jueves, 4 de octubre de 2012

Pdvsa y el ambiente


(Amanda Beaujon y Jessica Grisanti, del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, comparten las cifras de la gestión ambiental de PDVSA en Venezuela, poniendo en evidencia el impacto de las operaciones petroleras y el efecto negativo sobre la salud y la calidad de vida de los afectados. Publicado en El Universal, el 2 de octubre de 2012)

Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA) tiene entre sus lineamientos estratégicos avanzar hacia una gestión ambiental articulada con las áreas y filiales, contribuir a la construcción del desarrollo sustentable y saldar la deuda ambiental, como expone en el Informe de Gestión de PDVSA 2011.

Sin embargo, los resultados en materia ambiental de la empresa parecieran no ser coherentes con estos lineamientos. Entre el año 2010 y 2011 las inversiones de PDVSA y sus filiales destinadas para el desempeño ambiental disminuyeron aproximadamente en 49%, de Bs. MM 996,37 en 2010, en el 2011 la suma fue de Bs. MM 510,95. En ese mismo periodo los derrames en agua más que se duplicaron.

Los derrames en agua tienen un impacto ambiental considerablemente superior a los derrames en suelo, ya que en un periodo de tiempo muy corto, el petróleo se esparce en una capa muy fina a lo largo de la superficie del agua teniendo un mayor alcance que otro tipo de derrame.

Durante el 2011 se reportaron un total de 4.019 derrames de hidrocarburos, de los cuales se contabilizaron 3.115 en agua y 904 en suelo, mientras en el 2010, el total de derrames fue 2.393, significando un incremento del 70% en los derrames de hidrocarburos entre el 2010 y el 2009. Durante este año 2012, en el Centro de Refinación Paraguaná, estado Falcón, se han suscitado derrames en el mar durante operaciones de carga y descarga.

Desde diciembre del año pasado en el estado Monagas han ocurrido 3 derrames petroleros con consecuencias graves. El derrame en río Guarapiche se estima en más de 100 mil barriles, afectando la planta potabilizadora que surte a la ciudad de Maturín. Como consecuencia, 80% de los habitantes de la capital del estado estuvo sin agua potable por tubería durante mes y medio. Asimismo, han ocurrido siete fugas de crudo petrolero en el sur del estado Anzoátegui en el año 2012.

Otra preocupación ambiental, consecuencia de la industria petrolera, es la acumulación de coque en el estado Anzoátegui, la cual se ha duplicado en menos de un año, pasando de 300 millones a más de 500 millones de toneladas métricas.

Sólo para el año 2010 se registró la asistencia de 238 pacientes con enfermedades respiratorias y pulmonares al Centro de Atención Hospitalaria de Puerto Píritu a causa de la producción y acumulación de coque.

La falta de agua potable, degradación del suelo, contaminación en el aire que genera problemas respiratorios, contaminación en el agua que impacta actividades como la pesca, son algunos de los problemas que enfrentan las regiones petroleras en el país.

En nuestra sociedad no se le da la relevancia pertinente a los problemas ambientales, la degradación del entorno en donde vivimos, más allá de las consecuencias relacionadas a problemas que afectan a la humanidad, como es el cambio climático, disminuye la calidad de vida de los venezolanos, en particular los que residen en zonas aledañas a las afectadas.

Fuentes:

1) Informe de Gestión de PDVSA 2011
2) Balance de la Gestión Social y Ambiental de PDVSA 2011