y ánimo constructivo para celebrar con éxito las Primarias y derrotar al Gobierno en el 2012. Luego, preservando la unidad, reinsertar a Venezuela en el mundo contemporáneo.
cemacallison@gmail.com